Parte 2 - La Gran Cruzada de la Salvación


.

5 de agosto de 1997 Jesús

CS 36: LA SONRISA DE MARÍA

Pequeños Míos, el hijo obtiene bienestar y confianza de la sonrisa materna, porque en la sonrisa de la Madre hay algo que le da consuelo y satisfacción; algo que estimula poderosamente su confianza. Sonriendo, la madre demuestra visiblemente su amor por el hijo.

Nuestra Madre hace lo mismo: sonríe y llama maternalmente a Sus hijos para hacer que reciban el beneficio del ardiente Corazón que le He dado. Si llama es porque ama, si sonríe es porque prepara buenas cosas a Sus hijos.

Ella es tan sabia que conoce las más pequeñas necesidades de ustedes, y si dependiese sólo de Ella, nunca les faltaría nada. Sonríe Para incitarlos a ir hacia Ella. Pero ustedes ya no advierten la sonrisa de María, y por eso se desarman cuando acosa el viento de las contrariedades. En cambio, Mi Madre cumple Su oficio siempre y no se aparta nunca de ustedes, si bien obra muy ocultamente.

Su anhelo es hacer llegar a Sus hijos cuanto necesitan y no le molesta si ustedes no se percatan de Ella y de Su obra. Así hace el que ama verdaderamente, el que desea hacer el bien y hacer que el bien deseado llegue a la persona que ama.

Me es muy placentero recordarles, hoy, aniversario de Mi Madre, la condición de hijos en la cual los He puesto en relación con Aquella a quien amo por sobre todas las criaturas, y les recuerdo de una manera especial por qué para Ella He establecido este honor.

Infelizmente, Me toca a Mí remediar las incomprensiones de ustedes. Me toca dar a la Madre tan amada, la contraparte de Su amor, que no puede ser dada por ustedes a causa de sus cegueras. Lo hago de buen grado, pero ustedes deberían comprenderla más y seguirla más atentamente.

Hijos Míos, imítenme en el amor a Nuestra Madre. Ella les sonríe; pueden esperar de María todo consuelo, pueden encontrar en Sus manos todo lo que les agrada.

Tú, Madre Mía, abraza a estos tus hijos, porque a Mí también Me son muy amados. En tu abrazo ellos Me encontrarán nuevamente...

.

6 de agosto de 1997 Jesús

CS 37: POR LA FE, NO QUEDARÁN HUÉRFANOS

Los albores del Cristianismo vieron la difusión de Mi doctrina entre las gentes, como una mancha de aceite que se expande en una hoja de pergamino. La difusión inicial estuvo sustentada por Mis Apóstoles, para que sirviera de ayuda a los demás.

Pero ahora tengo otro método con el pueblo ya cristiano. Obtenida la fe, Mi pueblo puede progresar en Mi conocimiento y darme testimonio sin que hagan falta milagros para confirmar su fe. El milagro es grande y existe, porque el hombre cree sin ver y ustedes saben que Yo prefiero a quienes creen sin el apoyo de las cosas sensibles.

¿Qué milagros buscan los que no creen? No ven el continuo milagro que es Mi Iglesia que, en vez de morir, vive cada vez más fuerte entre las naciones, aunque a veces perseguida? Verdaderamente ciegos y guías de ciegos los que niegan al catolicismo y a Mi Papa actual. ¡Tienen ante sus ojos enormes vigas y pretenden iluminar el mundo con otras doctrinas! Ya existe la luz y es espléndida, mírenla bien y quedarán cautivos.

Quieren milagros para creer, los quieren para justificarse y como no los ven, condenan sin juzgar debidamente.

Pero Yo vivo siempre en los Míos, no oigo las otras necias exigencias y en vez de hacerlos ver, dejo que se vuelvan cada vez más ciegos.

El catolicismo no es cosa humana, sino en lo que es necesario para la parte que debe recibirlo; por lo demás es cosa divina. Institución Mía a la cual dedico cuidados de sobremanera particulares.

Hoy no hay milagros para los que no saben verlos, y tampoco para quienes no los creen posibles. Pero hoy sí infundo a los hombres una fe mayor a la de antes, y si las obras de muchos no corresponden a la fe que tienen, ella queda en el hecho perenne, que no cambia con las opiniones de los hombres: la inviolabilidad de la roca de Pedro. Este es el milagro evidente, y quien quiere verlo no tiene sino que abrir los ojos, sin ir a ninguna parte, porque Mi Iglesia está ya en todos los países.

Cálmense, hijos Míos, estén en paz, porque nada tienen que temer bajo Mi protección. No abriguen sentimientos de desconfianza o de impaciencia, porque haré las cosas prudentemente Yo que sé hacerlas bien... Ustedes busquen la causa del temor que tienen y atribuyan justamente, cada uno a sí mismo, el hecho de sentir temor.

¡Ánimo, no están solos. Les He dado a la que está por encima de los Ángeles ¿y quieren temer? Les He dado a Mi Madre ¿y quieren estar vacilantes? Santifíquense, busquen Mi Gloria y tengan fe en Mis promesas. ¡No, tampoco en este siglo: nunca los dejaré huérfanos!...

.

8 de agosto de 1997 Jesús

CS 38: LA SABIDURÍA VIENE DE MÍ

Hijitos, pequeños Míos. La sublime subida y la horrible caída son contrastes de los que es fácil maravillarse sin considerar que la primera es fruto de Mi Querer y Poder, mientras que la otra es fruto de la impotencia humana. La maravilla está precisamente en no conocer las causas de la una y de la otra, y como los efectos son realmente fuertes, hay que deducir que también las causas son fuertes.

Así es queridos Míos, en esta maravilla está encerrada la ignorancia del hombre, pero es una ignorancia que jamás está sola, porque siempre va unida a un amor bueno, si se trata de ascensión, o malo y desmedido si se trata de caída.

Ninguna maestría sería suficiente para iluminar a la criatura de modo total. Siempre florecen escuelas, pero se concluye poco porque brillan luces que no tienen Mi asistencia, y porque aquellas desprecian a otras ciertas escuelas...

A fin de que en el alma permanezca la certeza, es necesario que el Inmutable haga en ella su residencia, su anhelada mansión. Fuera de Mí reina constantemente la incertidumbre.

Es que el hombre no puede pensar en todo, avanza a saltos y a brincos, mezquino y ciego como es, sin tener en cuenta la ayuda que quiero brindarle. Por eso Yo Me ocupo en activarlo suavemente, para que salga a la luz, venciendo sus dificultades.

Hijos Míos es todo un magnífico programa el que He emprendido para ustedes y, por cierto, no lo entienden ni total ni suficientemente... Prosiguiendo en Mi obra tendré tanto gusto en hacerlos aceptar finalmente las alegrías que He reservado para ustedes mientras Yo mismo suspiraba en la tierra.

Así, atentos en el trabajo, pasarán la vida terrena y entrarán, felices, en la vida eterna que está llena de esplendor y de santa paz.

Cuánto sabré amar a los hombres si tanto y de tantos modos Me afano porque acepten Mis efusiones...

.

9 de agosto de 1997 Jesús

CS 39: MENSAJE A MIS PASTORES: CUANDO ME TRAES UN PECADOR, ES COMO SI CURASES LAS LLAGAS DE MI CUERPO

Amado, Soy benigno con el pecador que pide refugio en Mi Corazón y lo acojo con mucha ternura en Mi pecho... Busco almas que comprendan este Mi Amor y que se hagan celadoras de Mi Misericordia.

Debes saber que cuando Me traes a un pecador es como si curases las llagas de Mi cuerpo, y Me das tanto gozo como se puede dar al sediento a quien se le ofrece un vaso de agua fresca.

Quiero pedirte que acojas a las almas que buscan asilo en Mí; acógelas y diles cuánto las amo. De esta forma se establecerá aquel vínculo misterioso que une nuestros corazones: el Mío ardiendo en busca de otros corazones, el tuyo deseoso de la afirmación visible de Mi Gloria invisible. Sí, tú sabes cuál es Mi Gloria y por eso debes hacerte su instrumento a fin de que Yo sea conocido.

Al Buen Pastor se le pide cuidar de sus ovejas, a Mí Me basta echar una mirada a las almas para que reciban cuidado y amor. También tú mira a las almas, míralas con los ojos de la mente que yo abriré cada vez más para tu bien y el Mío, para ayudar a los demás...

Muchos desean lo que tú has tenido y todavía no tienen; tú en cambio, porque Yo lo He querido así, puedes dar lo que Yo te doy con tanta predilección.

Busca almas en todas partes, permanece atento, encontrarás muchas, muchas... Porque Yo las pongo en tu camino, te las hago ver heridas: sé buen Samaritano, procura Mis intereses, tráeme a los que más Me han hecho sufrir... Te daré por ellos mayor recompensa. El que peca entenderá tu lenguaje, el que no peca subirá a mejores pensamientos en la onda que He puesto en ti... Alza un himno al que te protege...

.

11 de agosto de 1997 Jesús

CS 40: NO PUEDES DARTE LUZ POR TI MISMO

Misionera de Mi Corazón Eucarístico, pequeña Mía: la realidad que se asoma crudamente al alma que busca amor, provoca una especie de resentimiento doloroso. Mientras trataba de entender, con el deseo y la voluntad, los secretos de Mi Amor; mientras flotaba en prados floridos, de golpe el alma se precipita en abismos tenebrosos, en celdas heladas, sobre las olas de la tempestad y hasta en profundidad de aguas turbias. Allí el alma gime, sintiéndose herida en su aspiración de amor.

Lo peor es que en ese estado el alma quiere juzgar por sí misma, por eso choca contra un muro de hierro y se desespera por salir de la angustia, sin encontrar por dónde poder hacerlo.

¡Oh, alma predilecta, detente! No trates de salir de tus tinieblas, porque no puedes darte luz por ti misma, porque no la tienes si Yo no te la doy. Detente y trata de examinar en qué lugar te encuentras. Tienes mucho que aprender estando así suspendida en la oscuridad... La luz volverá. Te la devolveré todavía más grande que la anterior.

Trata de mantenerte extraña a las vicisitudes de tu oscuridad y, por lo demás, muéstrate confiada. Esto te dice quien te sostiene invisiblemente en tus batallas, para hacerte partícipe de la luz.

No quiero que temas, no te angusties, porque las tinieblas son necesarias como la luz. Más adelante comprobarás cuán exactas son estas palabras. Recuérdalas, tenlas presentes en el momento de las pruebas. Tu Señor vela por ti...

Más tarde

Bueno niña, está bien, te sientes herida. Te fallaron las personas que creíste amigas hasta dar la vida... A Mí Me dejaron solo. Excepto Juan, sólo tuve a Mi Madre y las Mujeres. ¿Acaso no Me abandonaron todos cuando Yo estaba en dificultades? ¿Por qué a ti no? Es preciso que tú también experimentes la soledad y el abandono de los amigos... Aprende, querida, que sólo Yo puedo llevarte y acompañarte siempre. ¿Necesitas realmente algo más...?

.

12 de agosto de 1997 Jesús

CS 41: MI HUMILLACIÓN VENCIÓ AL PECADO

(Pensaba en Jesús y su sufrimiento en el Monte de los Olivos)

Me gusta que pienses en ese momento, porque entre los olivos de Getsemaní, tuvo su derrota definitiva el pecado de los hombres; porque en ese lugar Yo Me inmolé y vencí. La derrota del pecado ha sido la más ardiente que haya tenido el rey del pecado, así como fue la más deslumbrante afirmación de la misión divina que Yo tenía en el mundo.

Vencer el mal físico es siempre menos que vencer el mal moral; hacer milagros es mucho menos que rescatar incluso un sólo pecador Y no porque se cumplió la inmolación en el Calvario, por Mi propio desaliento, Satanás pudo decir que había triunfado en Getsemaní. Muy por el contrario, se sintió vencido, porque ya desde entonces el Hijo del Hombre lo había derrotado para siempre.

Es cierto que habría bastado un sólo suspiro Mío en el mundo para redimir a todos, pero también es verdad que una obra está completa cuando alcanza la cumbre deseada; lo que quiere decir que, habiendo sido determinado que Yo pagase por todos, sometiéndome a las humillaciones de la Pasión, sólo con la inmolación se podía alcanzar el fin querido por el Padre...

Efectivamente, el mérito en Mí fue infinito, hiciese lo que hiciese. Pero la Voluntad Divina quería Mi humillación bajo su poderosa mano, como cumplimiento de Su obra y Mi obra. Con Getsemaní se cumplió una parte de esta Voluntad Divina, y fue la parte principal por excelencia.

Así como el mar - mientras está tranquilo - no molesta a la barca y parece como si la meciese sobre las olas, así Mi vida hasta Getsemaní fue un continuo vivir sostenido por Mi Padre, sin aparente contraste de parte Suya.

Pero el mar que baña la pequeña barca, casi sin hacer notar la acción del agua que pasa por debajo, si se agita y se vuelve borrascoso, puede estrellar el pequeño bote contra las rocas y hacerlo pedazos. Así obró Mi Padre, ocultamente, descubriendo de a poco al mundo la obra interior que realizaba en Mí... como el agua con la barquita sobre el tranquilo mar.

Llegada la hora, estrelló Mi Humanidad contra las duras rocas del pecado y rompió - sin destruirla - Mi fuerza física, porque la moral permaneció intacta, lo saben. Tanto, que la turbación que experimenté fue en Mí una cuestión enteramente real.

.

13 de agosto de 1997 Jesús

CS 42: EL AMOR PROPIO ES INGENIOSO Y PETULANTE

Mía, entro hasta lo más profundo de tu corazón, conozco tu queja interior y la valoro enteramente, sin que se esconda nada a Mi Sabiduría y porque la conozco puedo decirte que esta queja es un estímulo eficaz para el progreso de tu alma. Te quejas de que cosas tan vulgares sean un obstáculo a la ascensión de tu espíritu.

Niña, todas las cosas, propias o ajenas se vuelven obstáculo cuando ustedes se sirven mal de ellas. En cambio si las reciben en Mi Voluntad, son lo que alimenta el amor divino.

Lo que produce confusión es el dualismo interior: por una parte el amor a Mí, pide la aceptación del disgusto o el alejamiento de las cosas placenteras. Por otra parte el amor a sí mismo se opone y más bien quisiera continuar afirmándose.

De este modo se prende la lucha; quien pierde y queda vencido se lamenta. El amor propio está tan metido en todas las fibras del hombre, que el mismo hombre, ante su insistente llamado, no podría sustraerse sin Mi ayuda y así, caería siempre en el amor a su yo, si no lo previniese.

El yo puede ser un ídolo al cual se sacrifica todo sin ninguna consideración. Lucha, niña Mía, estréchate fuertemente a Mí... Cuando sientes la queja de tu yo, es porque se siente subyugado, sino estaría tranquilo y reinaría en ti.

El amor propio tiene muchas escapatorias, está siempre empeñado en contentar a la persona amada, es decir a sí mismo y revuelve las querellas, sus presuntos derechos hasta que, o logra vencer o cae arrodillado a los pies de Mi Amor. Nunca muere el amor propio, pero eso no importa, basta con no escucharlo.

Pero si el amor propio es ingenioso y petulante, el Amor divino está en fuerte contraste con él. Yo pongo en ti Mi Amor, a fin de que tú venzas tu amor propio, es decir para que tengas cómo regularte sirviéndote de la fuerza divina.

Opónte siempre a lo que hace obstáculo, ten siempre un lazo entre las manos para ponerlo al cuello del amor propio. No muere nunca pero aunque esté vivo debe ser como un cadáver del que haces lo que quieres. Contradícete y somete a ese amor que es Mi enemigo y que no querría sino victorias; él es sutil y a veces impetuoso, pero puede ser vencido.

Quédate unida a Mí cuando batallo contra nuestro enemigo, que verdaderamente nos odia y que se las ingenia intensamente para hacerte caer... Yo doy gran valor a quien reconoce su impotencia. Esto es importante y debe ayudarte a comprender tu nada, a actuar con esa persuasión, porque absolutamente nada puedes hacer sin Mí.

Tráeme tu yo como un cadáver en las manos. Yo esperaré y te daré el modo de complacerme. ¿Te gusta darme esa alegría que te pido? Siempre y plenamente dime la gran palabra, dame la gran alegría, dime la dulce palabra: ¡Sí!

.

14 de agosto de 1997 Jesús

CS 43: SONRÍE AL AMOR, SONRÍE A LA INMOLACIÓN

Hija amada, sonríe al amor permanentemente. Quiero que tu alma se anonade en el Corazón de la Trinidad indivisible, contémplala suavemente con la luz más pura. Convence a las almas de que el amor es la alegría, la felicidad, la bienaventuranza. Quiero que irradies el Amor sonriendo... Sonríe al amor, sonríe a la inmolación, irradia la alegría... Gusta más del poder que te posee.

Ya conoces el secreto de Mis Santos, ahora comprenderás cómo podían ellos, al mismo tiempo, gozar de lo piadoso y ocuparse de la tierra sin perder Mi pensamiento.

Después de hoy, tu alma puede estar en el cielo sin volver un momento a la tierra y continuar dando vida a tu cuerpo. No dejarás de cumplir tus deberes pero sentirás una paz profunda, la libertad absoluta, el completo amor de tu Dios que experimentarás y de absorberá.

Hijita, era preciso que tu PN presenciara esta Comunión. Y aún tengo más, mucho más para quienes permanecen fieles a este Apostolado del Amor... No han entendido los Mensajes que leyeron, ambos se resumen en esto: Hoy nace una nueva etapa para ustedes. Nosotros, presentes; ustedes naciendo a una nueva y deslumbrante época...ya lo comprenderán. El cielo se ha volcado sobre esta pequeña habitación. En los planes del Padre este día, como muchos otros, estaba marcado.

No te preocupes por aquellas amigas, el tiempo irá mostrándoles su error. No seas presa de extorsiones, la dádiva es generosidad, sino es mejor no tomarla en cuenta...

.

14 de agosto de 1997 Jesús

CS 44: ME HICE APRESAR PARA LIBERARLOS DE SATANÁS

Ahora escribe para Mis hijos... un día dije a Mis Apóstoles que estaban limpios, más no todos. Si hoy repitiera aquella frase, lo haría sin dolor porque ya pasó, pero aquella noche Mi Corazón sangraba. Mi alma ardió de dolor viendo al pobre Judas perdido para siempre...

Repitiendo ahora aquellas Palabras, encontraría eco en muchos corazones que Me aman, si bien serían incomprendidos por aquellos para quienes las diría y esto porque una parte elegida de Mi rebaño no estima las cosas del espíritu habiéndose entregado a la materia donde encontraría ilusiones y efímero placer. Judas pecó, otros Judas pecan; Judas traicionó, otros todavía traicionan a su Maestro y Me venden a los amigos de Satanás, como hizo el primer Judas.

No todos están limpios, no, por desgracia. No están todos en Gracia y algunos se atreven a presentarse a Mi Banquete y alimentarse de Mí en estado de amistad con el infierno... Grande es el pecado de éstos y muy grande fue Mi dolor al prever, justamente aquella noche de la última Cena, los pecados que llevan a la perdición a muchos llamados por Mí inútilmente.

Les digo estas cosas a ustedes porque amo la sencillez y el amor sincero que Me tienen. Les hablo a ustedes, pequeño grupo, verdadera porción elegida, porque cada uno de ustedes ya sabe lo que debe hacer por Mí y por ellos.

Por Mí sufren y gimen, lo sé muy bien, sólo les digo que no teman si los asocio a Mis sufrimientos, como son los que ahora les envío de un modo o de otro, con un pensamiento, un aviso, una oración que les inspiro, o también, como ven ahora, con reflexiones referentes a esas miserias y a esos desdichados que eran hermanos suyos y ahora no lo son, vivían en Mí y ahora permanecen en la antecámara de la perdición.

Sí, cada uno de ustedes sabe lo que debe hacer no sólo por Mí, a este respecto, sino también por ellos, pobres ciegos y desdichados esclavos. Por ellos deben orar, orar siempre e insistir con Mi Padre, para que baje del cielo el portento, siempre posible mientras esos pobrecitos tengan vida mortal.

Así es: Yo Me entregué en manos de esbirros para liberarlos a todos; Me hice apresar porque debían ser liberados de Satanás; fue atado para darles a ustedes, a ellos, la posibilidad de salir de cadenas. Por consiguiente deben rogar por la salvación de todos, en Mi Nombre, ya que aquello que He merecido para cada uno de ustedes, supera toda culpa, inclusive aquellas que menciono y que ustedes conocen en pequeñísima parte.

Sean limpios ustedes y los haré todavía más limpios, si Me dan esta alegría. Oren, pues, asiduamente: es Mi Voluntad que lo hagan, de modo que pueden esperar que los atienda, los escuche.

Estoy solo, no lo olviden. Piensen un poco más en estas cosas y si están limpios pueden demostrarme gratitud por ello, orando por los que no lo están.

.

16 de agosto de 1997 Jesús

CS 45: EN CADA COMUNIÓN ESTÁ LA MISERICORDIA DE DIOS HACIA SU CRIATURA

(Desde el momento que recibí la S. Comunión, Jesús me repitió a cada momento por varias horas: "Dame mucho amor". Luego, en la adoración del Santísimo)

Hijos Míos tan amados por su Jesús... ¿Por qué se resisten a Mis inspiraciones? Les He dado como tarea que saquen y escojan los Mensajes de Misericordia y Eucaristía. Vamos por puntos:

Ayer lo dijiste tú, hijita, Misericordia es todo lo que les He dado a través del Evangelio y que He desmenuzado luego en tantos libros. ¿Cómo podría el hombre resumir ni en mil libros toda Mi Misericordia?

Y en cuanto a la Eucaristía, ¿qué les He enseñado al darme en Comunión a ti, hija y en presencia tuya, hijo Mío? Que hoy como ayer estoy vivo, que Soy alimento verdadero y consolación absoluta para el hombre.

Que en cada Hostia está el Milagro y el Misterio de Mi amor infinito: la Misericordia de Dios hacia Su criatura.

Ahora escuche, pequeños. Requiero de su valor, su entrega y su amor. Van a corregir los libros, en cuanto a errores y en cuanto a Mensajes personales - de los libros fotocopiados - van a preparar 40 juegos de libros para entregarlos en el Congreso. Un juego enviarás al Santo Padre con una carta que Yo te dictaré.

Trabajarán para MR (con RC) en un documento cuyo resumen es como sigue: Jesús y María son un manantial que derrama Misericordia sobre el mundo para conducirlo, a través de una gran Cruzada, hacia la verdad que es el descubrimiento del Arca que contiene los tesoros de la Nueva Alianza: Mi Pasión, La Eucaristía, Mi Madre...

Pequeños, ya han podido comprobarlo. El hombre con toda su inteligencia, si no hace carne en sí de todas Mis Palabras, difícilmente podrá asimilarlas y menos enseñarlas. ¿Resumir Mis Mensajes? No, no pierdan tiempo, eso no es posible sin perder la dulzura que encierra cada uno de ellos, aún en aquellos en los cuales llamo la atención o pareciera que amenazo.

Debía hacer esto para que juntos leyeran los Mensajes ordenadamente, para que tuvieran la certeza de que no puede resumirse el contexto de un tema que desarrollo.

Hijos amados, manos a la obra que el tiempo apremia, no duden cuando sientan una inspiración de Mi Espíritu. Yo estoy con ustedes... ¡Oh, cuántos años Ha esperado Mi Amor para derramarse en ustedes!

Cuántos ojos abrirán, cuántos corazones más franquearán sus puertas a esta Misericordia divina.... Quiero que relean todos los libros y esperen a ver qué trabajo es el que han hecho Mis otros hijos... ¡A veces son tan ingenuos como niños! Yo estoy complacido con el esfuerzo suyo, no teman Mis hijos, defiendan con valor Mis verdades, porque en el cielo no habitan los cobardes, los que no dan testimonio de Mí...

.

[Note: In the source file used to create this "html" version of Book 5, message #46 was either missing or, more likely, the number was skipped over because later there are two messages #73. Therefore, the messages were renumbered at this point starting with #46 up to message #73.]

.

.

17 de agosto de 1997 Jesús

CS 46: YO MISMO DISPENSARÉ RÍOS DE AGUA ETERNA QUE ALIVIARÁN LA SED DE SUS ALMAS

Hija Mía, escribe para leer al grupo. La verdad acerca de Mi sed está bien representada sólo si se considera que las palabras dichas por Mí estaban llenas de sed real de almas. Considerado el lado humano como consecuencia del terrible desangramiento (que provoca la sed natural), quien desee saber la verdad observe qué efecto produjeron Mis palabras: tengo sed.

De los hombres tomé unas gotas de una bebida mezclada, casi nada; pero de Mi Padre tuve un consuelo perpetuo, puesto que El siempre calma Mi ardiente deseo de darle almas, Mi verdadera sed sobrenatural representada por la natural.

Por tanto: sed de almas, sed de corazones, sed producida por enorme ardor cuyo calor es conocido únicamente por Mí. Pero vean, ¿quién estaba al pie de la Cruz? María, Mi Madre, Juan, María de Cleofás y María Magdalena.

Ellos oyeron Mi queja y la han transportado al mundo porque Me serví de ellos para hacer conocer las dos palabras sencillas y naturales, pero muy sobrenaturales, así como hoy Me sirvo de ti para preparar a los Míos.

¿Por qué les hablo tanto de Mi Pasión? Pasión, Eucaristía y Misericordia son la historia que marca la redención del hombre que quiere salvarse y en esos temas tendrán ustedes que adquirir mucho conocimiento para salvar a sus hermanos en la triste hora que se avecina.

Entonces Mi Madre relató todo a los Apóstoles escondidos, Juan lo confirmó y las otras dos refirieron a cuantos pudieron la gran verdad: " Jesús ha dicho que tenía sed". Y añadieron que Mi requerimiento había herido su corazón y que, verdaderamente Yo pretendía otras cosas que de inmediato no habían comprendido. Así, ya sea por la reflexión del momento, ya por la luz que sucesivamente He referido, el mundo sabe: Yo tengo sed y la tendré hasta el fin del mundo; pero como estoy en el estado de felicidad perpetua, los efectos de Mi sed los reparto en épocas y hombres diversos, a fin de que todos los tiempos tengan que participar Conmigo de aquel suave martirio que es tener sed de almas. ¿Por qué parten los misioneros? Por aquella sed. ¿Por qué se desgastan los contemplativos cuando miran el campo de las almas por redimir? Por aquella sed. ¿Por qué se fatiga una parte enorme de Mi Iglesia? Por aquella sed que la He transmitido como patrimonio y fuerza.

El hombre no puede entender Mis Palabras, pero a través de Mi obra, intuye lo que quiero decir al usar palabras humanas. Por eso te decía que mires los efectos de Mi requerimiento, para conocer lo que contenían aquellas dos sencillas palabras: "tengo sed".

Cuántas personas se consumen pensando en Mi sed natural! Me ven desangrando en la cruz y consideran Mi sufrimiento físico. Me agrada mucho que piensen en Mí. Pero quien se detiene en ellas no puede conocer lo que pretendo entreteniéndolo en esas consideraciones.

Las mujeres se enternecen y lloran. ¡Pobrecitas! No Me agrada que sufran por Mí porque si quieren darme contento progresen en el conocimiento y pasen de la materia al espíritu. Hablo de mujeres pero no de todas las mujeres. Muchas en efecto, saben lo que deben hacer para darme consuelo y no están llorando sin hacer nada por Mí. También algunos hombres Me ven sediento y se esfuerzan por comprenderme. Ellos entran más pronto en el espíritu; pero las resoluciones santas no dependen de la naturaleza de cada uno, sino de Mi gracia y del objetivo.

Así pues esto es lo que digo a hombres y mujeres, a todas las almas: ¿Quieren dar alivio a la sed abrasadora que experimenté? Hagan bien pero de veras bien sus deberes de cristianos, porque así Yo aliviaré muchísimo Mi sed.

Alguno de ustedes siempre en relación con los deberes de cristiano hará cosas que saldrán fuera de lo normal y esto porque Yo lo permito. Pero también para ellos vale la regla de hacer bien las cosas, las cosas de cristianos, los propios deberes, ya que esto que es más del deber normal, Me toca a Mí hacer que lo ejecuten.

Yo no muevo a las almas y a las cosas superiores sino a través de las inferiores y quien desea lanzarse a las superiores desconociendo las inferiores, cae en vacío hecho de presunción y culpa.

Es verdad, Yo les descubro una sed que va más allá de sus confines y ustedes, atraídos querrían alcanzar las esferas de Mi sed sin pensar en cuál es su condición, querida y mantenida por Mí. El camino corto es el que Yo les He indicado; si lo transitan serán muy veloces y alcanzarán alturas prodigiosas.

¡Oh, ustedes que Me aman! ¡Oh ustedes que quisieran que Yo sea amado! Yo les enseño a amarme y Me abajo tanto a fin de que puedan traducir en acto real sus deseos. ¿No lo entienden? No entienden que en el mundo hay necesidad de gente que tenga el pensamiento en Mí, pero que se apoye en la tierra y transite el propio sendero sin pretender revolotear? El mundo nuevo se hará renovando a todos los cristianos de hoy y los cristianos renovados, serán levadura que crecerá y se expandirá emanando el perfume de Mi celestial doctrina. Sí, los malos deben dejar de ser tales, pero los buenos todavía son muy poco buenos.

Y ahora que les He dicho qué efecto produce Mi sed y cómo Yo deseo aliviarme de esta inevitable realidad, abro Mi corazón a ustedes que temerosos quieren escuchar de Mí la palabra siempre nueva, la verdad muchas veces vislumbrada y nunca completamente comprendida. Los He llevado a la consideración de las cosas visibles, pero sólo para transportarlos a las invisibles, de las cuales quieren saciarse.

Yo He gritado al mundo que tengo sed, ustedes Me han entendido y han recogido Mi deseo. Pues bien, Mi sed está ahora ya en ustedes, pero unida a mil cosas de las cuales no saben todavía desprenderse. Me toca a Mí hacerles entender lo que deben hacer para que esa sed, que es suya porque es Mía, tenga una eficacia real en toda la vida humana que les resta.

Estén atentos, Yo Me manifiesto de mil modos: con lecturas, con efusiones cada vez mayores, con impulsos suaves, pero también por medio de cosas materiales. Y en todo y por medio de todo, dejaré en ustedes una participación cada vez más grande en Mi sed.

¡Estén listos! ¡Pídanme que los haga propensos a Mi obra! Yo pasaré y ustedes reconózcanme. Si Me acogen haremos juntos las obras que conducirán el agua que Me da alivio a Mí y también a ustedes.

¡Estén prontos, se los repito! Y recuerden que si Yo digo que tengo sed, Yo mismo dispensaré ríos de agua eterna que calmarán la sed de sus almas.

Tengo sed de almas, dénme almas y lo primero su misma alma. Pero dénmela no con deseos estériles y vanos propósitos, no, no así. Dense ustedes mismos y lo que tienen de mejor: el libre arbitrio, en una palabra el dominio de ustedes.

Ahora les He dicho: quiero el dominio interior, por tanto abajo su juicio y en alto el Mío; abajo su voluntad y en alto la Mía.

Si Me aman hagan así. Si quieren darme alivio hagan como Yo les He pedido.

.

19 de agosto de 1997 Jesús

CS 47: ALMAS CONSAGRADAS, DÉJENME OBRAR LIBREMENTE EN USTEDES

Por intermedio tuyo pido a las almas consagradas que se entreguen a Mí, que se dejen llenar de Mí, obrar libremente en ellas, obrar libremente en ellas para irradiar por medio suyo según los deseos de Mi Corazón. Llamo a todas pero son pocas las que nada Me niegan.

Mi Padre, contemplándolas debiera verme sólo a Mí. ¡Qué lejos de ser así!

Si las almas consagradas Me dejasen obrar libremente en ellas sin negarme nada, todas las otras almas se salvarían, porque Mi Padre viéndome a Mí en ellas, no oyéndome más que a Mí, nada les podría negar... Por medio de ellas Yo rogaría y suplicaría al Padre salvar y santificar a todas las otras almas según su Divina Voluntad y no podría negármelo.

Si Yo no niego nada a las súplicas de Mi Santa Madre, con mayor razón Mi Padre nada puede negar a las Mías.

Muchas almas veo caer al infierno ciertamente porque ellas quieren, pero también por el abuso que de Mis gracias hacen las almas consagradas.

Ora y suplica a Mi Padre por medio de los Sagrados Corazones que salve a todas las almas consagradas... Mi Corazón y el de Mi Madre aman infinitamente a cada alma. Suplicar, hijita, quiere decir orar sin cansarse, con insistencia, orar con la certeza de ser escuchada...Haz de cada viernes un día de súplica...

.

24 de agosto de 1997 Jesús

CS 48: EL MALIGNO SE APODERA DE LAS ALMAS TIBIAS

Tranquila, no temas niña Mía porque tu vida es y debe ser siempre un dulce idilio entre tu Dios y tu alma. Espera todo de Mí y nada más que en Mí; Yo estoy en los que verdaderamente te aman en la tierra... ¡Cuánto tendrás que sufrir aún por la deslealtad del hombre! Serán tan pocos los que permanecerán cerca tuyo apoyando Mi obra que podrías contarlos con los dedos de la mano: pocos pero íntegros como lo fueron Mi Madre y Juan.

Si diera más crédito a quienes Me representan, la renovación del mundo no sería frenada. Pero todos son atacados. Es el maligno que se cuela por un resquicio en las almas tibias.

No te olvides cuánto te amo, ¿qué más puede importarte?. Haz lo que debes hacer: amarme y Yo haré en ti lo que debo hacer: el todo (Jesús me hizo ver y escuchar una reunión que tuvo lugar cuatro horas antes ¡qué pena!).

.

25 de agosto de 1997 Jesús

CS 49: CUÁNTO CONSUELO ENCUENTRO EN CADA ACTO DE HUMILDAD

Mi hijita dulce, gracias por ofrecerme tu acto de humildad, sé cuánto te ha costado el prescindir de todo el confort al que estabas acostumbrada... ¡Cuánto consuelo hay en cada acto humilde de un alma tan pequeña. ¿Quieres Mi consuelo, verdad? Pues bien, voy a darte un premio, espérame luego a solas...

(Estando a solas rezando frente al crucifijo el Señor me dijo que abra la boca y recibí la comunión. Estando en oración vi la sala y los escritorios que hoy fueron designados. ¡Estoy tan feliz, gracias Señor!

.

26 de agosto de 1997 Jesús

CS 50: ¿QUÉ SIGNIFICA ESTAR UNIDOS A MÍ?

Antes de decir nada, pequeña, medita... Vamos, Yo te enseñaré. Recuerda que el hombre puede comprender cuando Dios quiere, por eso todos ustedes tienen su límite fijado por Mí y todos deberán reconocer que el fijarles límites es por su bien. Así pues, el acto que es digno de Mi bondad, es una síntesis de luz y de amor que fija el eterno Bien y de la cual participa... Sepan cuáles son los actos dignos de Mi bondad y cuáles en cambio, no pueden alcanzar Mi altura.

Antes He dicho: síntesis de luz y de amor... Analizando un acto humano que sea bueno, encontramos luz y amor, pero para que el acto mismo sea digno de Mi bondad, necesariamente debe fijar, participar de él, El eterno bien, ya que es justamente la participación de Mí, la que da al acto bueno del hombre, la dignidad de poder estar en Mi presencia.

Entonces, Yo no Me deleito con sutiles razonamientos para dar una demostración de verdad. Demasiados siguen este método que no tiene nada de provechoso sino para quienes ya entienden a manera de sabios. Por eso les diré, a fin de que saquen provecho, que si quieren hacer cosas buenas que Me agraden, aceptables por Mí, deben mantenerse constantemente unidos a Mí, bajo pena de nulidad de cuanto hacen.

Unidos a Mí harán cosas dignas de Mí, porque soy Yo quien les informará sus acciones; unidos a Mí tendrán luz y amor suficiente para fijarme a Mí, Bien eterno e infinito y también es claro que, unidos a Mí participarán de todas las cláusulas que Yo quiero para que sus actos sean dignos de Mi bondad.

¿Qué significa estar unidos a Mí?...Sacramentos, oraciones, actos virtuosos, son medios necesarios, pero a los que deben añadir otro. ¿Qué más? ¿Acaso dispensarles gracia a través de los sacramentos y oraciones? Sí, es perfecto... pero ustedes deben añadir a Mi obra su querer. Es poca cosa comparada a Mi obra, sin embargo, es necesaria porque Yo la quiero. Quiero decirles que, los medios que les doy a través de la Iglesia, están hechos precisamente para solicitar, invitar, ayudarlos a estrecharse a Mí, en espíritu de voluntad y por eso se les dan para unirse a Mí, de ello dependen los actos dignos de Mi bondad, como He dicho anteriormente.

¿Por qué es que algunos, sin los medios han alcanzado el objetivo y otros, que son muchísimos, con tantos medios que usan, permanecen siempre en tierra?

Por un sólo motivo y es que no quieren dar de sí sino una pequeñísima parte y así frustran todo Mi designio con respecto a ellos. No se nace santo, se llega a serlo pero con esfuerzos seguidos, esfuerzos de voluntad, esfuerzos de sumisión. No se hacen cosas dignas de Mí sin darme lo mejor de ustedes, es decir el dominio de ustedes mismos.

Así que partiendo del acto digno de Mi bondad, He llegado al acto de la voluntad de ustedes, el cual insertándose en Mi acto que los mueve, provoca el mayor de los bienes: Mi contento. ¿Ven cuánto puede la criatura unida a Mí? Puede dar a su Dios una alegría, un gozo. ¿Y les parece poco?

Aun sabiendo que no añaden nada, sino por vía accidental, sin embargo deberían comprender que esto significa hacer actos dignos de Mi bondad, esto es dar a Dios un gusto Divino, por lo mismo perfectamente digno de Mí.

Por eso para ustedes el obrar sea estímulo, no costumbre, sea amor, no ganancia. Para ustedes el obrar sea dar contento de ustedes, como si tuviesen real necesidad.

Lamentablemente no explico estas cosas para todos, pero está bien poner también la mirada en los deberes relativos al colegio, para que el alumno de básico y mejor el de medio, comprenda más la necesidad de estudiar cada vez mejor lo que le atañe.

Niños Míos, sean como tantos alumnos, atentos a las señales de su Maestro. Aprendan de El la ciencia divina que les enseña, con amor sin igual. Aprendan hoy porque mañana deberán comprender mejor y entonces recordarán esta otra lección Mía que He dado para uno que no conocen, pero que también es alumno de Mi escuela divina.

.

27 de agosto de 1997 Jesús

CS 51: EN EL SILENCIO INTERIOR ESCUCHARÁS MIS ARMONÍAS

Niña de Mi amor, el hombre es así, el hombre sabrá aprovecharse de cuanto le mando únicamente si indiferentemente toma de Mis manos todo, sea agradable o no.

En tanto se lamenta cuando Yo le hago útil Mi designio, es que evidentemente no percibe Mi Voluntad con respecto a él. Lo salva sólo la disposición de hacer todo y no descuidar nada de cuanto Yo Me propongo obrar por medio suyo. No debe suponer que es utilizado como instrumento y si experimenta renuencia a causa del deseo de permanecer oculto, entonces alégrese, porque está unido a Mí... Para no separarse debe hacer que una u otra cosa le sea buena y aceptable.

Sólo cuando haya actuado así, verá lo que Yo había ideado y no se embrollará al comprobar que su aceptación ha llevado los frutos que Yo deseaba. Verá que estaba bien que se realizase lo que él temía o recibía con rostro contrariado y entonces se aquietará.

Cuando tú experimentas ciertas rebeliones interiores, no es para que des oídos a estos sentimientos, sino para que te venzas y hagas lo que Yo quiero de ti. Si no debes temer los desprecios, tampoco debes temer los honores. Las criaturas se mueven y sin saber te traen lo que Yo quiero.

Pon ojo a Mi intención, atenta a lo que hago en ti y fuera de ti y, si no puedes captar en seguida el motivo de Mis obras, no importa: Yo lo oculto casi siempre porque quiero dar una luz más grande a tu inteligencia, una luz que es superior a la que hace conocer al punto los motivos por los que quiero las cosas. Ya sabes cuál es esta luz y cómo Me es particularmente grata la humillación de tu juicio, haz que Yo tenga ese contento.

Te pido silencio interior y en el silencio escucharás Mis armonías divinas. Escucha la palabra de tu Maestro y haz que otros conozcan lo que Yo te comunico para tu bien y el de ellos.

.

29 de agosto de 1997 Jesús

CS 52: ¿NO FUE GETSEMANÍ MAYOR QUE EL CALVARIO?

Pequeña flor de Mi Pasión, te ha asustado la noche, ¿verdad? Y has despertado al dolor, a la ofensa, a las humillaciones... Te pregunté si querías ayudarme. Debes saber que no sólo Me ayudas con llevar Mis llagas en el cuerpo... También - ¡y cuánto! - me ayudas y consuelas cuando el amor propio te muerde por dentro y sin embargo te vistes de humillación para agradarme.

Te causan pena quienes fueron amigos y hoy te asechan como fieras estudiando, observando cómo lastimarte... Ofréceselo a Mi Corazón, hoguera viva de amor en el que siempre encontrarás consuelo. Quiero consolarte porque no está solo ese pequeño corazón que tanto amo. Mira voy a tomarlo entre Mis manos para calentarlo mientras voy hablándote de otra noche terrible... Seca esas lágrimas, que no caigan sobre quienes te dañan. No hay un solo maldito que en vida hubiese dañado a Mis Profetas y que hoy encuentre alivio. ¡Soy Misericordia, sí, pero también Soy justicia... No te asustes, la palabra maldito es para todo condenado que no está en el cielo.

Escucha... Aquella noche de tragedia fue noche oscura para Mi alma que se adentraba titubeante entre los olivos de Getsemaní. Había dicho a los Apóstoles que aquella noche todos tropezarían en Mí, porque tenía que verificarse la profecía: "Heriré al Pastor y se dispersarán las ovejas". Sabía que Me abandonarían, pero estaba también cierto que volverían a Mí. Lo que dije tenía por finalidad hacerles ver que iba a la muerte con el conocimiento de su abandono. No fue lamento, fue aviso anticipado.

Todo debería servir para aumentar Mi tristeza. Pedro, seguro de sí y sin el menor conocimiento de su fragilidad, Me ocasionó la pena de declararse fiel a un cuando los otros Me hubiesen abandonado: "aun cuando todos tropiecen, yo ciertamente no".

Niña Mía, Yo conozco a todas Mis criaturas y no fue nada nuevo oír decir a Pedro aquella frase, espontánea sí, pero llena de presunción. Su abierta declaración fue de gran dolor para Mi Humanidad. Pedro, ¿tú Me serás fiel y tú sólo? El gallo no habrá cantado dos veces cuando tú ya Me habrás negado tres veces. Pedro, ¿qué dices? ¿Quieres hacerme creer en tu fidelidad? ¿Quieres decirme tal vez, que tú Me amas más que todos? No te había pedido esta declaración, te la pediré después cuando haya resucitado y entonces comprenderás lo que hora no puedes comprender. Sí, oh Mi Pedro, es verdad que Me amas, pero todavía no sabes qué es el amor sin fallas, no conoces lo que vales sin Mi ayuda, Pedro, lo sabrás después, cuando te mire en el pretorio... Así fue que Me adentré en Getsemaní con solo tres de Mis Apóstoles.

Pedro es un caso, un ejemplo que estuvo materialmente presente en la noche de la traición, pero ustedes saben que no solo Pedro estaba presente, sino todos ustedes con todas sus miserias. Por eso entré al Huerto oprimido por inmensas penas y Me abandoné a la tristeza.

Pero alguien Me esperaba allí, entre los olivos, alguien que quería ponerme a prueba del ludibrio. Era el tentador que, ignorando Mi Divinidad, creía poder hacerme caer en el abatimiento. Me llamaba con los peores nombres, Me trataba de iluso, de fanático y afirmaba que él sí habría sido capaz de levantar a la humanidad. ¿Por qué te atormentas? - decía - Tú no puedes hacer nada por nadie, tú eres sólo un miserable iluso que siente la locura. ¿Ves cómo yo soy honrado? Todos me piden favores; haz como yo, emplea tu poder para hacerte fieles y sumisos seguidores. Así seguía el infame Satanás punzándome, diciéndome que Dios no aceptaría nada de lo que Yo esperaba, porque el poder sobre los hombres, decía él, estaba en su propia mano.

Si quieres hacerte creer santo, insistía el miserable, declara al mundo que la lujuria y la soberbia son las únicas satisfacciones del hombre. Hablando de humildad y castidad te has hecho tan odioso que hasta los santos sacerdotes del Templo quieren apresarte. Ve, me decía, sal de este Huerto maldito, busca a Judas y dile que con él quieres fundar una nueva religión. Yo te ayudaré, porque te veo mísero y abatido, porque tiemblas. ¡Mira cuan intrépido soy yo porque sé que soy el rey del mundo!

Pero si Satanás Me esperaba para tentarme, también Mi Padre Me esperaba y por un motivo distinto. El, dejando desfogar a Satanás su odio, Me preparaba el altar sobre el cual Yo, Su Víctima, debía ser inmolado. Era verdad, Yo debía asumir las culpas de los otros y Satanás no sabía por qué justamente Yo habría debido hacerlo. Conocía bien las profecías, pero no podía creer que Yo era el enviado del Padre. En cambio El que Me había enviado esperaba aquella noche para dar a los hombres la medida de Su amor, con el sacrificio total de Mí, Su Hijo y su primera Criatura.

De este modo Me mostró y Me echó El Padre todo encima por lo que debía alejarme un poco de los tres discípulos y permanecer solo con la tremenda carga. Tan tremenda que vacilaba todo Mi Ser mientras con las manos buscaba apoyo para no caer en tierra. Era el sufrir que se arreciaba y se condensaba en Mi alma, era el sufrir de ver tanta Bondad ofendida y tanta miseria.

En efecto, veía que Mi Padre mientras Me decía: "Hijo, Tú eres Mi Víctima," Me hacía ver cuan ilógico era el pecado del hombre, cuán miserable la soberbia y toda culpa delante de la majestad infinita de Mi Padre. Así Mi alma sentía arranques ardientes hacia el Padre, el cual aceptaba y repetía: "Hijo, Tú eres Mi Víctima; Hijo, sobre Ti pesan las culpas que no has cometido; Tú debes pagar el castigo como si en verdad Me hubieras ofendido. Y Me llenaba de tristeza y Me hacía experimentar el horror que hay entre el arranque de amor y la culpa. Tremenda batalla entre el amor y el desamor, inconmensurable lucha en un Hombre que en aquel momento no quería ser Dios. Total destrucción, sudor de Sangre. Ya la sensibilidad dolorosa había superado el arranque de amor, Yo era todo dolor, sentía que era la culpa personificada. ¿Comprendes? Yo sentía así, ¿no era natural que pidiese el alejamiento de tanta miseria? Era la naturaleza que no recibía ya nada de Mi Padre, nada de bien, porque había recibido todo el mal de los hombres.

Sin embargo mantuve Mi dulzura incluso en ese estado; Mi misma naturaleza, si bien totalmente sometida, buscaba alivio, exhausta como estaba. Y pronuncié entonces las grandes palabras, las que en Mí eran vida y que testimoniaban a todos que Mi Querer estaba siempre unido al Padre: "No se haga Mi Voluntad - la de la naturaleza - sino la Tuya" Y el Padre sonrió, pero Yo permanecía extremadamente triste por la sensibilidad herida y el amor tremendamente contrariado.

Estoy solo, muy solo, pensé. Todos los pecados están contra Mí, más aún los siento Míos. Mi Padre Me aleja y Me pone bajo la espada de Su Justicia, tal vez los Apóstoles... no, tampoco ellos están Conmigo...

Fui a despertarlos y a darles otras instrucciones volviendo a la soledad de antes. Como un barco sin timón, abatido por la furia de las olas, volví a orar y a orar; a llorar y sudar sangre mientras Satanás continuaba riéndose y mofándose de Mí. ¿Dónde estaban la Gloria del Tabor y el poder desconcertante del infierno? ¿No había Yo vencido a la naturaleza obrando mil prodigios? ¿Y no había perdonado mil pecados? ¿Por qué ahora He venido a ser Yo mismo pecado? ¿Y no había dado a los hombres la Palabra Eterna? ¿Por qué ahora estoy cargado de todas las mentiras? ¿No Me había ocultado cuando querían prenderme y darme la muerte? ¿Por qué ahora todos están delante Mío para acusarme sin que Yo pueda alzar la cabeza?

No importa, no importa. Yo amo a Mi Padre, El Me comprende... Y así, de pensamiento en pensamiento, se hacía en Mí más densa la oscuridad. Bajaba al abismo, en la muerte, sin poder morir.

¡Oh, hombres! ¿Qué dicen pensando en estas cosas Mías y suyas? ¿Qué dicen sintiéndome gemir en la tortura inmensa y sin límites? ¿Pueden comprender? Jamás lo podrán. ¿Y cuándo sabrán que sufrí no sólo por ustedes, sino también para que Mi Padre fuese desagraviado por la soberbia de Lucifer y sus iguales?

Sépanlo, un hombre como ustedes ha pagado por todos los malos, todo lo vi: Me eché sobre Mí a todos ustedes, al pecado de los ángeles, todo... Debía reparar todo y lo hice, la tierra y el cielo tienen el perfecto equilibrio.

Los tres dormían y no sabían nada. A la tercera vez que volví sobre Mis pasos, el Angel Me dio consuelo: miren la relación de toda la angustiosa agonía en la cual está presente todo lo racional creado, hombres y ángeles rebeldes y fieles; y Yo al centro, representando la miseria del pecado.

¿No fue mayor Getsemaní que el Calvario? ¿No ven qué gran distancia media entre el uno y el otro? Quiero que lo consideren y les daré el modo de hacerlo porque es la hora establecida por Mí. Me conocerán más, Me amarán más, mucho más.

Pequeña nada, ¿quieres unir tu diminuto sufrimiento a Mi insondable dolor? Es viernes, no lo olvides, Yo estoy en ti...

.

30 de agosto de 1997 Jesús

CS 53: MI DESIGNIO DE LIBERACIÓN LLEGARÁ

Hijo Mío, escúchame tú. Discurriendo sobre la vacuidad de las extravagancias humanas y buscando entre ellas la que demuestra mayor vaciedad, tanto que resulta absurda, te diga de Mi manifestación.

He preparado todo a fin de que llegue la hora gozosa esperada por esos pueblos. He preparado cosas y hombres a fin de realizar Mi designio de liberación y de dar el premio a los que tan ardientemente anhelan el reconocimiento de Mi obra de redención.

Pareciera que tarda Mi hora, pero ya está próxima, ya está muy cerca. Brillará la luz, volverá la serenidad, pero antes se hará manifiesta a los hombres una señal y será de comprensible alcance.

.

1 de septiembre de 1997 Jesús

CS 54: ELEVEN SUS PLEGARIAS ANTE EL CRISTO AGONIZANTE

Hija Mía, amada por tu Dios, cuánto consuela este Corazón tu amor, tu unión plena, tu adhesión a Mi Querer... Era necesario, era preciso que Mi dolor tomara nuevamente posesión de ese pequeño cuerpo y lo principal, que tu corazón sirviera de custodia para el Mío... Pocos entienden la necesidad apremiante de salvar almas y cuando tu Me dices "Dame almas, Señor, aquí estoy hasta donde Tu quieras", Me conmueves tanto que no resisto tus solicitudes...

Ayer, desde tu cuerpo convulso toqué a cada uno de Mis hijos y cada quejido alcanzó a un sin número de almas religiosas. Eso es lo que deben hacer, elevar sus plegarias, no ante ti sino ante el Cristo agonizante que cada día renueva Su Pasión.

.

7 de septiembre de 1997 Jesús

CS 55: NO TEMAN AL AFÁN DE UN DÍA TERRENAL CUANDO LES ASEGURO UNA ETERNIDAD FELIZ

Hijos Míos, tengo todo en Mí y en Mi gozo Me deleito infinitamente. Nada Me falta, nada Me es imposible, por eso sé proveer al infeliz que ansía felicidad, se proveer al pobre que tiene necesidad de ayuda, sé proveer al mísero que gime desconsolado. ¿Quién conoce la medida de Mis ayudas? ¿Quién puede decir que sabe hasta dónde puede llegar Mi benignidad? La palabra "infinito" en realidad para ustedes no dice mucho, porque como todas sus palabras, también ella es finita, limitada, no sale fuera de sus cerebros. Sí, Soy Infinito no sólo porque no tengo principio ni fin, sino también en cuanto a Mi Esencia.

¿Qué es la infinita Esencia? Oh pobres mortales! La Esencia Mía Soy Yo y Yo Soy el Infinito, de modo que la Esencia infinita es Dios.

Por tanto, en Mi Esencia está el Infinito. ¿No consideran que una Esencia infinita es también una infinita potencia y que también el infinito Amor es Mi Esencia? Tengan presente Mi Esencia porque en ella está todo lo Mío, todo para ustedes.

Ustedes pasan por grados al conocimiento Mío y los preparo, día a día, a la completa luz que se dará en el cielo. No puedo darles a conocer todo de una vez, porque no aguantarían toda la luz. Sí, es Mi continua obra la que les garantiza contra toda desviación y a esta Mi obra dirijan sus deseos, sus acciones. Yo Me descubriré: lo verán. Pero para hacer esto debo descender hasta ustedes y hacer que Mi modo les resulte grato. Mas, si quieren seguirme, Yo estoy predisponiendo un gran trabajo en sus almas y al final los haré conocer lo que ahora no pueden. Los mismos milagros no son sino percepciones de Mi Omnipotencia, cosas que hago para darles a conocer Mi Voluntad que es benéfica para todos.

El que Me siga Me encontrará no como soñaba sino mucho más real, mucho más trascendente. Las luces de acá abajo se dan para la gran luz de arriba; aquí experimentan divinamente que la verdad de Mis Palabras está puesta no en míseras criaturas que la anuncian, sino en Mí que Soy la verdad inconcebible.

Digo estas cosas para consolidarlos en Mí, de manera que sigan con mayor amor Mis atractivos.

Sumérjanse todos, oh Mis amados, en esta Esencia Mía que los gobierna; sumérjanse en este Mi Amor que palpita en sus corazones. Yo los acojo, les hago palpar que el futuro que les espera no guarda proporción con todas sus expectativas, fuera de toda medida.

Entonces, ¿de qué tienen miedo? ¿Temen por el afán de un día terrenal, mientras Yo les aseguro una eternidad feliz? ¿Temen los engaños mientras Yo les aseguro que no les faltaré? ¡Oh, pobres ciegos Míos, que quieren dar luz sin tener siquiera un bastón en qué sostenerse! ¡Oh, vengan a Mí, todos a Mí y encontrarán la verdadera Esencia que los hará ver la luz que no cambia, la alegría de ver!

.

10 de septiembre de 1997 Jesús

CS 56: LLEVEN A CABO LA GRAN CRUZADA

Ya tienen, hija Mía, la carta que esperaban y con ella va una nota en blanco para realizar la Consagración y poder llevar a cabo la Gran Cruzada que propongo al Grupo y a través suyo a la Iglesia...

Vayan adelante que Mi amor y Mi paz están con ustedes, no teman ni se inquieten con los pequeños obstáculos que les pone el adversario de las almas... Yo estoy con ustedes, no pongan en peligro su salud.

Escucha, quiero que en la reunión de esta noche programan una campaña fuerte para el Evento este. El grupo de laicos que apoye el trabajo para este Congreso, no debe permanecer inactivo, salgan a las calles, no necesitan recursos económicos para salir a gritarle al pueblo cuán importante es su participación... Confío en ustedes, vamos juntos por el camino que llevará al triunfo a Nuestros Corazones.

.

11 de septiembre de 1997 Jesús

CS 57: LAS PALABRAS DEL CRUCIFICADO

Ahora quiero hablar al hombre, del Cristo Crucificado que ustedes ven. Un delirio cruel, prolongada desolación han caracterizado la sucesión de las penas cuya intensidad máxima experimenté. El delirio era cruel porque todo Mi cuerpo iba perdiendo todo movimiento vital y por eso deliraban todas las potencias naturales por el completo decaimiento del orden y la propiedad de cada órgano.

Quien ha experimentado la crisis de un órgano cualquiera del cuerpo humano, sabe que realmente la parte que cae en crisis delira y el delirio es cruel para el órgano golpeado, porque resulta fuertemente contrariado y turbado el orden natural por el cual tenía razón de existir. Por eso fue delirio cruel de todo el cuerpo, de todas las potencias naturales. Pero fue también desolación enorme.

En efecto, quien sufre intensamente se encuentra pronto en la desolación de verse obligado a sufrir sin la atención que una cosa cualquiera podría darle, si fuera remedio apropiado. La ayuda al dolor no llega al cuerpo del que sufre así, se debilita, el alma se siente junto al cuerpo y uno y otra se encuentran en desolación.

Pero si deliraba cruelmente Mi cuerpo, no lo hacía Mi mente, Mi Espíritu que, siempre sumiso al Padre era el baluarte sobre el cual fincaban todas las demandas que provenían de la naturaleza.

Ustedes Me miran crucificado piadosamente reproducido por artistas de buena voluntad y advierten uno que otro detalle. Pero pónganse a considerar qué sucedió en aquel Mi cuerpo sacudido e irritado y verán que el pintor fue demasiado incapaz de dar un mínimo de realidad al cuadro ideado.

Todos Me pintaron y esculpen con poco amor, con poco conocimiento hasta de las leyes que regulan el conjunto del cuerpo humano. ¿Así Me han representado criaturas tan poco conocedoras?

Un esbozo, una idealidad imprecisa, algo irreal... Me sirvo de los cuadros, salvo cuando es imprescindible... Prefiero infundir por Mí mismo en los fieles las consideraciones apropiadas a su espíritu.

Y a ti te las hago en forma directa, como para compensar tu amor hacia Mi Pasión. Sé lo que piensas ahora, lo veo. Tienes razón: inclusive tú instruida por Mí, receptora de Mi Pasión, sabes tan poco, que lo que sabes está más cerca de la nada que de la realidad.

Pero basta con reconocer la verdad para que Yo esté contento... Mi misma cruz ha sido fruto de una mentira de los hombres, los cuales quisieron negar que Yo era Dios: por eso Me crucificaron. Así pues, amo la verdad y quien se alimenta de verdad, comprende mucho aunque conozca poco.

Ahora pensabas hacer tu meditación sobre Mi desolación en la cruz y no alcanzabas a comprender Mis Palabras: "Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué Me has abandonado?"

¿Ves, Mi amada? De flor irás llegando a ser fruto de Mi Pasión. ¡Déjame vivir en ti!

Ahora, avancemos a otra palabra.

Mira, niña, de una pequeña ocasión de sorber unas gotas de vinagre, mientras esperaba volver al Padre, tomé motivo para afirmar una verdad tan grande que no puede ser abarcada por el hombre.

La miserable condición en que Me encontraba esconde, también hoy, el contenido que tienen aquellas palabras: "Todo está consumado", dije y el Evangelista explicó la confirmación de la profecía en la cual Yo, empero, He incluido varias cosas.

Se había cumplido la profecía, la humanidad tenía otro motivo para reconocer Mi misión, Mi Persona. Pero además, mucho más que la profecía, se había cumplido un ciclo inmenso de las manifestaciones divinas concretadas en Mi vida humana. Yo había venido al mundo para abrir a los hombres el camino de la salvación, había venido también para hacer conocer que la bondad del Padre podía ser confirmada a través de Mis acciones, de Mi amor.

Por eso al dar cumplimiento a la profecía, deseaba poner el sello a todas las obras confiadas a Mí, tanto de glorificación divina como de Redención humana. No se trataba sólo de Mi obra salvadora que sin embargo es inmensa, sino también de la obra más grande, la de tributar a Dios una glorificación digna de El y de tributarle a nombre de todos la perfecta gratitud, el perfecto acto de adoración, encontraba en las palabras "todo está consumado", la más auténtica resonancia.

Sí, para esto también había venido al mundo y más, les digo que la principal obra Mía fue precisamente el sustituirme a todas las criaturas racionales de manera que cada uno, por Mí pudiese dar al Padre todo cuanto le es debido.

"Todo está consumado": Glorificación del Padre, Redención de los hombres, pero la primera como acto completo, definitivo en la tierra y la segunda, la Redención, como acto potencial que debía tener sucesivo desarrollo hasta el fin de los siglos.

Así es que un Hombre, casi moribundo, reducido a condiciones de lastimosa realidad ha podido decir y con verdad que ha dado al Cielo y a la tierra el cumplimiento de todo lo que faltaba a la humanidad entera. Ha ocurrido que Uno que era tenido por malhechor, ha podido dar al Creador, una obra digna de El en el sentido más amplio de la palabra.

El hombre, entonces, está a la par con Dios, porque Dios mismo se Ha servido de Mí, hombre, como instrumento, la eficacia de cuya acción ha multiplicado en proporción a la deficiencia humana toda entera. Roma y sobre todo el Sanedrín quisieron Mi muerte y culpablemente Me la dieron ignominiosa; Yo He dado al mundo todo, la vida que procede de la integración de Mi acción divina con la humana, bajo la vestidura de Mi Humanidad.

Los hombres Me han dado la muerte a Mí, Hombre-Dios, Yo He dado a los hombres el poder de ascender a la Divinidad y de tratar con Ella con igual dignidad.

Por consiguiente, si todo está consumado, Dios está satisfecho, satisfechos los hombres. Dios encuentra todo en un Hombre, los hombres encuentran todo en el Hombre-Dios.

Hablé para el cumplimiento de las profecías, sí, pero más aún para decir estas cosas.

Es hermosa la consideración de ustedes en la pena de Mi sufrir, de Mi dulzura y paciencia durante la crucifixión; pero más bella es la sabiduría de quien indaga lo que esconden Mis Palabras sencillas dichas en ocasiones que no hacen traslucir Mi pensamiento íntimo, Mi obra íntima.

Así pues, todo está consumado, Mi sufrir y Mi vida humana, toda consumada la obra para la cual fui enviado. La muerte no Me sorprendió (hablo como hombre), porque la esperaba como natural epílogo, como conclusión de cuanto había hecho.

Me alegro, gozo de haber trabajado y sufrido por ustedes y gozo por haberles dejado la opulencia de Mi obra, en la cual encontrarán todo, propiamente todo. No habla solamente la remisión del pecado, porque ésta, siendo como es algo inmenso, no es sin embargo suficiente para abarcar todas las cosas de que tienen ustedes necesidad. Encontrarán en Mí la virtud que les falta, toda la virtud, la vida, la Palabra, la alegría, el consuelo, el camino por transitar, la luz, la verdad, la felicidad.

Les digo a fin de que saquen provecho, les digo a fin de que no Me olviden y no piensen que Yo Soy para ustedes sólo el sufrimiento. Más bien, si lo quieren, Yo Me sustituyo a todos, obro en cada uno si se Me da la posibilidad, de un modo divino.

¿Recuerdan lo que dije para el paralítico? "¿Qué es más fácil decirle: te son perdonados tus pecados, o más bien: levántate y camina?" Y para mostrar que tenía los dos poderes, hice caminar al que antes había perdonado los pecados.

También ustedes son paralíticos, después de haber recibido el perdón de las culpas. Pues bien, Yo los hago caminar, les quito la parálisis, les infundo vida porque Yo la tengo en Mí como Dios y como Hombre, luego tuvo todo poder en el Cielo y en la tierra.. Estoy repleto de cosas buenas para ustedes, espero que se pongan en Mis manos para dárselas. Confíen, He cumplido todo por ustedes.

Y ahora que He alzado el velo que cubre Mis intenciones, no vuelvan a portarse como miserables quienes leen esto, no se porten como andrajosos. ¿Creen que Yo les hablo para darles el consuelo de una hora? No, hablo para consolarlos para siempre, porque éste es Mi amor por ustedes.

Por lo tanto, no sigan indiferentes, sino interesados en Mi Palabra: examínenla, tradúzcanla en vida, porque Mi Palabra verdaderamente da la vida. Y sírvanse de todo para descubrir cuánto Me intereso por su bien.

Nada se les escape, todo se junte en ustedes como semilla fecunda. Y entonces sabrán todo, verán que es verdad lo que les digo, lo que les dije desde lo alto de Mi patíbulo: "Todo está consumado" y todo Mi poder está a su disposición.

Hagan bien su decisión frente a la Cruz, oh hombres del siglo XX; o miseria o riqueza, o vacío o plenitud.

Ahora pasemos a la última meditación. Dije: "Padre, en Tus manos encomiendo Mi Espíritu", como conclusión de Mi vida terrena y para introducción a la otra vida que esperaba un acto de confianza en el Padre terminó Mi jornada, porque quería demostrar a todos que el encomendarse a El es certeza de acogida; y el Padre, al acogerme, acogió a todos y por intermedio Mío, a todos dio posibilidad de repetir Mi gesto. No debió pensar que El Me hubiera acogido sólo porque Soy Su Hijo amado, ya que Yo hablé como Hombre y por los hombres y aquella frase es referida a Mi Humanidad.

Pero, representando a todos y habiendo recibido los pecados de todos, Yo Me entregaba al Padre como Mediador y Víctima y le rogaba acoger Mi Espíritu después de haber aceptado Su Voluntad de echar sobre Mí todas las culpas. Por eso hablé como hombre, como Víctima, no como Hijo de Dios.

Durante el curso de la vida terrena, nunca Me separé de ustedes, mucho menos podía hacerlo en la última hora. ¿El Padre podía no aceptarme, si Yo acepté toda la podredumbre de Sus criaturas, de las ingratas criaturas que El creó con tanto amor? ¡Jamás! Por lo tanto, acogiéndome y liberándome de las miserias de todos, dio justificación a la humanidad entera.

Tengan esto presente, porque así como es verdad que hice todo por ustedes, así es igualmente cierto que en todas Mis cosas debí conducirme con el peso que Me daba Mi Padre que se apresuró la hora de Mi liberación - por eso el centurión y los otros se admiraron de que hubiese muerto sólo después de tres horas de crucifixión, cosa más única, que rara - la apresuró, decía, por Su gran Bondad para Conmigo, Víctima inocente e inmenso holocausto.

Las criaturas fieles que Me escuchan, se ponen tristes cuando advierten que Mis últimas palabras fueron dichas por Mi en medio del espasmo y acostumbran meditar en todo el dolor que las acompañó, dada también la presencia de Mi Madre.

Efectivamente, Yo muevo internamente sus afectos y hago que queden prisioneros del lazo del Amor doloroso. Pero si, alzando la vista, miran qué armonioso completo y divino designio He realizado viviendo, sufriendo, muriendo, entonces sus almas se unirán más a Mí, porque verán que la obra de un Dios Ha sido sostenida por un Hombre riquísimo en Amor y virtud, pero extremadamente desdichado por su condición de Víctima universal. Y si quieren comprender mejor Quién es el que les habla, estudien lo que Ha dicho y sobre todo por qué lo ha dicho. Se encontrarán pronto en una región que no sospechaban. Me conocerán mejor de lo que pudieran, deteniéndose en las acostumbradas consideraciones de su pecado y de Mi Redención.

Les repito, He concluido la vida como un acto de confianza, para que ustedes puedan entregarse, como Yo, al Padre. El que no sabe, fíese del que sabe, el que no puede, fíese del que puede; el que tambalea, aférrese a Mi Humanidad y pídame los tesoros que conservo para él.

Todos deben creer y esperar que Yo los ayude, porque por todos He sufrido y amado. Ofrezcan Mi Pasión al Padre, ofrézcanla sin limitarse a sus particulares contingencias, sino llena como fue de todas sus necesidades. Y el Padre, que sabe, también acogerá su Espíritu, porque acogiendo el Mío aceptó también el suyo y el Padre que los ama, les dará lo que les toca, es decir lo que Yo gané para ustedes, Mis amados.

Como no podía dejar de acogerme, así ahora no puede dejar de acogerlos a ustedes por quienes Yo luché y vencí. Como a Mí Me dio el máximo poder en el Cielo y en la tierra, así ahora les dará a ustedes lo que de más grande pueden tener: Mis Méritos, Mi Pasión, Mi Madre, todo lo Mío.

Adelante la mirada, levántense sobre la materia, entren confiados en el reino del espíritu, al cual han sido llamados, Yo a la cabeza. Los acerco a Mí, agradezcan todos a la Bondad sin fin que Me envió a ustedes... Tengan confianza, estímenme y ámenme...

Niña buena, son casi las dos, ve a acostarte... Quiero que mañana en la noche hagan la adoración a la Cruz.

.

20 de septiembre de 1997 Jesús

CS 58: TODO ES MÍO Y NADA ES SUYO

Hay cosas que ustedes no pueden comprender pero, cada segundo que pasa, forma parte del pasado. Niña Mía, vive cada segundo de tu vida intensamente en el amor y cada segundo se transformará en el porvenir en miles de pequeñas semillas de amor, sembradas a tu paso. Déjame el cuidado de disponer de ellas a Mi querer.

Hijita, quisiera que pasado, presente y futuro estén unidos en tu corazón con una cadena de amor ininterrumpida, pasando del uno al otro sin otra preocupación que la de agradarme y agradecerme por todo lo que recibes... Toma Mi mano, no la ves pero está muy cerca tuyo...

(Perdóname, Jesús, si Tú aceptas soportarme como soy, estaré aquí siempre, esperando más allá de toda esperanza, confiando hasta la eternidad en Tu Misericordia)

Pequeña, no escribirías todo esto si Yo no te guiase a través de Mi Espíritu. Todo es Mío y nada es tuyo, menos tu mano que Yo utilizo.

(Te doy gracias, Señor, por todos los beneficios que Tú me has concedido siempre, especialmente por la gracia de la conversión por la que me encontraste, hiciste que Yo te encontrara y nos amáramos).

.

3 de octubre de 1997 Jesús

CS 59: LAS DEVOCIONES DE DON BOSCO

(En la Iglesia de María Auxiliadora, cuando contemplaban dos cuadros de Don Bosco)

En el cuadro de Don Bosco situado a la derecha de RT, se representa el principio de su evangelización, la fuerza que le dio la devoción a Mi Corazón Eucarístico y la devoción a Mi Madre, la Virgen María. En el cuadro del frente, vemos que así es como toda esta etapa tan tenebrosa para Mi Iglesia y desde afuera va a frenar su rumbo, va a retomar su camino, el verdadero camino que Yo He querido para ella, cuando realmente tome conciencia de estas dos devociones. Por eso los He ido instruyendo sobre el trabajo y su importancia en este Congreso. No es que acabe todo con este evento, sino que ustedes deberán trabajar para que los frutos que salgan de El se multipliquen...

.

3 de octubre de 1997 Jesús

CS 60: SUFRAN CON PACIENCIA LA PASIÓN DE LA HUMILLACIÓN

¿Cómo crees que iba Yo a darte mayor sufrimiento en este día? Una lágrima a Mi hijo en su día, no. Yo te agradezco porque has llevado con paciencia ayer la pasión de la humillación y hoy, la corona de espinas que tortura el cuerpo y santifica a las almas...

Necesito de ti, amada Mía, ya irá un Mensaje para el PN por su día. Dile que pese a tus sufrimientos y a los Míos, Yo quería que este sea un verdadero día de fiesta.

.

4 de octubre de 1997 Jesús

CS 61: NO HAGAN COMO LOS FARISEOS QUE SE LAVAN LAS MANOS POR CUMPLIR LO QUE DICE LA LEY

Pequeña nada, no los asuste la carrera que Yo voy de guía con ustedes. ¡Oh, Yo sé que sus motores a veces se atascan, que no todos los tornillos están bien ajustados, que el eje no engrana siempre y que las llantas podrían reventar. Les He dicho que debo usar mucha habilidad, ya que sus vehículos no gozan de perfecta eficiencia, pero recuerden bien que lo vamos guiando juntos.

Y si quiero detenerme para revisar su máquina, no Me pidan que corra. ¿Quieren acaso salirse del camino y romperse la cabeza que por lo demás es tan dura? Déjenme hacer a Mí.

No olviden que los "abastecimientos" son base de su camino, de su carrera y que la revisión de su máquina es trabajo precioso que garantiza regularidad y posibilidad de alcanzar la meta. No importa saber, ahora, si serán los primeros, lo que importa es llegar.

Este discurso, por cierto, no haría a una religiosa de clausura, pero puedo hacerla a ustedes sin temor. Por lo demás la habilidad, es decir la destreza del Artífice divino consiste también en adaptarse a toda criatura viviente en cualquier condición humana que pueda encontrarse. Les hablo de esto para que sepan que el creer en Mí significa también saber aceptar las obras de Amor que inicio y llevo a cabo en cada uno de usted.

¿Pero qué hago al fin en el interior del alma que vive en estado de gracia? Limpio, embellezco, elevo. El asunto sería más fácil si Yo Me manifestara, en cambio es muy difícil porque a veces son ciegos y sin amor. Pero consideren que en el caso de ustedes, siendo Yo artífice divino, debo ocuparme de sus almas que Me pertenecen, como el pintor se ocupa de su cuadro pero con el agravante de que ustedes son "cuadros" bastante rebeldes y desconfiados. ¡Si no Me ocuparé de ustedes! Estoy siempre en ustedes, aunque no Me sientan siempre, cuido de ustedes y Me esmero por elevarlos tanto, hasta querer hacerlos a imagen Mía.

Les hablo de carreras, de motores, de metas, de agua, de tantas otras cosas, pero cuando les digo que quiero reproducirme en cada uno de ustedes, entonces escuchen la verdad sin velos, la primera, la última idea Mía que es de glorificación y Amor de la Trinidad.

No sean como los fariseos que deben lavarse las manos porque lo dice la ley. Amen, lo que Yo les digo con Mi ley. Sientan Mi Amor y dénselo, porque Yo Soy el amor que vivo entre ustedes...

.

13 de octubre de 1997 Jesús

CS 62: CONSAGRACIÓN A LOS SAGRADOS CORAZONES

Mi hijita, ya pasó todo, se hizo la Consagración de este querido territorio, de este lugar en el cual He puesto Mis ojos con tanto amor. Han pedido una señal, la tuvieron, ¿Cómo no dar gusto a esos pequeños corazones? Ustedes no alcanzan a comprender la magnitud del trabajo que han realizado en bien de su pueblo al hacer esta Consagración.

Yo te ruego que digas Mi complacencia a XX y a XX... Para ustedes ha sido el regalo en las imágenes de Mi Madre. Por favor, únanse, trabaje todo el grupo en apoyo de la Iglesia. ¡Espero tanto de ustedes!. Yo les pido que no se desanimen. Planifiquen sus acciones y conquisten el mundo...

(Escribo esto por obediencia) Pues sí, pequeña, el Rosario que te regaló el Cardenal, realmente lo merecías...

.

14 de octubre de 1997 Dios Padre

CS 63: MI IGLESIA ES CELESTIAL AUNQUE APOYA SUS BASES EN LA TIERRA

Mi hija...ahora llega gentil la florida primavera y trae a los caminantes los efluvios de cercanos y distantes sembrados. Llega la primavera y el hombre despierta a nueva vida.

El florecimiento de las almas ya expande en Mi celestial Iglesia la renovación del espíritu como demostración de nueva vitalidad, de nuevos dones. Mi Iglesia es celestial aunque apoya sus bases en la tierra, es celestial porque Mi Hijo Ha puesto sus mismas bases cuando bajó del cielo. Y al cielo tiende el edificio glorioso que está construyendo Su Esposa; en el cielo espero la hora del triunfo que dará al universo la demostración de que todo lo que hizo Mi Iglesia, lo hice, por medio de ella.

Así pues, se difunden los perfumes en las almas y en la nueva primavera brotarán flores todas divinas. Lo anuncio al mundo para que quien forma parte del nuevo espíritu dé a todos la alegre noticia que es esta: el mundo se salvará, el mundo quedará libre de los que lo hacen triste y Yo estaré entre los hombres, amado, no temido y los hombres tendrán en Mí al más tierno Padre.

Todos Mis hijos experimentarán una dulzura nunca sentida... Hija Mía, almas entregadas que se ofrecen por amor, salvarán este mundo. La dulzura que experimentarán será la de sentirse hijos verdaderos del Eterno.

Este es el florecimiento que ahora se expande: Este es el anuncio que les doy ahora que todo es oscuro, para reanimarlos, amados hijos Míos, para certificarles que no fue inútil la misión y el sacrificio de Mi Hijo, El primero, El que generé desde la eternidad, El que mereció para ustedes tantas bendiciones. A El le prometí el renacimiento de ustedes y les aseguro que tengo todo dispuesto para que tengan todo según sus nuevas necesidades.

Oh, hija amada, el viento que sienten ahora, no es para destruirlos, les digo Yo: ¡no teman! Es el viento que barrerá las hojas secas, es el viento que arrastrará al infierno a los muertos de espíritu. Esta es Mi Voluntad: fuera de la tierra los muertos, queden sólo los vivos y prosperen bajo Mis paternos cuidados.

Lo He dicho ahora claramente. Hijos, amen a Mi Iglesia, estén a su lado muy unidos porque dentro de poco le daré una nueva gloria.

.

Mismo día, más tarde Jesús

CS 64: YO SOY EL MAQUINISTA DIVINO

Correr y llegar a tiempo es el trabajo del maquinista al que se le ha confiado un tren. Si corre sin llegar a tiempo, habría cumplido parcialmente su tarea. Así es para Mí, maquinista divino.

Ustedes son el tren conducido por Mí hacia la meta final. Rieles, ruedas, fuerza motriz, son los medios necesarios que la Iglesia predispone, ofrece y que consisten en las verdades reveladas, en los Sacramentos y en la Gracia, depositados en el tesoro santísimo cuya dispensadora fiel y asidua es Mi Iglesia. Por lo tanto, quien se sirve de los medios correrá hacia la meta y Yo seré el maquinista lleno de alegría que conduciré a las almas hacia la paz...

Yo los conduzco hacia la meta final y aunque no les parezcan muy normales los métodos que empleo al conducir el tren, sé lo que hago.

.

15 de octubre de 1997 Jesús

CS 65: TODO DEPENDE DE MI ACCIÓN

Escúchame hijita (...) atiende y medita sobre lo que voy a decirte. Si falta el agua, ¿cómo se puede regar la tierra? Si cesa el fuego, ¿cómo se puede calentar? Y si falta la luz, ¿cómo se puede ver?

El agua fecunda, el fuego que calienta y la luz que calienta y la luz que ilumina Soy Yo. Quien es fecundado, calentado o iluminado no advierte que esto depende de Mí. Lo advertiría si Yo suspendiera de improviso Mi acción, pero en general Yo no hago esto y por varios motivos.

Por eso la criatura juzga ser producto propio, los dones directos e indirectos que le hago, al punto de ensoberbecerse en muchísimos casos y de burlarse en otros. Empero tengo otra luz más noble, más perfecta en reserva para algunos de Mis elegidos y es un don con el cual ven cómo son iluminados por Mí y en consecuencia, se reconocen y no sólo de palabra como dependientes de Mí, para toda cosa que deben ver, entender y hacer. Pero este don, no lo hago tan pronto, porque presupone una muy prolongada base de humildad, la cual no es tan frecuente entre los Míos, como debería ser. Lo has comprobado.

La luz superior que hace ver, en Mí, cómo se recibe de Mí mismo todo bien, es el don precioso del Amante al alma amada, predilecta a tal punto, que a ella se le hacen los honores que se hacen a Mí. En efecto el amor, cuando es intenso, hace iguales y lo que pertenece al uno es también del otro.

Por eso, decía, al alma amante de Mí se le hacen honores iguales a los Míos. No desaparece la relación entre el Creador y la criatura, sino que es sublimada hasta hacerse una sola cosa de Mí y de Mi amante dilecto.

Yo He bajado a ustedes, haciéndome Hombre, para demostrarles precisamente estas cosas.

.

Más tarde Jesús

CS 66: EL AMOR DIVINO PROMUEVE EL CRECIMIENTO INTERIOR

Planifiquen sus retiros, sus ejercicios espirituales... Es útil hacer ejercicios santos de los cuales depende la fuerza espiritual. Repetir para aprender, retardarse para convencerse de que en la tierra el hombre no tiene mejor cosa que adquirir Amor divino; esta es la verdadera fuerza espiritual que abate las dificultades, más aún se sirve de ellas para incrementarse.

Conocen ustedes la acción del panadero o de cualquier otro que haga fermentar el pan. Pues bien, en ustedes debe ocurrir lo que ocurre en la masa que usa el panadero, ya que el amor divino en el hombre es una fermentación suave que promueve el crecimiento interior, fuerza y belleza de espíritu y similitud con el Autor de la Gracia.

Trabajen por lo mismo, sin cansarse, trabajen ustedes mismos porque tienen tanto que hacer para crecer, para fermentar y llegar a ser blancos panes celestiales que llevan Mi impronta particular, porque Yo hago de panadero... espiritual desde hace tantos milenios y aún lo haré para ustedes y para millares de criaturas que enviaré a la tierra.

Pero ustedes son una masa dura, impropia para hacer los blancos panes que Yo quiero. Sin embargo, Mi maestría aun en medio de tantas dificultades e incomprensiones suyas no teme el fracaso. El amasar, por cierto, comporta una elaboración: ¿Pero quién dirá que el panadero es maligno porque comprime, revuelve, despedaza y somete su masa? Se verá después de la cocción la mano que tuvo el panadero. Por eso esperen y luego juzgarán.

Sí, Yo Soy su panadero y ustedes la masa para hacer el pan. Ya He puesto en ustedes la levadura, ahora dejen que los trabaje. Después los coceré y finalmente les mostraré a todos por qué se deberá elogiar al panadero y al pan y se expresará un gran bien sobre todo de cierto horno en el cual se ha hecho la dulce cocción.

No, no se turbe su corazón porque está en Mis manos y lo estoy amasando divinamente con toda sabiduría y amor. Estén tranquilos en Mis manos, Yo los haré bellos, cálidos y excepcionalmente perfumados y, estoy seguro, todos los admirarán.

Soy Jesús, el panadero divino...

.

16 de octubre de 1997 Jesús

CS 67: QUE MI QUERER Y EL VUESTRO SE HAGA UNO SOLO

Mi hijita, tan solo; Mi Palabra produce la vida en quien la recibe, mientras que las palabras dichas por el infierno producen la muerte.

Por Mi Palabra las almas llegan al reino en que la vida se dispensa profusamente y como la verdadera vida es gozo, ya desde esta tierra, las almas sienten la elevación a la conquista permanente de Mi eterno gozo.

Al contrario, las palabras que proceden del infierno al conducir a la muerte eterna, forman, en quien las acepta, el inicio de la gran tristeza que tendrán en el infierno; esta tristeza, además estará unida a la más grande confusión y rabia, de modo que el mal amor que arde en los condenados es una muerte continua y de gran fastidio.

Tú y todos los que escuchan Mis Palabras experimenten la alegría que está unida a la verdadera vida, la cual es Mi exclusiva participación que se da, porque Yo amo a la criatura que He hecho con amor igual al que nutro por Mí mismo, ya que en Mí el Amor es uno. Por tanto, participando Mi Palabra, fortalezco a las almas y completo Mi obra de creador hasta transformar a la criatura en Mí, su artífice amoroso.

Por ello prosigo y mientras realizo Mis designios, Me adapto a los de ustedes mientras no contrastan con los Míos, hasta que de los dos quereres, el Mío y el suyo se haga un solo y homogéneo Querer.

Esto quise decir en la Ultima Cena cuando auguré la unidad entre ustedes y el Padre. Ser una sola cosa con El, significa tener un Querer con El y por lo mismo, participar de Mí y del Consolador cada vez más puramente.

De esto se sigue que la sagacidad del hombre debe orientarse toda ella a la acogida de Mis Palabras y por eso debe buscarlas asiduamente por su propia cuenta, además de estar pronto a todas las otras palabras que Yo infundiré directamente en cada uno.

En efecto, Yo infundiré directamente porque les hablo directamente y casi nadie lo advierte; hablo de muchas maneras pero siempre en la paz, con la paz de ustedes. También durante las tempestades, a veces surge alguna afilada y luciente saeta Mía, pero de ordinario Yo Me manifiesto en la calma, no en la guerra.

¡Cuántas Palabras Mías se perderían cuando el alma, sin reconocerlas, las desprecia con pensamientos de hostilidad, pero Yo hago que la vida que fluye de Mí Verbo, no pueda dispersarse por defecto de aceptación humana, de modo que Mi misma Palabra rechazada, vuelve a Mí, y se hace semilla de futuras gracias para el que las rechazó.

Negar Mi Amor en todo lo que hago es negar Mi existencia, puesto que Yo vivo de Amor.

Tengan segura confianza y Mi Palabra no les faltará nunca.

Más tarde

Di a JR que pida el mensaje de Conyers y léele el tuyo.

(Di lectura a JR. del Mensaje del 14 y luego escuché el Mensaje del 13 que la Virgen había dado en Conyers y el contenido era el mismo).

.

18 de octubre de 1997 Jesús

CS 68: HÁGANSE PEQUEÑOS

Los hombres deben hacerse semejantes al más pequeño, si quieren imitarme. ¿Quién es el más pequeño? El más pequeño es aquel que siendo el más grande que todos, se Ha hecho Hombre. ¿Y quién es el más grande? Ustedes lo saben. Por eso quien quiere imitarme debe asemejarse a Mí.

Espero que no Me respondan como Nicodemo que al principio no sabía qué era renacer, porque ustedes han renacido y están creciendo bajo Mi diligente mirada.

Pero mientras crecen, deben verse siempre más pequeños hasta tenerse por nada. También Mi Humanidad en sí misma es nada, porque todo lo que tiene no subsiste sino por Mi Divinidad que, sola y única tiene al todo en sí misma. Por lo tanto, con el pensamiento de su nada pueden estimarse siempre menos, siempre más pequeños. He aquí lo que quise decir cuando les propuse que se hagan pequeños.

Te prometí hablarte de Teresa de Lisieux. Ella habló de infancia espiritual, concretando su pensamiento en abandono filial en los brazos del Padre. Préstenle oídos ya que este abandono produce frutos santos cuyo valor no pueden entender por adelantado. Pero les aseguro que mientras más pequeños se sientan, más se abandonarán Al que es grande. Imiten a Teresita, cuya confianza ha merecido Mis alabanzas. Sean grandes en virtud, pequeños en su propia estima.

Mi Humanidad yacente en la paja, o enclavada en la cruz, les diga que es propio del que ama anonadarse por el amado.

Ustedes saben que, de cuando en cuando, Yo los reprocho dulcemente porque no siempre Me escuchan y les digo claramente por qué no Me escuchan aun cuando a veces pongo el dedo en la llaga para su propio provecho. Entonces no deben ignorar que hoy, hablándoles de la pequeñez y de la nada, tengo presente una llaga común a ustedes, a todos y es la de la estima personal, estima que es barrera ante la cual se detienen todos los que aman limitadamente. Mientras más pronto superen esta barrera, más velozmente tocarán la meta. ¿Quién de ustedes llegará primero? Estoy viendo, estoy ayudándolos.

Compréndanme, porque Mi Corazón es el que les habla, Mis amados y deseados discípulos. No olviden Mis invitaciones porque son hechas en el deseo de hacerlos semejantes a Mí ya que el Padre no acoge a quien no se asemeja a Mí. Háganse pequeños, serán felices. Háganse pequeños: Me darán alegría.

Sepan que el consumarse que deriva del acto de amor divino es penoso para el hombre, aunque conscientemente no lo perciba, pero es muy beneficioso. El acto de desamor en cambio, es un robustecimiento del amor propio. Todo acto, por eso genera un robustecimiento interior positivo o negativo respecto de Mí. Muchos actos de amor, además construyen el castillo divino o humano desde el cual o se domina Conmigo o se es dominado por Satanás.

Sé que hablo a las personas del mundo, las cuales están tan empantanadas en el mismo mundo que rara vez alzan la mirada a Mí.

Sin embargo los He escogido a ustedes y les hablo para instruirlos, para alentarlos en el camino al Paraíso. Este no es solamente el lugar de la propia felicidad, sino también y sobre todo el lugar de la felicidad eterna del que les habla.

En efecto, los que He salvado y que viven felices en el Paraíso, no serían tan felices si no vieran que Yo Soy la felicidad esencial. Escuchen, un solo instante que Yo no pudiese ser feliz, todo el Paraíso se nublaría, para expresarlo en su lenguaje.

Por tanto el Paraíso al cual los encamino consiste en gozar de Mí, en disfrutar de Mi Amor, en llenarse de Mi paz... Vengan sin temor hacia este Paraíso, pero aléjense de sus ataduras terrenas...

.

22 de octubre de 1997 Jesús

CS 69: EXPERIENCIA DE DIOS

Te preguntas cómo es que te comunicas Conmigo, cómo te hablo... Usaremos comunicarse y no hablar, puesto que es el término más apropiado, más completo. Pero el sentimiento es el lenguaje del alma, piensa que en los más profundos sentimientos se oculta tu más alta verdad.

También Me comunico con el pensamiento cuando utilizo imágenes. En realidad, contigo utilizo sentimiento, pensamiento y palabras, aunque las palabras son símbolos, insignias que pueden ayudar a entender algo.

Hay otro vehículo, hija Mía y es la experiencia. Experiencia de Dios. ¿Cuántos la poseen de entre aquellos que hablan de Mi Palabra?

Muchas palabras han sido pronunciadas por otros en Mi nombre, muchos pensamientos y sentimientos han sido promovidos por causas que no son resultado directo de Mi creación y muchas experiencias se derivan también de dichas causas.

La cuestión consiste en discernir. La dificultad estriba en saber la diferencia entre los Mensajes de Dios y los que proceden de otras fuentes. Esta distinción resulta sencilla con la aplicación de una regla básica: el pensamiento más elevado, la palabra más clara, el sentimiento más grandioso, son siempre Míos. Todo lo demás procede de otra fuente.

Con ello se facilita la labor de discernimiento ya que no debería resultar difícil, ni siquiera para el principiante, identificar lo más elevado, lo más claro y lo más grandioso.

Escucha: El pensamiento más elevado es aquel que encierra más alegría. Las Palabras más claras son las que encierran verdad. El sentimiento más grandioso es el llamado amor. Alegría, verdad, amor, los tres son intercambiables y cada uno lleva a los otros, sin importar el orden en el cual se encuentren.

He venido enviándoles los mismos mensajes una y otra vez, a lo largo de milenios y seguiré enviando infinitamente Mis mensajes hasta que los hayan recibido y los hayan escuchado con atención, haciéndolos suyos.

No pueden pasarlos por alto si realmente los escuchan. No pueden ignorarlos una vez los hayan oído verdaderamente. De este modo empieza la verdadera comunicación que es lo que está ocurriendo con ustedes.

Ahora escucha: todo el mundo es especial y todos los momentos son buenos. No hay ninguna persona que sea más especial que otra. Lo que sucede es que lo diferente es el corazón de los hombres. Su predisposición a escuchar, a mantenerse abiertos a una comunicación Conmigo aún cuando lo que oyen parezca manifiestamente equivocado.

Lo que hace el científico es cuestionar todos los presupuestos y prejuicios. Todos los grandes descubrimientos han surgido de la voluntad, de la capacidad de no estar en lo cierto... No pueden los hombres conocerme mientras no dejen de decirse a sí mismos que ya Me conocen. No pueden escucharme hasta que dejen de pensar que ya Me han escuchado. No puedo decirles Mi verdad mientras no dejen de decirme las suyas.