Parte 1 - La Gran Cruzada de la Salvación
7 de junio de 1997 Jesús
CS 1: TRABAJEN CADA DÍA PARA DESTERRAR LA CIZAÑA
Niña dulce, estoy muy complacido por el trabajo que están realizando... Gracias por dedicar su tiempo libre, su descanso a Mi causa: La Gran Cruzada. Pronto ustedes verán que todo esfuerzo valía la pena, que Mi amor será difundido y la Infinita Misericordia no se hará esperar, irá derramándose a través de la lectura de estos textos, como un rocío que refresca...
Sin embargo, no sólo eso vendrá, puesto que todo minuto dedicado a Mi trabajo, será ampliamente satisfactorio y recompensado.
Es arduo el trabajo que les espera, ¡pero qué placentero les resultará! Ahora sí necesito del trabajo de quienes puedan ayudarlos...
Hijos Míos, trabajen cada día para desterrar la cizaña de sus almas... Yo estoy con ustedes. Que nada, que nadie destruya esto que voy construyendo en sus vidas, que nada ni nadie separe lo que Mi Madre y Yo Hemos unido...
10 de junio de 1997 Jesús
CS 2: CONFIANZA EN EL PERDÓN
Hijo Mío, vuelve a manifestarse demasiado evidente Mi vida en ti y la evidencia consiste justamente en la ausencia de apremios vistosos, de los que dan impulsos muy fuertes con un solo golpe de ala.
En efecto, te estoy ejercitando en todo, hasta en la sequedad que de por sí es el estado natural de la criatura. Por eso, si permaneciendo en su estado de sequedad, el alma no sólo no peca, sino que acepta frío, hambre espiritual para su justo conocimiento y también por Mi amor, en cuanto que de Mí depende el sentirse árido, entonces el alma amante es como si Me preparase un grato hecho en el que pronto Me detendré.
No luchen inútilmente con ustedes mismos, porque ni siquiera un instante de su vida debe perderse. Estamos perfectamente unidos aun en la aridez, estén ciertos de ello. Sólo tengan presente que Soy Yo el que suspendo el efecto benéfico de Mi presencia.
Pero tú quieres que te hable de la sequedad culpable, es decir, del estado que es consecuencia del desamor y también de la inobservancia de los propios deberes, de las obligaciones. Ciertamente no es bello caer en ese estado que es substancialmente contrario a Mi Voluntad y no quiero que caigas en él jamás, pero enseño a Mis elegidos que de todo deben sacar ventaja, por tanto también de la aridez culpable. Por otra parte, se ponen muchas bases espirituales cuando se reconocen culpables de desacuerdo con Mis deseos respecto de su estado.
El arte de Mi enemigo es hacer caer en la culpa y oscurecer el conocimiento de la culpa o bien suscitar desesperación cuando se conoce la culpa.
Mi arte, naturalmente, es el opuesto al del eterno rebelde, evitar la culpa por amor a Mí, o bien, si el alma es débil, por su propio interés, dar conocimiento de la culpa si se ha verificado y darlo mayor según la intensidad del amor que quiero infundir en Mi criatura; en fin, despertar confianza y esperanza en Mi perdón, pero sobre todo, conceder el conocimiento propio, el cual lleva a la desestima del propio yo.
Aquí está la ventaja de que hablo, aquí está la ventaja que ofrezco a ciertas almas áridas que invocan el retorno de Mis efusiones.
La regla es esta: mientras más se rebaja (y no metamórficamente) en el propio yo, más se sube en el conocimiento de Mí.
Por eso los días de sequedad son preciosos cuando se viven bien y ten por seguro que son contados y limitados a lo necesario, porque no Soy tan descuidado como para haber muerto desangrado por ustedes en la Cruz y luego no advertir su aridez. No Soy tan desamorado como para haberme sometido, de Mi Voluntad, a la inmensa y angustiosa aridez de Getsemaní y luego no preocuparme de aliviarlos en seguida de las penalidades de sus fríos espirituales y de las espinas de su mente, cuando toma conciencia de ser un verdadero desierto sin Mi intervención.
Más tarde Jesús
CS 3: TODO, MENOS DUDAR DE MÍ
Niña Mía, perdiste el control, nuevamente fue más fuerte el dolor tuyo que el Mío, ¿verdad?... No tienes necesidad de entrar en una discusión, simplemente cierra tus oídos, amarra tus sentimientos y compara las situaciones de ventaja y desventaja. Aquilátalo todo, luego haz notar el error y retírate. ¿No sabes que hay personas que siempre saldrán ganando porque creen tener la santa razón?... Creo que das demasiada importancia a algunas personas... Todas son importantes, elige aquellas con las que estés en paz. ¿Se sienten las otras marginadas? Algún momento comprenderán por qué se las margina... Ahora vamos a trabajar pero para tranquilizarte, continúa con tu Rosario.
Tengo expuesta en el Corazón una inmensa floración de Gracias que no puedo entregar a tantos sedientos y necesitados. Sin embargo deben recibir estas Gracias Mis pobres hermanos; las deben recibir porque tienen necesidad de ellas y sin ellas son como muertos que caminan en compañía de otros muertos.
¡Todo menos dudar de Mí! Yo mismo les digo que gran parte del bien que quisiera hacerles no lo reciben, a pesar de que estoy siempre listo para hacerlos aprovechar. Inútiles Mis reclamos, no escuchan Mis voces, se arrastran de una zarza espinosa a una planta de tuna y siempre vuelven a pincharse sin entender por qué.
Vengan acá, Yo también tengo espinas, pero son las Mías y Me las clavaron hasta el cerebro. Que dicen tiene gran valor, ¿no es cierto? Pues bien, El gran valor es todo para ustedes, Yo no tengo necesidad de la Gloria que adquirí como Hombre. Por eso al darles Mis espinas no sólo no pierdo nada sino que adquiero sus almas. De acuerdo, siempre espinas ya sea de las suyas, ya de las Mías; pero las suyas desnudas y groseras, no valen nada sin las Mías. Considérenme así, amantísimo de su bien y encontrarán la razón de todo, exactamente de todo.
Quiero animarlos a la confianza, incitarlos a la estima; por eso Me manifiesto abiertamente amigo de sus corazones y les descubro tanto de Mi Corazón que no puede contener la plenitud del afecto y del deseo de participar todo de Sí.
Oh, durísimos corazones que Me escuchan, sin confianza no Me encontraran y si no quieren creerme los abandonaré a ustedes mismos.
Dejen de punzarse inútilmente, acepten Mis preciosas espinas porque ellas pueden convencerlos de que los amo.
11 de junio de 1997 Jesús
CS 4: OREN PARA NO CAER EN TENTACIÓN
El entrar en tentación depende de tres personas que, separadamente y en cada una por sus propios motivos, quieren la misma cosa, pero no el mismo efecto.
Depende del hombre ser tentado y entrar en tentación, del hombre que corre tras sus fantasmas y abraza sus fruslerías hechas de humo. Quieres tener lo que Yo prohibo, crees posible desobedecer sin ser castigado.
En la tentación el hombre se comporta exactamente como un niño que toma un cuchillo y juega peligrosamente. Se herirá con facilidad y podrá causar daño también a los demás... El hombre que se pone en tentación puede creer que es independiente, ya que elige lo que más le agrada, pero pronto su presunta independencia se transforma en esclavitud porque el orden establecido por Mí se perturba con acciones contrarias a él, es una fuerza que no se deja derribar por mucho tiempo y esto porque Yo He puesto en todo un cierto peso, cierta tendencia que lo empuja continuamente hacia su centro de gravedad, hacia su puesto y su uso, conforme a Mi Voluntad.
La tentación es un muelle que se escapa de las manos del hombre incauto que cree usar de Mis dones sin reconocer la procedencia y la finalidad de esos mismos dones.
Pero si la criatura racional desatina así para su daño, otra criatura racional, pero ya condenada, quiere trastornar deliberadamente el orden establecido por Mí y sin poder romper las cadenas bajo las cuales yace, con enorme astucia procura tentaciones al hombre ingrato. Se complace Satanás viendo desobedecido Al que odia y se prepara a separar del bien a todos los que ciegamente lo creen. En el infierno, siempre es impugnado por todos: por Mí y también por sus semejantes.
Nadie se le somete porque él, el ángel del mal, se rebeló contra Mí. Todos lo maldicen, blasfeman de él, todos en el infierno se dan de dentelladas y se encolerizan uno contra otro. Es realmente el lugar de la perpetua discordia, del crujir de dientes, del furor insensato, de la rebelión no sólo contra Mí sino también entre ellos y esto para siempre, sin cesar. Pobres condenados, por siempre estarán enfurecidos y esto lo saben bien porque son irremovibles, obstinados y no hay potencia en sus almas que no esté en rebelión contra Mí y contra todos. ¡Incomprensible el infierno a los pobres hombres que ceden a la tentación!
Pero Satanás vive ahogado de rabia porque odia Mi Redención, obra maldecida por él, por ser fruto de pura Misericordia, de la Misericordia que él, el tentador, aborrece, desdeña, ya que ella genera la sumisión de las criaturas, sumisión que juzga indigna de él, eterno miserable.
¡Oh, sí!, está muy interesado en todo género de tentaciones que el hombre se procura o que él mismo, tentador por excelencia, provoca por odio, por envidia. Pero recuerden que las tentaciones no son aquellas dos o tres cosas que de ordinario el hombre imagina; no, no. Las tentaciones son muchas y sin asustarlos ahora les hablaré de alguna que es bueno que sepan.
Comencemos con la comida. El hombre moderno es un enfermo que vive de aprensiones respecto del comer. "¿Mañana, habrá qué comer?". Sí, habrá, si no dudas, oh hombre sin Fe. Respecto de la calidad del alimento, la criatura del siglo sufre otras tentaciones. "¿Me hará mal esta comida?". Ciertamente si comes sin consideración, puede hacerte daño; pero si haces lo que puedes, ¿por qué no creer que Yo te protegeré y te ayudaré en caso de que tu alimento no sea bueno para ti?
Si son Mías las almas, ¿por qué no deberían ser Míos también sus cuerpos?
Lo sé, muchas conspiraciones humanas y también infernales traman contra su salud corporal además de la espiritual. Sé muy bien cuánta malicia hay difundida en el mundo. Pero ustedes son Míos y Yo los protegeré, inclusive si sufren algunas consecuencias de la maldad de otros.
En cuanto al alimento superfluo, comprenderán más pronto que es una tentación y sus vísceras se encargan de avisarles. Por cierto, la garganta es pequeña pero la concupiscencia del cuerpo es grande. Y se manifiesta de muchas maneras porque, les repito, son muchas las tentaciones en que pueden caer enredados. La lujuria, por ejemplo, más también la avaricia hacen daño al hombre.
¿Quién puede decir cuánto hay de tentación al descubrir los peligros que les presentan los hombres y cosas cuando quisieran impedir efectos desagradables, cuando en una palabra, temen la contradicción? Por eso sin Mi ayuda, ninguna tentación pasará sin daño, tanto más si se trata de someter su juicio torcido al Mío que es recto y lleno de sabiduría.
Son muchas las tentaciones, pero todas se encierran en una sola frase: la tentación es la prueba del sometimiento de la criatura a Dios.
Pero les He dicho que son tres las personas interesadas en la tentación y ustedes ya han comprendido que también Yo quiero que sean tentados... para poder declararlos vencedores y premiarlos aquí en el Cielo; para hacerlos experimentar lo que son sin Mí; lo que vale ser ayudados y preservados por Mí.
Por tanto, los efectos que Yo deseo de sus varias tentaciones son buenos; pero ruéguenme también que les sean abreviadas, a fin de que los libre de Satanás y para que se disipen las nieblas que se condensan en su pequeño cerebro.
Rueguen para que no caigan en tentación: esta es Mi invitación y Mi consejo: La oración, en efecto, es formidable escudo que protege contra las incursiones satánicas; que cubre los innumerables subterfugios del amor propio, subterfugios que se resuelven en otras tantas tentaciones. Es necesario orar. Yo daré ayuda, confortaré, Me haré consejero amoroso de cada uno para hacerlos superar pequeños y grandes escollos. Ruéguenme para que les impida salir del puerto de Mi salvación, ya que fuera de Mis brazos, en mar abierto, las olas son furiosas y demoledoras.
Luego les diré otras cosas; se las explicaré de cuando en cuando con advertencias interiores, con llamadas externas de parte de Mis amados. Ruéguenme sí, los libraré y serán Míos todavía más y Yo Me dejaré asir mucho más, mejor Me difundiré y nada podrá detenerme, porque la criatura que resiste al mal Me atrae a Mí, infinito, eterno Bien.
12 de junio de 1997 Jesús
CS 5: ESTOY EN USTEDES PARA SOSTENERLOS
Soy grato con quien Me acompaña, a quien siempre atiendo, los pecadores en Mi Corazón. La conversión de los más endurecidos pecadores se concede por las penas que He sufrido y por las que sufren Mis amados. Al Padre corresponde toda alabanza por haberme dado a Mí y a ustedes los muchos frutos de Mi Pasión. ¡Oh, cuántas lágrimas derramé previendo la obstinación de muchos de Mis más conocidos hombres! ¡Pero cuánto alivio tuve al recibir, en Mi Getsemaní, a través de Mis propios Ángeles, el consuelo de ver que muchos de ustedes habrían de cooperar Conmigo y salvar a muchas pobres y obstinadas criaturas!
Rueguen por los que Me odian y si sufren por su causa, ésta es la señal más cierta de que los He unido verdaderamente a Mí. No piensen en cómo y por qué sucede esto, ¡piensen solamente en Mí que los hago salvadores, mientras ustedes mismos tienen necesidad de ser salvados por Mí! No es una ilusión orar y sufrir por los que amo, más bien es verdadero amor identificarse Conmigo, en espíritu y verdad, en la oración y el sufrimiento.
¡Animo! En la tierra, mientras esté girando en torno al sol, deben existir Mis perseguidores que los perseguirán a ustedes, como hicieron Conmigo. Estoy en ustedes para recibir toda clase de asaltos, Estoy en ustedes para sostenerlos. Recuerden bien que cuando no advierten Mi Presencia, es la hora en que más atento Estoy a sus pasos porque Sé bien que la criatura en la aridez y en la pena fácilmente podría arruinarse. Porque los amo y hasta con preferencia, cuando por su bien oculto Mi Presencia y al mismo tiempo dejo libertad a sus perseguidores y Míos, pues entonces Soy todo ojo para ustedes y Me ocupo en que Mi obra se prolongue en ustedes, se afirme en ustedes, pobres discípulos Míos y futuros compañeros de Mi Gloria.
Oren por los pobres pecadores y especialmente por los que causan molestia; oren por los obstinados, porque Yo fui reducido a un guiñapo inclusive por ellos y por ellos no dudé en sacrificarme, dando todo de Mí, toda Mi Sangre y Mi Cuerpo.
Dicen que Me aman y es verdad. Ustedes Me aman, pero ámenme siempre y no sólo cuando Me muestro en brazos de Mi Madre; ámenme también cuando recibo insultos y golpes, cuando Me quedo solo delante de los tribunales de los hombres, sólo para recibir injurias, desaires, escupitajos, golpes y así Estoy todavía ahora cuando esto se repite en ustedes. Sí, Soy Yo ustedes y ustedes son Yo cuando el infierno, sirviéndose de sus amigos, los escarnece y los oprime.
Pido, por tanto, oración y acción. La una y la otra se complementan: ¡acepten hacerse una parte de Mí ahora y verán lo que haré de ustedes el día de Mi Juicio!
Ustedes que Me aman aquiétense, reposen, tomen alivio, como Yo lo hice en el Huerto al pensar que Aquel que les habla, ansía la verificación de lo que dije a todos solemnemente en una hora de dulzura y estremecimiento: quiero que todos sean una sola cosa como lo somos Nosotros: el Padre, el Amor y Yo.
Por ustedes lo pedí y a ustedes lo recuerdo. No podrán olvidarlo...
13 de junio de 1997 La Virgen María
CS 6: OREN Y HAGAN ACTOS DE REPARACIÓN ANTE EL SANTÍSIMO SACRAMENTO
(En el Santuario de la Virgen de Cotoca, )
Hija Mía, Mi pequeña hija, quiero hablarte y hacerte un encargo especial. Hace 13 años te tuve aquí, frente a esta imagen. Entonces sufrías, no entendías tu camino, ignorabas lo que el Altísimo Me había concedido para contar contigo en Mis planes de salvación de los hombres.
Ahora, pequeña, nuevamente estás aquí en este lugar, frente a la SS.ma Trinidad y frente a Mí, junto a esta imagen hasta la cual te trajo Mi amada hija, hoy Conmigo, tan complacida viviendo ya eternamente en la casa de Dios.
Mi súplica, hijita, es tu oración, la oración de todos Mis hijos por la salvación de las Almas Consagradas, por toda tu Patria y la humanidad al borde del abismo.
Quiero un verdadero cambio de vida en ustedes, quiero que cada día amanezca con un renovarse en la Fe y en la Consagración a Nuestros Corazones, el Corazón Santísimo y Sagrado de Jesús y a Mi Inmaculado Corazón. Renuévense desde adentro, hija, pídeles a Mis hijos una verdadera conversión... Ustedes no pueden hablar de conversión si siempre están pendientes de sus problemas económicos... Aprendan a confiar en la Misericordia y Providencia divinas, que son infinitas y llenas de gratuidad.
Yo te pido que digas a Mis hijos que oren y hagan actos de reparación ante el SS.mo Sacramento, porque días muy amargos vendrán para la Iglesia de Mi Hijo si los Sacerdotes y religiosos no vuelven verdaderamente sus corazones a Dios... Es preciso que ustedes, los laicos vayan hacia ellos, que les prediquen el amor y la verdadera entrega...
Es el último llamado a las Almas Consagradas, son los minutos en que aún se está derramando sobre el mundo la Misericordia de Dios... No desaprovechen esta gran invitación de Dios... los está llamando, de las plazas y los caminos para que ustedes compartan Su verdadero Banquete. ¿Qué más puede llamarse Banquete que todo lo que reciben de Nosotros? El va preparando con inmenso amor cada alimento, pensando en cada uno, individualmente y Yo voy sirviendo junto a El cada plato, revistiéndolo de una ternura incomparable. ¿Qué más puede pedir el hombre hoy? ... Pero allá están los otros, lejos de la invitación, corran a llevarles un poco del alimento que hoy a ustedes les sobra, no vaya a ser que ellos se mueran de hambre porque no se los ayudó a servirse el alimento hasta la boca. Oportunidad se les dio, pero no supieron aprovechar de tantos manjares. ¡Ayúdenlos por favor!
14 de junio de 1997 Jesús
CS 7: CRÉANME Y SE DESVANECERÁN SUS DUDAS
Hija amada, gracias por aliviar Mi sufrir que continúa todavía por ustedes. Era preciso este viernes doloroso...
He dicho abiertamente a todos que el Camino, la Verdad y la Vida Soy Yo. Con esto He resuelto por anticipado todas las dudas en el sentido de que creyéndome necesariamente deben desvanecerse todas las trabas de la mente. He dicho que creyéndome, porque es inútil afirmar una verdad tan grande, como la que se ha dicho y luego no ser creído. Es inútil, para ustedes, se entiende, pero sería inmensamente útil para ustedes el creerme, porque de la Fe en Mí pueden dimanar todos los bienes que He reservado inclusive para esta vida temporal suya. Por eso, si creen, si pueden creer que Yo Soy el Camino, les digo que todas las dudas se desvanecerán muy pronto.
Tú, hombre pequeñísimo, puesto en la tierra para experimentar cuán grande es el Amor que te tengo, tardas, a veces en creer enteramente en Mi Palabra. Si te He dicho que para llegar acá arriba, donde todo es belleza y todos están en felicidad perpetua, es preciso transitar un sendero, camina entonces por ese sendero. ¿Qué te importa lo que hacen los otros? Tú ven a Mi lado, porque ciertamente te llevaré a ver, cara a cara Al que amas, Al que deseas y a todos los que tú amas y de los cuales eres a la vez amado en el Cielo.
Ven Conmigo. Sopesa bien estas palabras: "ven", es decir camina; "con", es decir unido "a Mí"; El que te ama, El que quisieras hacer conocer a todos y al que no todos, por desgracia, ansían conocer.
Sí, Soy el Camino, ven Conmigo, camina unido a Mí. Créeme y encontrarás alivio aun en tu fatiga. Tantas veces te He dicho que no engaño, sino que doy tanta saciedad a sus almas, que por la dulce sensación de tener Mi alimento, siempre vuelven a Mí.
Vengan todos, caminemos cogidos del brazo y los Ángeles que nos miren se inclinarán a nuestro paso. Es un camino hecho de piedras, bastante duras, el Mío y sus pies están descalzos, lo Sé muy bien. Pero Soy Yo El que los invito, no duden. Oh, si supieran cuánto daño se hacen creyéndome solamente ahora y no en el momento en que Yo habré de callar para ver cómo se regulan en el camino que deben transitar.
Pero les He dicho que el camino será recorrido, si quieren tomados del brazo Conmigo y que los Ángeles formarán hilera y séquito a nuestro camino. Pero otras criaturas al fondo del camino, los llamarán y les aseguro que deben creerme por su bien. Estas Mis criaturas santas hacen Mi Querer para concurrir a su salvación. Después les darán gracias, ahora no comprenden las ayudas que les dan por Mi amor; sí, por Mi amor aun antes que por ustedes mismos, ya que deberían saber que Me antepongo a todos y que el primer movimiento de sus espíritus está orientado siempre a Mí. Se los repito para que aprendan la Santa Ley del amor divino.
Yo Soy el Camino, por tanto caminen según Mi Evangelio, no según las falsedades del mundo. Saben a donde los llevaré, sepan, crean que en el fondo del camino acabarán las cosas, acabarán los días de aflicción y todo cambiará.
Vengan, amados, para cada uno tengo una rosa y ninguno que la acepte podrá decir que ha tenido una flor igual a la del otro. No, a todos una diferente rosa, pero a cada uno el perfume particular que yo le infundiré. Al final de su vida, cuando se lo ponga delante como un sol majestuoso, centelleante, ardiente y desbordante de luz, Mi Amor que los esperaba para abrazarlos por siempre, entonces mirando hacia atrás el camino recorrido, bendecirán los obstáculos que puse en su camino y sobre todo Me bendecirán a Mí que al acompañarlos y guiarlos, los habré conducido al Reino del Amor, es decir al lugar donde no hay sitio para los egoísmos, para las guerras, para los hastíos. Sí, entonces llegarán acá, al centro hacia el cual se sentían atraídos y verán claramente el significado de sus cosas de abajo y Mi obra en su favor.
Llegarán al final del camino, al Reino de la Paz gozosa y también ustedes se volverán luz y llamas, danzarines dichosos y felices en Mí y Conmigo mismo, primera Luz y primera Llama. Al verdadero discípulo es natural pedirle confianza.
Más tarde, estaba muy nerviosa por una charla que tenía que cambiar súbitamente por otra que no había ni sospechado.
Tranquila Mi niña, ¿acaso no estoy contigo? ¡Sé valiente en defender Mi voz y Mi amor, habla de Misericordia, da tu testimonio, con mucha humildad, pero no temas, solo vas a Evangelizar, Yo Soy quien hablará por ustedes, eso es vivir con Mi Espíritu y lleno de Mí. Te amo, pequeña...
15 de junio de 1997 La Virgen María
CS 8: RENUÉVENSE DESDE ADENTRO
Hija Mía, Mi pequeña hijita, quiero hablarte y hacerte un encargo especial.
Hace trece años, te tuve aquí, frente a Mí, entonces sufrías, no entendías tu camino, ignorabas lo que El Altísimo Me había concedido para contar contigo en Mis planes de salvación de los hombres.
Ahora, pequeña, nuevamente estás aquí en este lugar, frente a la Santísima Trinidad y frente a Mí, junto a esta imagen hasta la cual te trajo Mi amada hija, hoy Conmigo, tan complacida viviendo ya eternamente en la casa de Dios.
Mi súplica, hijita, es tu oración, la oración de todos Mis hijos por la salvación de las Almas Consagradas, por toda tu Patria y la humanidad al borde del abismo.
Quiero un verdadero cambio de vida en ustedes, quiero que cada día amanezcan con un renovarse en la Fe y en la Consagración a Nuestros Corazones, el Corazón Santísimo y Sagrado de Jesús y a Mi Inmaculado Corazón. Renuévense desde adentro, hija, pídeles a Mis hijos un verdadera conversión... Ustedes no pueden decir que están convertidos si no ven las necesidades de su prójimo, no pueden hablar de conversión si siempre están pendientes de sus problemas económicos... Aprendan a confiar en la Misericordia y Providencia divinas, que son infinitas y llenas de gratuidad.
Yo te pido, que digas a Mis hijos que oren y hagan actos de reparación ante el Santísimo Sacramento, porque días muy amargos vendrán para la Iglesia de Mi Hijo si los Sacerdotes y religiosos no vuelven verdaderamente sus corazones a Dios... Es preciso que ustedes, los laicos vayan hacia ellos, que les prodiguen el amor y la verdadera entrega...
Es el último llamado a las Almas Consagradas, son los minutos en que aun se está derramando sobre el mundo la Misericordia de Dios... No desaprovechen esta gran invitación de Dios... los está llamando, de las plazas y los caminos para que ustedes compartan Su verdadero Banquete. ¿Qué más puede llamarse Banquete, que todo lo que reciben de Nosotros? El va preparando con inmenso amor cada alimento, pensando en cada uno, individualmente y Yo Voy sirviendo junto a El cada plato, revistiéndolo de una ternura incomparable. ¿Qué más puede pedir el hombre hoy?... Pero allá, están los otros, lejos de la invitación, corran a llevarles un poco del alimento que hoy a ustedes les sobra, no vaya a ser que ellos se mueran de hambre porque no se los ayudó a servirse el alimento en la boca. Oportunidad se les dio, pero no supieron aprovechar de tantos Manjares. ¡Ayúdenlos, por favor!...
23 de junio de 1997 Jesús
CS 9: SI TRABAJAS POR MÍ, NO TEMAS
Niña Mía, ¿por qué tan pensativa? ¿Ha sido un día de lucha? También debes tenerlos, ¿por qué no?. Pero estás equivocada. Dices que fue muy mal la charla y estás completamente errada... ¡La de sacudidas que lanzaste sobre aquellas personas!... Lo que sucede es que es otro público, heterogéneo, difícil. Pero no fuiste tú quien habló, fue la voz de Mi Espíritu que unas veces es trueno y otras alondra...
Estoy complacido de la forma en la cual se condujo la conversación entre X y tú, no esperaba menos de su generosidad. Sé siempre sencilla, clara, es lo mejor. El tiene que superar, vencer muchas cosas en las que creyó ciegamente. Créeme, era necesario este momento. Era necesario que él llegase a tenerlas juntas, que dudase inclusive; para ir encontrando las verdades presentes, debía encontrarse cara a cara con falsedades pasadas... No, no es preciso que te lo aclare, Yo Soy la Caridad y esto es suficiente.
Yo te amo mucho más de lo que Me amas tú a Mí...
Di a PN que es tan sencilla, tan evidente Mi lógica que solamente quien camina en la fe absoluta, puede asimilarla. Para encontrarme, basta con mirar hacia la Luz y la Luz atrae, no rechaza... Tú no lo comprendes, él te lo explicará.
(De pronto cerré los ojos y cuando volví a abrirlos me llené de paz, nuevamente sentí aquella dulzura en el corazón, tanta ternura que Me hizo llorar de emoción).
24 de junio de 1997 Jesús
CS 10: TODA PEQUEÑA COSA NO ES TAN PEQUEÑA SI ES GRANDE EL AMOR POR ELLA
Mi pequeña nada, las cosas pequeñas, los pequeños sacrificios, las renuncias de poca apariencia pueden valer mucho. Pero cada quien tiene sus pequeñas cosas y no para todos valen las mismas medidas en algo que se llama pequeño, o de la propia sensibilidad.
Mirar las apariencias es un error común, es materialismo, puerilidad. Indagar y descubrir el valor intrínseco de los afectos que se ponen en las cosas, es asunto de adultos. El niño desganado no puede saber el valor del estudio y experimenta su fatiga. Por el contrario, el adolescente estudia de buen agrado si está convencido del valor del estudio.
Las cosas pequeñas del niño para el adulto son bagatelas y las cosas que son grandes para éste, son misterios para el chico, misterios que ignora o desvaloriza por insuficiencia mental.
Toda pequeña cosa no es tan pequeña si es grande el amor por ella. Observen el tocado de una novia, ¿acaso no es cosa pequeña un anillo que será la corona de todos sus deseos? Es un aro pequeño de oro y sin embargo, le han dado el nombre de "fe" por el gran valor moral que le atribuyen.
Por eso voy encaminando a los Míos al descubrimiento del amor que ellos ponen en las cosas que Yo no llamo pequeñas si veo que son muy amadas.
Mira, con respecto a tu mamá, no quiero que te desesperes. Suspendan la intervención ahora y déjame hacer a Mí... Cada acto de fe es una entrega que no queda sin recompensa... Por favor, no Me pregunten nada, ¿o es que creen que porque les otorgo todas estas gracias, debo responder a cada impertinencia? ¡Vivan de fe!.
26 de junio de 1997 Jesús
CS 11: CONSERVA EL LIBRO COMO ESTÁ
Mi hijita dulce, quiero que conserves el libro como lo has escrito, no puedo decirte el motivo final, la meta, ahora, pero es mejor que lo corrijan así, como fuiste escribiéndolo, con mayúsculas en lo que tú consideras importante y respetuoso en tu vida... No lo toquen, es preciso que quede así porque será favorable al estudio de tu personalidad con respecto a la forma de escribir cuando estás y cuando no estás Conmigo. Cuando escribes Nuestros dictados y cuando escribes cualquier otro tema o trabajo en oficina.
Quien verdaderamente aprecia el contenido, lo menos que buscará es el correcto uso de mayúsculas en estos dictados. Te amo mucho.
27 de junio de 1997 Jesús
CS 12: AFÉRRENSE A MI MADRE PARA VENCERSE A SÍ MISMOS
Mañana vas a casa de las monjitas y quiero que lleves este Mensaje.
No levantes polvo porque corrompes el aire, entretén la concupiscencia y serás salva.... No es raro que de lo poco se pase a lo demasiado y en aquella materia bien sabes que todo depende del querer y no del sentir. Cuidado con indagar por qué a veces es excesivo el sentir, se acaba por perderse.
A todos les garantizo Mi compasiva asistencia y si hago ver que permanezco ausente en sus pruebas, es porque deseo que el esfuerzo necesario para vencerse deba parecer como hecho por sí solas y esto para poder premiarlas con mayor abundancia.
Merece más el que por sí solo levanta una roca, que otro que se hace ayudar. ¡Pero atentas! Es sólo una apariencia lo que Yo quiero suscitar o suscito continuamente por su solo bien, porque venciendo sus pruebas Yo deberé reconocer que en ellas se han comportado con el mayor esfuerzo y que han merecido todo Mi premio.
¿Me comprenden chicas que están indecisas delante del gran portón de oro de la casa paterna sin decidirse a entrar velozmente?
¡Cuántas cosas debo decirles para ablandar su dura cerviz y suavizar la aspereza de algunas de ustedes! Yo puedo repetir Mis lecciones hasta el infinito porque jamás experimentaré cansancio. Pero ustedes que están sentadas en los bancos de Mi escuela y que tan pronto se cansan de seguirme y oírme, ¿cómo harán para no darme oídos, si Yo He puesto a Mis Ángeles delante de la puerta de Mi escuela para impedirles escapar y, por lo mismo, las obligo -aunque sea dulcemente- a escucharme por fuerza o por amor? ¿O bien que tengo un Corazón grande, inmenso como el Paraíso que quiero darles?
¡Pero, vamos, niñas Mías! Abran los oídos muy bien. Si están acostumbradas a las derrotas, Yo en cambio, no conozco sino victorias y no puedo perder... Yo debo vencerlas y ustedes deben perder... ¡Aférrense a Mi Madre para vencerse a sí mismas. Les doy Mi bendición.
28 de junio de 1997 Jesús
CS 13: EMPIECEN UNA GRAN CRUZADA DE EXPIACIÓN
(En oración ante el SS.mo Sacramento, con el P.N.)
Necesito de todo acto de reparación que venga del hombre... La ira del Padre está avanzando a ustedes clamando justicia. El pecado del hombre ha volcado el cáliz que contenía la Justicia de Dios. El hombre no quiere aceptar que hay un Dios encima suyo y que El es el dueño y el amo de toda la creación. El hombre se ha cegado en su vanidosa soberbia y juega hoy a ser también creador...
Esta ciudad, no por mérito de ningún viviente sino por decisión y elección de Mi infinita Misericordia, ha sido elegida para recibir e irradiar hacia el mundo la dulzura de Mi Madre, de cada uno de los momentos de amor que fue engarzando con cada lágrima que viene derramando por todo ser humano. De aquí debe salir al mundo la voz del amor, es el último acto de Misericordia que se derrama sobre esta generación malvada, que niega la divinidad de Nuestra Trinidad Santa.
Quiero que ustedes, junto a algunos grupos de oración, junto a los religiosos que verdaderamente quieran hacerlo de corazón, empiecen una gran cruzada de expiación, de oración por la salvación de este Continente.
Ya es tarde para el mundo, solamente los actos de reparación y sacrificio, la continua oración de Mis elegidos, el ofrecimiento de Mis almas víctimas podrá detener que la mano del Padre también destruya este lugar del mundo. ¿Quieren pensar en los millones de personas que hoy sufren? ¿En los cientos de miles de hermanos suyos que no tienen dónde habitar ni lo que llevar de alimento a los suyos? ¿El tiempo es tuyo? ¡Oh,! ¿Por qué el hombre no sabe interpretar los signos de los tiempos? ¿Cuántas veces deberé llamar a que vuelva el hombre hacia la luz de Mi Presencia?...
Verdaderamente, no queda mucho tiempo hijos Míos, tan amados por Mí, su Jesús, su hermano, su Dios, su amigo, su Redentor... Por favor, escúchenme, ustedes no saben lo peligroso de la hora actual, ustedes desconocen hasta donde pueden llegar con su atrevimiento y su osadía... El hombre va camino a perderse porque no quiere escucharme. El hombre va camino a su perdición, a su destrucción... a lo que él mismo ha hecho de los dones que se le han otorgado.
¿De qué ha servido la inteligencia que se le dio? Han sabido verdaderamente utilizarla para multiplicar los talentos que recibieron? ¿O por el contrario, han destruido esos talentos, sin siquiera enterrarlos; los han utilizado para su autodestrucción, han ensuciado Mi obra con su malicia y su soberbia?
Yo les pido que procuren que los actos de reparación ante Mi Santísimo Sacramento sean multiplicados, que sean frecuentes... Queda verdaderamente menos, mucho menos que unos minutos en la historia de la humanidad y de personas como ustedes depende que detenga Mi Padre Su justicia por otros tantos minutos más. ¿Saben lo que esto puede significar?
Mi Paz, Mi Amor y Mi bendición queda con ustedes, los amados de Mi Corazón Eucarístico... El perfume de Mi amada Madre los envuelva en suave fragancia que los preserve del maligno...
Gracias, pequeña por tu entrega y lucha en pos de la Medalla... Ustedes son Míos, no corran detrás de aquellos que entretengan sus sentidos...
Quiero, cada vez que puedan, cada vez que recuerden, una pequeña plegaria por todos aquellos hijos que a diario caen en el pecado de la vanidad, por aquellos hijos que cada día creen que sus placeres valen más que Mis heridas: Jesús, ten Misericordia de los que no creen en Ti. Jesús, perdona a quienes te ofenden con la vanidad, la soberbia, con la apostasía de sus vidas...
2 de julio de 1997 Jesús
CS 14: HAGAN LAS COSAS MÁS ORDINARIAS CON AMOR EXTRAORDINARIO
Niña amada, sabes que Yo Soy la fuente del consuelo y la felicidad aunque este consuelo no muchas veces sea todo lo inmediato que ustedes desean. Todo debe alcanzar su tiempo puesto que su alma necesita este tiempo de Mi amor.
Quiero que todo lo hagas con amor. Haz las cosas ordinarias con amor extraordinario.
En más de mil páginas que hemos escrito del más puro amor, con toda la paciencia posible, es claro que encontrarán mucha similitud con otros Mensajes. Es más, de los verdaderos Mensajes que He dado en la historia del hombre, Josefa, Faustina con el tema de la Misericordia; muchos otros con el tema del amor, a pocos hijos con el tema del porvenir todo o casi todo lo He condensado ahora en ti, en los Mensajes a Mi Catalina repito, como el último llamado de amor Misericordioso al hombre de hoy
Se asombrarían si hicieran un estudio Teológico verdadero, minucioso. Se asustarían al comprobar muchas cosas veladas hoy para el hombre. Te amo, pequeña, te espero mañana, juntos repararemos al Padre. Es jueves, estaré esperándote
3 de julio de 1997 Jesús
CS 15: VISÍTAME Y LLÉVATE MI TOQUE DE AMOR CONTIGO
(El Señor se refiere al encuentro en la adoración al SSmo. Sacramento
Quiero que creas de tal forma en Mí y confíes tan fervientemente que seas capaz de verme en todo y en todos. La única vida buena es ésta, la vida en Mí. Tómate tu tiempo en esta contemplación y llénate de Mí ahora Mírame y déjate acariciar por Mi mirada ¡Llévate Mi toque de amor contigo ¿Quieres ayudarme ?
Tarija, 5 de julio de 1997 Jesús
CS 16: NO TEMAN ACERCARSE AL DULCE ABISMO DE MI AMOR
Amada Mía, el fuego de Mi amor arde dentro de aquellas almas que Me buscan. El amor indefinible, aquel que enseña e inspira interiormente, llega a ser el amor que se manifiesta exteriormente
Mi pequeña, gracias por ayudarme ayer con tu agonía. ¿No te He premiado con creces ? No es desconsiderado tu Dios, por el contrario fue un premio, un regalo a este pueblo, a los Sacerdotes que estuvieron presentes.. A todos quienes nos acompañaron y también a los otros, los descreídos Primer viernes 4 de julio, cuántos acuerdos nefastos para la humanidad se han firmado en este día ¡Si no fuera por el amor de Mis pocas almas víctimas, si no fuera por las oraciones de tantos hijos Consagrados, este mundo ya no existiría. ¡Cuánta dulce y a la vez dolorosa unión Conmigo ! ¡Este es el verdadero Amor del alma amante ! Tú, llena de Mis dolores. Yo pleno de tu dulce amor, con compasión y ternura infinitos. ¿Puede haber algo más plenamente adherido que este Querer a Mi Voluntad ? Cuando te sientas cansada, agobiada, incomprendida recuerda estos momentos de indescriptible unión a tu Señor.
Cuando llegan estas horas, tu alma es suspendida en alto dentro del abismo del amor. Luego pasas a sumergirte dentro del núcleo en el cual habita Mi Misericordia, el núcleo de Mi Corazón, de Mis llagas : el área de pena y dolor que es también área de alegría y Amor. Felices aquellos y feliz tú, quienes habitan en la casa de su Dios, donde el Corazón Misericordioso es expuesto para la salvación del hombre.
Verdaderamente, quienes ven la agonía de un estigmatizado Mío y no cambian radicalmente su vida, no tienen muchas más oportunidades.
Vistan sus vidas vistiendo Mis heridas con su amor. Sean bendecidos con Mi cariño y perseveren en buscar la verdad de Mi amor.
Yo no los He dejado. Estoy aquí enseñándoles, tratando de conseguir un lugar de pureza en sus corazones, en el cual descansar Mi cabeza.
Vengan, Hijos Míos al dulce abismo de Mi amor. Prendan fuego dentro de sus corazones y búsquenme hasta que sea encontrado y Yo los encuentre, ardientes, listos a recibir los efluvios de este Corazón.
Cuántos hijos tienen miedo de buscarme y crecen temerosos. Todo lo que necesito es un corazón que sea humilde, honesto, deseoso de recibir Mi Amor.
Niña Mía, que tomen todas las fotografías, filmes, lo que sea preciso porque en mucho tiempo no tendrán ocasión de hacerlo Eres Mi pequeñita de corazón dulce, no temas, Yo hablo por ti (El Señor se refería a una charla que debía dar ante tres mil quinientas personas y no sabía de lo que realmente debía hablarles, El me condujo a lo largo de toda la exposición sin que hubiera alguna dificultad).
8 de julio de 1997 Jesús
CS 17: TODAS LAS LÁGIMAS LAS HE DERRAMADO POR USTEDES
Hija Amada, sigamos escribiendo para Mis hijos: los hombres.
Abro los cofres del amor y regalo alegrías a todos, mientras todos o casi todos, Me tienen alejado como si Yo no existiese. A los muy fieles todo Mi impulso y un halago, a los tibios les parece extraño que Yo Me interese por ustedes.
¡Yo, el Nazareno, qué incomprendido Soy! Y Mi Reino es el más combatido, Mis victorias en ustedes son demasiado esperadas. Ustedes no Me aman todo lo que quiero, no están tan listos como espero, no se ayudan unos a otros para venir a Mí, no Me ayudan a construir lo que quiero... Yo los veo tan desabrigados que Me mueve a pena tanto más que a veces no aceptan reflexiones y si las aceptan pronto las olvidan. ¿Qué han entendido de Mi vida interior? Tal vez nada o tal vez lo contrario a lo que fue. Yo también luché y si bien es cierto que estaba exento del pecado, sin embargo luché para crecer delante de Mi Padre y delante de los hombres.
El mayor testimonio que daba de Mí mismo, estaba íntimamente ligado al trabajo que el Padre hacía en lo interior. ¿Puede ser posible que Mi Humanidad deba ser oscurecida por Mi Divinidad? Al contrario la ilumina e ilustra su plena semejanza con la de ustedes.
Hijos Míos... como era imposible que Yo ofendiese a Mi Padre, para hacerme semejante a ustedes, cargué sobre Mí todas sus culpas: esto era lo más grande y lo hice en una noche de traición y agonía. Libre del pecado, pero víctima de todos los pecados: Yo, el que nunca había tenido culpa; puro y sin mancha alguna, pero llamado a responder por todas las culpas, por todas las impurezas, por todas las manchas, porque así lo quería; humilde como ninguno, He rendido cuenta a Mi Padre de todas las soberbias.
¡Qué luchas Me Ha costado Mi Reino! ¡Cuántas luchas sostuvo Mi Alma, no sólo al finalizar Mi vida terrena!
Les digo todo esto porque deben reflexionar mucho: Yo fui el más acosado. Si hacía el bien tenía como respuesta la ingratitud... Así fue antes y así es aún hoy... Todas las lágrimas las He derramado por ustedes que Me escuchan y mucho más por aquellos que no Me escuchan o no Me entienden. ¡Quisiera poder llorar todavía más! ¡Tanto los amo!
Yo sé que las contrariedades son como mordidas que se reciben... Ustedes no hagan como los animales que devuelven mordida por mordida, no lo hagan porque esto es contrario a la mansedumbre, al amor fraterno, a Mi deseo.
No existe humildad de corazón ni unión si se responden con agresividad, con palabras de enojo, ofensivas. Recuerden Mis oraciones porque hice que las transcribieran justamente para que ustedes hagan de ellas materia de reflexión con el fin de obtener ejemplo y fuerza.
Recuérdenme crucificado, manos y pies perforados, pendiente de la cruz, de ignominia, blasfemado, odiado, burlado y profanado. Todo Yo sumergido con un baño de sangre. ¿Qué dije entonces? ¿Cómo recibí tantas contrariedades? Con una oración: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen"
¿Entienden lo que quiero decirles? Yo no podré presentarlos un día a Mi Padre si no se hacen semejantes a Mí...
Más tarde Jesús
CS 18: SOY VERDAD Y LUZ
Yo Soy la Verdad y según Mi promesa quien Me sigue no anda entre tinieblas porque seguirme significa alimentarse de Verdad.
Conozcan que la Verdad es el ser Mío y subsiste por sí sola, siendo la verdadera esencia que es luz por sí misma. Como un sol que aún antes de iluminar a otros tiene en sí lo máximo de luz y tiene tanta que puede participarla sin perder, sin cambiar su luminosidad... De igual manera, Soy luz de Verdad que vive de su propia luz que ilumina y que de por sí se beatifica en el conocimiento de la propia Verdad. Yo Soy la Verdad en esencia y Me doy a todos sin perder nada de Mí.
Mi ser es verdadero, verdadera la difusión que hago de Mí, verdadero el amor que puedo participar porque todo en Mí es Verdad. Soy la luz que conoce su propia infinita beatitud y esto porque la esencia de Mi luz es la Verdad. Por lo tanto, Mi misma beatitud es infinita porque Me veo a Mí mismo infinitamente amable y conozco la infinita Verdad de Mi esencia y de Mis atributos. Soy la Verdad, Soy la Esencia y Soy la Luz sin posibilidad de sombra alguna. La sombra sería falta de luz y si existiera en Mí, Yo no sería la sola Verdad.
No lo niego, es difícil este discurso, pero He querido recordarles que un Hombre como ustedes adora la Verdad y participa de ella intensamente. Hijos, Este Hombre nació, vivió y murió, justamente para restablecer la verdad venciendo a la mentira que encierra todo pecado...
Si Me aman deben estar felices de que Mi Humanidad pueda conocer tanto de Mi Divinidad; que Mi adoración como Hombre, sea perfectamente proporcionada a Mi misma Divinidad, y esto porque Mi persona es una sola, y por consiguiente, Mi acción divina se difunde a Mis acciones humanas - incomprensible a ustedes - que hago continuamente por Mí mismo y por ustedes.
Así como por ser Dios Soy la Verdad, como Hombre adoro la Verdad: conozco y veo Mi Divinidad, conozco y veo cómo Soy conocido por ustedes, porque están en Mí, única Verdad que difundo iluminándolos a todos... Yo Soy el sol que irradia, ustedes son o deben llegar a ser Mis planetas.
Mírenme, fíjense en Mí, háganse conquistar por Mí en eterna admirable Verdad y serán también ustedes la verdad, es decir, luz centelleante que no tiene ocaso.
Vengan a Mí: debo escudriñar todos los pequeños rincones oscuros de su alma y ofrecerles rayos y rayos, luz y luz, verdad y verdad...
Más tarde Jesús
CS 19: SOY EL MENDIGO DEL AMOR
Mi niña, te haré escribir a oscuras. Tú Me has llamado y no resiste Mi Corazón a tu llamado. Me gusta volcarme hacia ustedes, hacia ti, hacia todos los que llaman con insistencia.
A cada uno He dado el deseo y debo acogerlo, porque si lo di es justamente porque Me agrada verlos deseosos de Mí y, consiguientemente, merecedores de recibirme en efusión y caridad entre las llamas de Mi Amor; en la alegría suya y Mía.
Quienes gritan contra el pietismo dicen, sin saber, una verdad. Porque solamente quien posee el verdadero Amor puede gustar Mis delicias... Pero los denigrantes, los superhombres y supermujeres de hoy, crean tan solo una hora, pero sin dudar, y entonces se convertirán en trofeos de Mi Corazón.
Mi Espíritu está lleno de muchas delicias que ansío participárselas, pequeños alumnos del Amor; a ustedes sedientos y perseguidos; a ustedes, almas amadas que He rescatado en tantos días y tantas noches de lágrimas. A ustedes - tengo que decirlo - que eran Míos y Me abandonaron; debo participar la fragancia de Mis virtudes, a ustedes elegidos y partícipes de Mi Pasión.
No quiero ya contener la plenitud de Mi afecto, por eso los llamo y les pido que actúen como Yo lo deseo.
No les importe que sean ricos o pobres, que hayan sido inocentes o pecadores, que sean jóvenes o ancianos, hombres o mujeres, pequeños en amor o grandes, que vayan primero al Purgatorio y luego al Paraíso o que Yo los recoja de la tierra y los transplante directamente a Mi jardín... Que nada de todo eso les importe, porque Yo, el mendigo del Amor, el sediento de sus almas, quiero abrazarlos con el abrazo puro y perfecto del Amor, como quiero que todos se abracen y así participarles Mi llama purísima que abrasa todo y a todos; que los hace felices y semejantes a Mí, que no busco más que hacerles el máximo bien sin ninguna recompensa, porque Me basta el Amor.
¡Oh, amados, compréndanme! ¡Ámenme porque Yo los amo tanto!..
Y tú, Mi pequeña alma amante, tú que sabes dar tanto amor, sumérgete en el abismo de este Corazón...
13 de julio de 1997 Jesús
CS 20: QUIERO INSTRUIRLOS EN LO QUE YO MISMO HICE
Pequeña hija del amor, Sé cuánta falta te hace Mi voz, a Mí también Me falta tu ternura, tu atención. Considera siempre útil cuanto te digo y aprovecha todo lo que quieras, puesto que quiero decirte aún muchas cosas, todas para instruirte y cumplir el deseo de la utilidad de quienes leerán cuanto escribes... De ellos sólo pido atención a Mis Palabras y que no busquen explicaciones curiosas en ellas, sino que pidan fuerza para hacer operante Mi Palabra también ellos.
Es un misterio insondable el que quiera Yo manifestarme a través de una criatura al hombre de hoy... ¡Cuántos misterios humanos conocen solamente por los frutos que ven de ellos, por sus efectos! No dudan solo porque ven sus efectos y no las causas. Bien, el misterio consiste en que los efectos son conocidos, advertidos en su autenticidad en la garantía que les muestra el hecho de producir movimiento de almas hacia Mí.
Mis Palabras son las mismas; es más, He venido repitiéndolas a través de los siglos a decenas de hijos y aún hay muchos que no Me reconocen, que analizan, que buscan fallas... ¡Qué ciegos son!
Yo Sé que es de noche para una parte de la humanidad; pero, ¿a quién le importa si Yo quiero entretenerme ahora, en este momento? ¿Puede la noche impedir Mis obras de Amor y Misericordia? Puedo no ser comprendido, de acuerdo, pero Me conformo con que las criaturas cumplan Mi Querer por su propio bien.
Permanezcan unidos a Mí, que Soy fuego lleno de Amor y vendrán a ser Conmigo fuego que da calor y mucha luz. A esto voy y ustedes imítenme siempre, haciendo las cosas que les digo porque son las cosas que Yo mismo hice. ¡A Mi semejanza!
Las rosas y las espinas con las que te adorno nunca están sin su tallo que las sostiene, porque sino caerían los pétalos y las espinas se romperían. Las rosas son de varios colores, tenues y encendidos, dominando las rojas. Las espinas son de variado tamaño para poder pinchar.
En ti ves, sientes a la mujer, no puedes ver o sentir a la criatura que He hecho a Mi semejanza, crucificada y doliente por todos los hombres... Mi elección no ha cambiado y proseguiré haciéndote semejante a Mí que fui abandonado por todos. Es necesario, entonces, experimentar ciertas situaciones que dan vértigo, ya que en tales situaciones puedes sostenerte simplemente en Mí, sin ningún apego aparente.
Más adelante se verá lo que entiendo por vértigo y serás libre si estás firme en la fe...
Más tarde La Virgen María
CS 21: EL PRIMER MILAGRO DE JESÚS
Hijos Míos, hoy que Soy venerada y exaltada por el gran privilegio que Me dio Mi Hijo, quiero decirles algo que será de su agrado. Si lo aceptan, bien pueden considerarse en el amor santo en el cual vivo Yo, juntamente con los Bienaventurados del Cielo.
La Iglesia habla mucho del primer milagro de Mi Hijo, justamente se lo encuadra en el Querer santo que dispone el cumplimiento de ese primer prodigio, por Mi intercesión ante Jesús. Pero ustedes desconocen qué hechos precedieron a esas nupcias. Hechos que tienen que ver con Mi Hijo y Conmigo, Madre ansiosa de estar cerca de Él.
Aquella familia estaba emparentada con José y por lo tanto también Conmigo. Recibida la invitación, Yo decliné cortésmente la misma, pensando que Jesús quería excusarse, porque lo noté algo indiferente. Faltaban aún muchos días para la boda; preparé un mantel y lo envié a la futura esposa con expresiones de simpatía y buenos augurios. Pero Jesús, que veía y sabía qué sentimientos Me movían, cuando el mantel estaba ya listo, Me dijo: "Madre, si Yo dejase Mi aislamiento y lograse que los esposos insistan en esa invitación, ¿quisieras Tú acompañarme a las bodas de Nuestros parientes?" El leía en Mi Corazón como en un libro abierto y había despertado con delicadeza Mi deseo reprimido. "Hijo Mío, repuse, no hay lugar a donde te guste ir, que no Me guste también a Mí. Ahora enviaré este mantel y, puesto que Tú lo dices, iremos".
Se hizo lo que Jesús había anunciado y el día fijado Nos dirigimos a Caná.
En este marco de hechos que precedieron a las propias bodas, ustedes, hijos Míos pueden ver las razones que Me movieron durante el convite, a dar a conocer a Jesús las dificultades de la familia que Nos hospedaba, respecto de la falta del vino y de la respuesta de Jesús a Mis palabras. Respuesta que se encuadraba perfectamente en el estado de ánimo del Redentor, cuyo tiempo para manifestarse al mundo en verdad no había llegado.
Sin embargo, Su sabiduría va más allá de todo lo humano y efectivamente, Jesús para contentarme hizo el milagro que ustedes saben. Ahora Yo no puedo expresarles la gratitud que tengo hacia Jesús por haber dado al mundo la manifestación de Su amor a Mí, y por haberla dado de modo tan clamoroso. Mis afectos, Mis sentimientos son tan ardientes que ni el más alto Serafín puede comprenderlos. Por eso Me adaptaré a ustedes que también deben, de cualquier manera, participar de la gratitud materna que Me incendia el Corazón.
Jesús, Mi dulce Hijo, aquí, ante Tu trono de Amor, ves a una criatura Tuya que has elegido por Madre. Tú Me Has querido grande porque Tú eres bellísimo, y Yo, conociendo que Mi nada no merecía sino un eterno nada, declaro delante de todos Mis hijos y Tus hermanos, que la grandeza que Has puesto en Mí es Tu sola Gloria, Tu justísima exaltación. Me Has querido por Madre Tuya y por eso Yo Te tengo como Mi amadísimo Hijo.
Jesús, es demasiado grande Tu amor por Mí, para que pueda explicarse y, por consiguiente, es grande Mi reconocimiento hacia Ti. En la tierra Me Has amado de manera ejemplar, Me Has dado las cosas que no Te He pedido, Me Has honrado en público y en privado. ¡Hijo! La corona inmortal que Te Ha dado el Padre, realmente se enjoya con este Amor singular con el cual Me quieres con predilección.
Si todos en el Cielo quieren alabar lo que ven en Mí; eso es porque ven que Yo no tengo valor que no sea recibido de Ti. Sí, Soy Tu Madre, pero Tú eres infinitamente más para Mí, porque Tú, Mi amadísimo Jesús, eres el Omnipotente que demuestra en Mí hasta dónde puede llegar Tu misma Omnipotencia.
Hijo Mío adorado, por todo lo que Has hecho por Mí, ahora Yo, con el poder que Me das, recojo almas para dártelas. Por todas las atenciones con que Me rodeaste, ahora Yo voy por el mundo para encender fuego de caridad por Ti, Mi celestial Hijo, alegría de Mis ojos, belleza sin igual. No podré nunca igualarte en Amor, sin embargo, Me Has dado tanto que en el mundo muchos Me tratan con inmenso amor.
Oh, Jesús, nombre dulcísimo. Todas las veces que Te vuelvo a ver pequeñito en Mis brazos, Mi Corazón experimenta arrebatos incontenibles y de inmediato corro a las almas, inspirándoles amor por Ti. Ellas no saben que Yo en el Cielo puedo todo lo que Me fue vedado en la tierra. Te traigo almas porque quiero verte sonreír de felicidad; conduzco a Mis hijos ante el trono en el cual te asientas majestuoso, amable, atractivamente lleno de luz.
Hijo Mío divino, si estos otros hijos Míos Me escucharan, diría cosas del Cielo, pero no pueden oír, y ello Me limita a decirles tan solo que si quieren agradarte mucho, sean fieles a Mí, hagan vida irreprensible, piensen que aman a un Dios tan amable, que toda cosa del mundo es menor que polvo en comparación con Tu Amor.
Jesús, vida y dulzura Mía, en el día de Mi Gloria, cuando congregues a los hombres para cerrar la existencia del mundo, quiero que estos hijos Míos, cuyos nombres He escrito en Mi mente, estén todos Conmigo.
Oh, Tú que cambiaste el agua en vino, oh Tú que Me diste tanta alegría en aquel día en Caná, dame la alegría de tener cerca a todos Mis hijos. Extiende sobre ellos, piadoso, Tu bondad; porque Yo Me empeño en llevarlos a Tu trono, queridos y santos como Tú los deseas.
Hijitos Míos, recuerden Mi oración y sean solícitos en venir a Mí, porque juntos debemos alabar a Mi divino Hijo que tanto nos ama. Recuerden los deseos de una Madre y reflexionen cómo Jesús, para las bodas de Caná, quiso satisfacer el deseo de Su Madre.
México, 19 de julio de 1997 La Virgen María
CS 22: LOS ELEGIDOS DEL SEÑOR
Niña Mía, querida hija, escribe para Mis hijos de Bolivia. Les dirijo Mi voz materna y reconocida por el afecto que tantos hijos tienen para con Mi Jesús.
Ustedes deben saber, oh hijitos, que desde las apariciones a Juan Diego, estoy recorriendo el mundo para advertir a los pueblos del flagelo que pende sobre ellos y los amenaza. No se Me escucha, Me rechazan, Me ofenden. Sin embargo, no Soy sólo Yo la rechazada, la ofendida... ¡Cómo quisiera permanecer ignorada para que Mi Jesús sea conocido! Pero si no Me aceptan a Mí, ¿cómo podrán conocer y reconocer a Él, su hermano mayor, la Luz infinita que hace extasiar...?
Por eso Me detengo ahora para hablarles, amados hijos Míos, engendrados por Mí al pie de la Cruz de Jesús, y les confío Mis penas acerbas, estas lágrimas y ruegos Míos que, ciertamente han venido deteniendo la Justicia santa que los hombres han provocado desmesuradamente.
Hijos Míos, Estoy cansada de recorrer el mundo y encontrar tanta incomprensión... Veo en peligro a Mi gran familia; a ustedes confío Mis penas.
Sepan que en la fortaleza que Satanás se ha hecho en la tierra, He advertido visiblemente a sus seguidores, pero él mismo ha borrado Mi obra con engaños y astucias diversas para el daño de sus habitantes.
No los vencerá Mi enemigo, hijitos, no; lo que ahora le está permitido, mañana será causa de su derrota.
¡Cuántos hijos han muerto en este último tiempo y cuántos más morirán, víctimas del odio de su hermano: el hombre. No saben cuánto hiere a Mi Corazón materno el espectáculo de millones de hombres que se pierden por causa de pocos.
Yo quiero que este querido país suyo, en el que Jesús Ha puesto sus ojos y al que Ha querido elegir como el centro desde el cual se irradie Su Misericordia Divina, se salve a través de una Gran Cruzada de Amor, de Misericordia, de Oración, para ayudar a tantos hermanos suyos que viven oprimidos por miserias increíbles de todo género...
¡Cuán cansado está el pueblo de tan larga opresión! Debemos liberarlo juntos.
Hijitos, observen que Estoy llena de Gracias para ustedes, si a veces les parece que estoy ausente, no crean en las apariencias. Estoy junto a ustedes cuando sufren.
Ayúdenme, hijitos bolivianos, ayúdenme hijitos a salvarlos. Muchos se han hecho sordos y no creen en Mis promesas, pero Mi Corazón está abierto para todos...
Si ustedes acogen a Mi Hijo en sus corazones, si ustedes Me ayudan a ayudarlos, este próximo triunfo Mío no se hará esperar. Dejen que Mi Corazón maternal encuentre entre ustedes muchas almas que, con enamoramiento de mártires, amen a Dios.
Juntos en este gran acontecimiento que se prepara y que habrá de repercutir en el fortalecimiento de la Iglesia, vamos hacia el Corazón Eucarístico de Jesús que es, que debe ser, fortaleza para ustedes en esta peregrinación terrenal. Ustedes no pueden ver una Comunión... Fortalecidos por Él, Mi Santísimo Hijo los estrecha a Su Corazón lleno de ternura, para sumergirlos en el gozo de la unidad de Amor de la Santísima Trinidad.
¡Pueblo elegido, como tantos otros antes! En los eternos planes de Mi Hijo están los actos de sus escogidos. Oh, con qué ansia espera que los realicen. Podría Él llevar a cabo Sus planes aún sin ellos, pero Su bondad Misericordiosa quiso incluir a las almas, a ustedes, en la difusión de los frutos de la Redención en todo el mundo.
Hijitos, aquellos que no creen que Dios puede hacer todo lo que Él quiere: lastimosamente, ustedes usan su conocimiento, su saber, no para acrecentar la fe y la unidad, sino para dispersar y aumentar la incredulidad. A ustedes les digo que procuren por medio de los Sacramentos, atizar la llama de la fe, porque si la fe se robustece, crecerá la esperanza y también el amor.
Con entera confianza pueden ustedes, Mis queridos hijos, contar con su Madre celestial, quien está siempre cerca para que juntos podamos seguir al Divino Redentor en la renovación de Su Santa Iglesia... Les envío Mi maternal bendición desde este Santuario que han construido para glorificar a Mi Hijo...
México, 20 de julio de 1997 Jesús
CS 23: EL PODER DE MI SANGRE
(Después de la S. Misa con el P. M. en su casa)
La voz de Mi Sangre es poderosa y llama, no inútilmente a grandes y pequeños, a los pecadores, a nueva vida.
Derramé Mi Sangre para reunirlos a ustedes, elegidos de Mi Corazón y cada gota que derramé tiene el poder de multiplicar la eficacia de Mi Redención.
La efusión dolorosa, la feroz violencia de los perseguidores que Me azotaron casi a muerte, estén presentes a esta generación de hombres incrédulos e insensatos. El hombre olvida todo, sólo se acuerda de sí mismo; el primero y el último siempre es él. ¡Pobre hombre, leproso de la atómica! ¡Pobre hombre, descarnado de la nuclear! ¿Qué quiere de Mí? No debería querer nada porque no Me cree o Me cree poco. ¡No te envanezcas! Si eres grande, oh criatura Mía es porque te hice tal en el centro de la creación; pero te hice Yo...
Quieres evadirte de ti mismo, ebrio de lujuria y de soberbia, sin embargo las cosas más grandes están en ti porque Yo las He puesto y tú no las ves. Lo sé, nada te importa hoy que Yo te recuerde que por tu amor He derramado, con inmensos dolores, toda Mi Sangre... no lo ves, no quieres verlo. Eres propenso a celebrar tu grandeza, o al menos la que juzgas como tal. Pero créeme, Me das mucha pena, a Mí que comprendo tus más pequeños movimientos.
Hombre insensato, detente. Mira lo que te dice quien te creó: Te ofrezco Mi Sangre. ¿No dices nada? Estás tan ciego que no ves qué Luz se desprende de Mi Sacrificio cruento que consumé en el Calvario. ¿No es nada para ti Mi Sangre? Y si no es nada, como neciamente piensas, ¿qué se dirá cuando las sanguijuelas infernales hayan chupado hasta la última gota de tu sangre, oh loco hombre del dos mil? Tu vida vale mucho, créelo: no la gastes inútilmente. Tienes una vida que se encamina hacia una meta; si no lo entiendes, pobre de ti!
Detente hoy, detente aquí, ante el Cristo sangrante, al pie de la Cruz. ¡Mírame bien y no apartes de Mí tu mirada! Ya no te llamaré con el nombre de loco, si mirándome en la Cruz, comprendes que ha sido Mi Amor por ti el que Me ha llevado a la muerte, al derramamiento de toda Mi Sangre.
Mi vida acabó por la privación de su alimento vital, compréndelo. Sufrí la muerte por haber derramado toda Mi Sangre y todo por ti, criatura Mía, por la cual Yo, tu Creador, no dudé en tomar tu misma naturaleza, en el Verbo encarnado.
Tú también tienes sangre en las venas y pido un momento tu atención en el hecho de que Mi divina Sangre estuvo exenta del impulso que proviene del pecado. Tu sangre, en cambio, ha conocido más o menos el escozor que proviene de la culpa: Mi Sangre valga por la tuya; ésta, poco noble por estar mezclada de culpa, puede ser cambiada con la Mía que, créeme, no sólo es noble, sino repleta de frutos y tiene un valor infinito. Este es el trueque ideal, pero real que Yo te propongo.
¡Detente, criatura Mía, detente! Escucha esta voz Mía, acepta Mi Sangre, mírame en la Cruz y verás Mi rostro todo cubierto y precisamente de Sangre roja. He cubierto Mi rostro con lo rojo de esa Sangre para que Mi Padre te viese a ti, a quien Yo representaba, lavado y purificado. Queda tranquilo, las costras de Sangre que Me impiden casi del todo abrir Mis ojos, las He querido para decirte que a través de Mi Sangre, Mi mirada no quiere divisar tus fealdades.
Sí, He estado en un baño y He merecido para ti lo que tú no podías nunca merecer. Recuérdalo y apréciame, porque si te He creado sin trabajo, empero te He redimido a precio de Sangre y tú, hombre extraviado, deberías pensar que no habría hecho lo que He hecho si Mi Amor no fuese tan grande.
Ven, escucha... Ven a Mí porque debo sumergirte en el cáliz que contiene Mi Sangre purísima. Ahí, en Mi cáliz, debes permanecer cubierto con Mi Sangre, porque de ella y en ella deberás encontrar todo lo que necesitas ahora y siempre.
Ven, vuelve a Mi Altar, donde un hombre como tú, pero que es más digno que tú, ofrece el inmenso valor que contiene el cáliz bendito. Vuelve a ese Altar muchas veces, más aún mientras te conceda la vida, porque quiero hacer de ti adorador perfecto y partícipe de Mis inagotables riquezas.
Sí, ven a Mí, vuelve siempre a Mí, para escuchar la voz de Mi Sangre que es bendecida por el Cielo y por quien en la tierra Me ama. Vuelve y escucha, Yo te hablaré de manera suave, muy atractiva y en Mi Sangre encontrarás el porqué de tus porqué, mucha luz y claridad para iluminarte a ti y a muchos, muchísimos otros, ahora miserables pero destinados a asumir la herencia de valor infinito que está contenida en el cáliz santísimo que ves en Mi santo Altar.
Ven, vuelve y escucha las voces de Mi Sangre humana y divina. Yo te hablaré, pondré en movimiento tu sangre con el fuego de Mi Amor.
Estoy aquí, en el Altar, vuelve a Mí...
México, 21 de julio de 1997 Jesús
CS 24: DEVUÉLVAN LA DIGNIDAD A MIS ALTARES
(Ante el Ssmo. Sacramento, en la Basílica de Guadalupe)
Devuélvanme la dignidad en Mis Altares, hijos Míos. Ustedes no alcanzan a comprender cuánta importancia tiene este próximo y último Congreso en la vida de la iglesia...
Te extraña que esté la forma en medio de la Cruz, ¿por qué? ¿Acaso no fue en la Cruz donde gané este premio para que hoy el hombre pueda tenerme con él?
Ustedes deben profundizar más en Mi Pasión, no les gusta, ¿verdad? Mal, muy mal; no puede haber redención sin cruz. Les gusta la imagen del Cristo Resucitado, pero ¿de dónde nació Mi Resurrección? Todo hombre debe morir para resucitar y únicamente muriendo al mundo podrá tener redención...
Di al P. M que cuando Longinos traspasó Mi Costado, Mi humanidad había cesado. Aquel agua que brotó juntamente con la Sangre, fue la señal de que esa Sangre daba paso al torrente de agua viva que lavaría sus culpas... La Sangre representaba Mi Humanidad y el agua que es vida, venía de Mi Divinidad...
México, 21 de julio de 1997
(En la Basílica de Guadalupe)La Virgen María
CS 25: LLEVEN SU SUFRIMIENTO CON PACIENCIA
Hijos Míos tan queridos, estoy contenta de que lleven esas imágenes de su Madre. Cuántas bendiciones llevarán a su Patria desde este santuario; yo beso cada uno de sus pequeños corazones. Les pido que lleven Mi voz de aliento a los que sufren. Cuando les llega un gran sufrimiento corporal o espiritual y ustedes lo aceptan con espíritu de oblación, aquello puede ser fuente de gracias innumerables. Pueden pagar con esos sufrimientos los pecados, las omisiones de toda su vida y al cancelar toda su deuda, pueden alcanzar, con su restante sufrimiento llevado con paciencia, la conversión de los pecadores empedernidos y dar gloria a Dios.
Las almas salvadas, convertidas gracias a los sufrimientos aceptados por ustedes, pueden alcanzar inclusive la santidad.
Cuando pesa sobre ustedes la cruz del sufrimiento, recuerden que no son sino peregrinos en la tierra. Más allá de la tumba hay un mundo maravillosamente más bello, que Dios Ha preparado para sus hijos fieles, donde los espera una felicidad mayor que la que merecían debido a sus sufrimientos pacientemente sobrellevados.
Los llamo a ustedes, Mis queridos hijos, a un apostolado de especial elección, para que soporten el martirio espiritual por los pecados de los demás y, para que por medio del sacrificio de sus vidas, ofrecido con gran corazón, Dios pueda derramar ríos de Misericordia.
Pueden salvar, una inmensa multitud de almas, de la eterna condenación, si llevan con paciencia esa pequeña astilla de la Cruz de Mi Santo Hijo, para que tomando la mano de su Madre participen ustedes también de la obra de la Redención. Acepten siempre con humilde entrega aquello que el Señor les da.
Ardan ustedes, hijos Míos, del deseo de ayudar a salvar a los que sufren cautivos del pecado. Los esclavos del pecado son más dignos de compasión porque las más de las veces ni siquiera están conscientes de su estado de prisioneros y no piden un libertador. La oscuridad, la ceguera del alma es más digna de compasión que todas las prisiones oscuras. A estos quiero Yo rescatar.
Como ellos no quieren liberarse para que Yo pueda salvarlos, tengo necesidad del ofrecimiento de vida de Mis hijos fieles, de su sacrificio al aceptar con paciencia los sufrimientos y pruebas para que, uniéndolos a los tesoros de Mi Hijo Santo, pueda Yo salvar a todos sus seres queridos y multitud e almas, de la oscuridad que no tendrá fin.
Pidan a sus hermanos sufrientes, que Me entreguen todo para que Yo lo de a Jesús, uniendo Mis oraciones de intercesión, porque Yo Soy la Mujer que rescata a los que están en el cautiverio del pecado.
Verdaderamente, estas apariciones marcaron el inicio de una era muy profetizada en la historia de la humanidad: la época en la cual Jesús iba a comenzar a derramar su Misericordia sobre los hombres con Mis Mensajes, dejándome conducirlos hasta El... Ayúdenme, hijitos en esta última etapa de Evangelización.
México, 22 de julio de 1997 Jesús
CS 26: REPARA POR TUS PECADOS Y LOS DE LA HUMANIDAD
(Antes de la Comunión)
Repara, repara... Muy junto a Mi Corazón está el lugar de tus delicias. Oh, alma que amante del amor reclamas la voz que te enamora.
¿Y qué puedes darme tú que ya no lo tenga? ¿Qué puedes ofrecerme que Yo no posea?
Criatura pobre y miserable, exenta de generosidad, de pureza, de verdadero renunciamiento a tu naturaleza humana. Tú, pequeña nada, en quien deposito Mi amor y Mis cuidados.
Repara.... repara por los pecados de la humanidad, repara por tus propias faltas, ofreciéndomelo todo, ahora y siempre.
Hija, Mi Corazón espera el momento amoroso de unirse al tuyo, prepárate, ¿quieres?
23 de julio de 1997 Jesús
CS 27: ÁMENME EN UN SILENCIO EUCARÍSTICO
Amada Mía, cuántos de Mis hijos tienen miedo de buscarme y crecen temerosos, van por el mundo con miedo... Todo lo que es necesario es un corazón humilde, honesto, deseoso de recibir Mi amor como un hermano, como un hijo, como una esposa, como un amigo...
Mis pequeños, Mis queridos hijos, no pierdan la esperanza, continúen sus esfuerzos. Mientras sean un cuerpo ansioso de virtud, pero mortal, sentirán pesadez en el corazón. No siempre continuarán virtuosos, es cierto, pero no pierdan la esperanza. Eso no, soporten con paciencia ese abandono y aridez hasta que sean bendecidos por una liberación que será benéfica porque los librará de la angustia del miedo.
Es bueno, en momentos, humillarse a sí mismos a acciones exteriores, haciendo buenas obras y perseverando por la gloria venidera. No todos Mis hijos pueden mantener una gracia de éxtasis espiritual, pero pruébenlo.
Contemplen como sus sufrimientos ahora son menores, comparados a la gloria que llegará a ustedes. Así, en esa luz, podrán perseverar, buscarme y amarme con la gracia ardiente de Mi amor... Esta es la paz final y la unión de identidad a obtener. Estén siempre buscando la verdad... Ámenme en un silencio Eucarístico.
Mi amor está siempre latente por ustedes y Mis sufrimientos de amor por el hombre nunca cesarán hasta la gloria de su felicidad, hasta que su tenacidad esté unida a la gloria del Dios Trino.
En verdad te digo que Mis hijos no serán capaces de entender la profundidad de Mis Palabras, Mis lecciones. Pero al continuar leyéndolas, estudiándolas, recurrentemente verán cómo cada frase, cada oración está diseñada con infinito amor, para asistirlos en su camino...
Lo que pasará luego, confirmará muchas cosas... Tranquila, Mi pequeña Misionera del Amor Eucarístico... Ad Deum.
Mismo día en la Basílica de Guadalupe La Virgen María
CS 28: LA HORA PRESENTE YA NO ADMITE EXCUSAS, AYÚDENME A SALVAR ALMAS
Ayúdenme, pequeños, Yo voy reuniendo, juntando al rebaño de Mi Hijo... Yo, su Madre, los He traído hasta aquí para pedirles que dejen de lado la mala prudencia, dejen de lado sus comodidades... Evangelicen, muéstrenle al mundo la hora tardía en que se encuentra. Háblenle al hombre del Amor Misericordioso de Jesús... Yo los bendigo, hijos... Reciban la bendición del Señor, para ustedes y para todos sus hermanos en su país... La hora presente ya no admite excusas, por favor, ayúdenme a salvar almas, por favor díganle al hombre que vuelva sus ojos a Dios.
(En la capilla del Ssmo. Sacramento vi a la Santísima Virgen, sonriendo me dio un mensaje y me mostró unos Rosarios en las manos que estaban extendidas hacia mí).
24 de julio de 1997
(En el avión de regreso a casa)Jesús
CS 29: SI QUISIERAS AMARME, CUÁNTO GANARÍAS
Hijo Mío tan amado. Llegada la primera fase del amor divino, el alma corrige lo que le hago parecer imperfecto; aquellas cosas que quiero sean corregidas.
La primera es aquella al inicio de la ascesis, cuando el alma pasa de alegría en alegría, de un entusiasmo a otro. Pero además queda mucho camino que recorrer, por lo que Me ocupo de impulsarlos hacia las otras metas, desconocidas a ustedes, muy conocidas a Mí y sumamente importantes.
Ustedes permanecen en el ciego mundo y bajan del entusiasmo al abatimiento. He aquí la segunda fase que se asemeja al frío... Entonces Yo digo: valor, alma, ahora, haremos un gran trabajo.
En esa situación, cada cual se regula de diferentes maneras, porque la frialdad sensible produce varios efectos. Sin embargo es señal de amor enfriarse en lo sensible y caldear la voluntad de resistencia, de fe y de confianza; es señal de amor conocer una parte de la apropiada nada, sin cometer impaciencias... Por eso, en esta fase particular, Yo Me preocupo de ustedes mucho más que en la primera, sabiendo que la naturaleza humana de por sí excluiría todo lo que no le agrada en el querer y en el entender.
Digo que son muchos los que no entienden Mi juego y por eso Me dejan. Luego ustedes hablarán de que tal o cual no se portaron bien y esto porque no aceptaron el combatir contra sí mismos, principalmente y, también contra Satanás que, durante las tentaciones, ayudaba a desistir del bien esa pobre alma que Yo había destinado a ascender por medio de la prueba.
En conclusión, pueden creer que en toda fase del alma, ya sea entusiasmo, ya frialdad, Yo no dejo de amar a Mi criatura, es decir a ustedes, criaturas Mías, que están hechas por Mi, semejantes a Mí en cuanto a la naturaleza espiritual y que quisiera sublimar en la ascesis mística para hacerlos llegar a metas mucho más altas y absolutamente seguras, mientras en la tierra, en ustedes mismos, sin Mi ayuda, todas las metas son inalcanzables o falaces.
Hombre, hombre, que resistes a tu Dios, ¿Qué palabras podrás decir en tu excusa cuando te muestre cuánto te amé y cómo Me prodigué para persuadirte del Amor? No obstante, te suceden muchas cosas a las cuales no sabes dar una explicación y en vez de mirarme a Mí, tú, hombre pequeño de verdad, te irritas y dices muchas tonterías. ¿No podrías al menos callar? No te pido que ambiciones en seguida las cosas que te son molestas. Te pido mucho menos: que calles, es decir que no hables con quienes antes que tú o se rebelaron contra Mí o Me despreciaron de las muchas maneras que sabe hacerlo el hombre...
Si en cambio quisieras amarme, ¡cuánto ganarías! ¿Y qué otra cosa tengo que hacer, Yo que velo por ustedes día y noche, siempre atento a sus intereses? Pero, ¿cómo es que creen que propiamente la tierra es eterna? ¿Que la vida mortal dura para siempre? ¿Que están ustedes llenos de la luz que no conduce al error?
Oh, criatura, oh alma Mía, ¡qué lejos vives de la verdadera y única realidad!
¡Déjame hacer a Mí que Soy tu Dios! Déjame que pueda hacer con Mis manos tus cosas, a ti te está reservada una gran cosa, créeme, grande porque nadie que haga lo que Yo quiero queda imperfecto o bien impaciente y ciego, ya que Mi Voluntad es paz y da paz; es perfecta, más aún perfectísima y da perfección; es luz y da luz a todos, ahora y siempre... Confía en Mí y aprende a esperar...
Más tarde en el avión 24-25 de julio de 1997
CS 30: PASÉ DEL HOSANNA AL CRUCIFÍCALO, PARA DAR TESTIMONIO DE MI AMOR
Mi amada alma, ahora que tienes tiempo, escribe. Hablaremos de un tema que te apasiona.
Al entrar en Jerusalén, el pueblo se alzó en júbilo y Me ensalzó como enviado del Padre, bendiciéndome sinceramente. Yo no Me opuse a aquella alabanza, más bien la aprobé; pero con sentimiento de lástima puesto que sabía que de allá a pocos días, la misma gente, engañada por el Sanedrín, gritaría a Pilatos: ¡Crucifícalo!
Hija Mía, en el cambiante humor de las criaturas, solas o unidas, quise afirmar que Mi eterno e incorruptible Amor dejaba atrás todo concepto o expectativa humana.
Ante el Sanedrín respondí anticipadamente, advirtiendo que Mi Humanidad sería glorificada a la diestra del Padre.
¿Por qué crucificar al Justo, sino para sofocar en sí mismos las muchas injusticias de las que les habría reprochado? Pero el pueblo había gritado "Hosanna", aunque ese mismo pueblo luego se dejase engañar. ¡Cuán pocos apreciaron Mi obra y los pocos la acogieron superficialmente!
Pueblo ciego, ingrato y deicida, pueblo sin amor, mezquino al punto de considerar mucho más la propia ignorancia, su hartazgo material que los prodigios que obraba, precisamente para despertar a Israel del secular letargo en que yacía.
Pasé del "Hosanna" al "Crucifícalo", con una sola ansia: poder dar la vida en testimonio de Mi Amor por todos...
Despreciada Mi obra porque Me portaba humildemente y no respondía a sus expectativas, no Me quedaba sino entregarme a manos de los verdugos. La mortificación de Mi Espíritu debía materializarse en golpes, persecuciones, escarnios, llagas y muerte física. La criatura podía ensañarse con el Creador que se había hecho también criatura, justamente para que Mi Alteza demuestre que, como Dios, no debía ser obstáculo a la cercanía, más aún a la unión y que de esa unión Yo esperaba y espero que Mi criatura predilecta se salve y se acerque a Mí.
¿Quién Me comprendía? ¿Quién Me comprende hoy? Todos quieren el Tabor, casi ninguno el Calvario. Y sin embargo, a los pocos que no temen perseguirme, quiero confirmarles Mi libérrima predilección... Yo, el Cordero Pascual, Me puse en las manos de Mi amada Esposa en la tierra, aún antes de entregarme a los verdugos. Esto era muy justo.
Con Mi recuerdo y con Mi Presencia continua, la Iglesia ha acogido Mi deseo de aquella noche, de manera que dando la Comunión a Mis Apóstoles presididos por Pedro, Yo Me entregaba realmente a la Iglesia y le daba Mis riquezas para distribuirlas en los siglos a toda criatura que hubiera aceptado Mi Palabra, Mi Don.
Moriría al siguiente día, pero antes Me daba Yo en don real a todos ustedes.
Las personas dejan a sus seres amados, antes de morir, sus recuerdos. Pero no pueden lograr que, una vez habiendo partido de este mundo, los recuerdos permanezcan vivos en él. Ustedes saben dónde pueden encontrarme vivo, y saben también que Yo los espero.
Pero ahora hablemos también del momento solemne en el cual di Mi Cuerpo y me di todo Yo para testimonio de Amor. Juan, Mi discípulo amado, ha referido mucho acerca de la doctrina que Yo mismo expuse en el curso de Mi enseñanza a los discípulos y al pueblo; pero no ha dicho muchas palabras para describir Mi última Cena.
Aquella noche Me enterneció el estremecimiento de Juan por la traición de Judas. Después de Pedro fue a Juan a quien hice los más grandes dones y quiero recordarles que Me es muy grata la pureza y la premio siempre con gran generosidad.
Las llamas que ardían en el corazón de Juan Yo las He encendido y él las ha alimentado con muchos sacrificios que Me han llegado al lugar más profundo del sentimiento. Su larga vida mortal lo predispuso a la inmortalidad que Yo le había preparado en previsión de su entrada triunfal en Mi Reino... Yo fui su dulzura y su llama. El, hijo en lugar del verdadero Hijo, ha tenido de Mí este máximo honor de hacer Mis veces junto a Mi Madre, acto que permanece esculpido eternamente en Mi Corazón...
El Evangelio suyo y Mío, ha permanecido para los hombres como monumento de Mi Sabiduría y Mi Amor. El ha abierto a la humanidad el gran libro que Yo quería darle y ahora le Soy deudor.
Por su amor, por sus obras lo He constituido entre los primeros y Conmigo juzgará benignamente a todos los que no quisieron aceptar por Madre a Mi Madre.. Digo benignamente, porque Ella misma Me Ha manifestado este deseo.
Mucho más deberá hacer en Mi Iglesia y su obra Me rendirá honor... Pero cuántas alabanzas ha tenido al entrar al cielo, no sólo de los Bienaventurados, sino especialmente de Mi Madre que debía compensarlo del mucho amor que le demostró cuando Yo la dejé sola en la tierra.
Les He hecho recuerdo de Mi Madre y de Juan. El recuerda a todos su Evangelio y los invita a leerlo. Mi Madre demanda hijos amorosos y Yo quiero decirles aun algo más.
Quien Me recibe, quien se alimenta de Mí, recuerde que comulgando viene a hacer el trueque que Yo deseo: sus miserias a cambio de Mis riquezas, harapos a cambio de espléndidas vestiduras: distorsiones por celestial sabiduría y, sobre todo, desamor por Amor divino. Quiero incendiarlos a ustedes como lo hice con Juan y con Mi Madre.
Vengan, los llamo al Banquete celestial, gusten el alimento que les doy, sáciense de él, sáciense de Mí, porque en Mí encontrarán todo, inclusive la paz que les falta.
Vengan y alivien Mi sed; quiero demostrarles con hechos, que los amo con predilección. Yo los espero, no tarden Soy Yo justamente quien los llama, que los atraigo, que los abrazo. Yo, el sediento, el hambriento de ustedes... Yo que fui abandonado y traicionado, pero que Me alegro de haber sufrido por ustedes, Mis amados, un Getsemaní espantoso, un Calvario indecible.
Vengan, pues, calmen Mi sed, alívienme un tanto, porque Mi sufrir continúa todavía en ustedes... No Me dejen solo, tengo deseo de ustedes...
26 de julio de 1997 Jesús
CS 31: LA ARROGANCIA ATRAE AL MAL
Hijos, manifiestan un origen oculto las acciones de algunos hombres que viven en la tierra en completa armonía con el rey de los abismos. Son las víctimas de la arrogancia que se alzan para dominar imitando a Satanás, para obtener el efímero placer.
¡Qué miseria! Luego entre ellos, algunos usan la táctica contemporizadora que engaña con el fin de salir bien en la empresa de supremacía... He conocido en la tierra y a ellos debo mucho de Mis sufrimientos.
Recuerden que no inútilmente han sido puestos junto a personas de las que recibirán angustias como Yo. No les digo quién vencerá pero los exhorto a ponderar bien cada cosa, para que todo proceda según Mi Querer que es Santo y Omnipotente. Me darán gusto cada vez que utilicen Mis armas y les daré en cambio dones mayores...
Mismo día Jesús
CS 32: PRONTO VOLVERÁS A MI CASA
Mi querida hija, estás preocupada... Todos los Rosarios que han traído tienen Mi bendición especial para aquel que los reciba con amor. En el momento en el cual ustedes entregan cada Rosario o denario, Yo Me hago presente y doy Mi bendición, dejando sobre todo la paz y la fe. Ya irán descubriendo la particularidad de cada uno de ellos, sus gracias. Cuídenlos, puesto que serán protección en muchos momentos difíciles.
Pronto estarás en Mi casa en compañía de algunos familiares y Mi amado PN a quien les pido lleven con ustedes. Será una querida delegación que Yo recibiré para presentarla con amor a Mi adorado Hijo. Con Sus bendiciones retornarán al grupo fuerte que comandará Mi ejército boliviano... Llama a RC y dile que prepare este viaje juntamente con GB
27 de julio de 1997 Jesús
CS 33: PÍDEME QUE TE ENSEÑE A AMARME
Niña Mía, tu espíritu está prisionero, Mi Espíritu está presente y te envuelve toda, te encuentras en estado de adhesión perfecta. Cada latido no tiene vida humana sino porque contiene la Mía... No te quiebres la cabeza tratando de indagar por qué te digo esto. Más bien imítame, haz las obras Mías que son todas santas, todas bellas.
Si te elevo, considera siempre tu bajeza; si te humillo considera la verdad de las palabras que dije en la gran soledad y que producen frutos divinos en el alma. Recuerda que dije: "Padre, hágase Tu voluntad y no la Mía." Esto es lo que vale, no importa que estés en lo alto o en tu miseria, porque en Mi Voluntad todo es sencillamente divino, aun en el anonadamiento que a veces te pido. Ama siempre, pídeme que te enseñe a amarme, hazme amar por los demás.
El amor es escala que conduce a las alturas cuya belleza intuyen ustedes solo aproximadamente, ya que nunca es posible imaginar lo que es alcanzar la perfección del amor. Si juzgan por las luchas que les toca hacer contra ustedes mismos todo se ofuscará puesto que el amor propio hace desesperar si sufre contradicción continua. Pero no deja de amarme quien se humilla en la prueba y reconoce que está sin fuerzas propias. Es grande la lucha que reclama el puro amor y no hay instante en que pueda decirse que ha llegado sin ápice de contradicción. Pero Me contenta si se apela a Mi bondad para mitigar la dureza de las pruebas.
No creas que Yo Me complazco en ver ir al fondo a Mi criatura. Me es demasiado querido el que Me ama sinceramente. Me urge salvar a quien Me sigue. Queda tranquila y ora, porque de estas dos cosas depende el éxito. Cuando encuentres lo que hoy te falta, reconocerás que era necesario que Yo hiciera lo que hago ahora.
29 de julio de 1997 Jesús
CS 34: VENGO EN TU AYUDA
Princesas del universo, son las almas que viven abandonadas a Mi Querer, tanto que por ellas Yo conduzco el mundo de las almas entre las maravillosas bellezas de la primavera celestial. ¿Cómo proceden estas operaciones? Es cosa inexplicable a la limitada concepción de la vida del espíritu.
Sin embargo, Mi amor triunfa a través de estas almas, Mi Querer se cumple por medio de estas almas predilectas que viven abandonadas en Mis brazos divinos. Pero no quiero decirte esto para revelarte Mis misterios de amor, no; continúa el misterio, sólo se revela Mi intención de unirlos a todos a Mí.
Grandes ocasiones, por lo tanto, las que te ofrezco en estos días para poder concurrir al bien de las almas amadas por Mí; ocasiones que son tanto más grandes cuanto menos reparas en ellas. Yo recurro al expediente de no hacerte entender muchas cosas, precisamente porque quiero que sea más íntegra tu donación y más divina tu donación al misterio que acabo de mencionar.
Pero con todo, soy siempre comprensivo de tu miseria humana y en lo que necesitas, vengo en tu ayuda ya con uno, ya con otro medio. Tú, fija la mirada en la rueda motora y no te detengas en el movimiento de las pequeñas ruedas que se mueven bajo la dependencia de la gran rueda.
Cuando Yo juzgo que un determinado trabajo ha llegado a su cumplimiento en tu alma, cesa Mi impulso relativo a ese trabajo y doy inicio a otra operación que en general lleva los frutos de la precedente.
Tú esperas todo de Mí, para ti y para los demás mortales. Soy feliz de que pienses así y así creas... quédate siempre pronto a cualquier Querer Mío y no te admires si Yo dispongo cosas que no quisieras.
¿Me quieres de verdad? Pues toma todo Mi Querer sin atender a lo que quiero, es decir, sin pensar en que sea bello o feo, humillante u honroso.
Te quiero tranquilo, pacífico. Tú Me quieres glorioso y feliz. ¿Crees que Yo pueda estar por mucho tiempo insensible a tu deseo? No sólo eso, sino sabiendo bien que es una participación de Mi Bondad, Yo Me ingenio para que tenga efecto real en ti y en otras diversas almas tu amoroso y ardiente deseo. Esta es la causa por la cual te asocio a las obras de amor en las almas predilectas.
Juntos conquistamos la mente y los corazones de los endurecidos, de los reacios, de los obstinados, como te He dicho. Si sufres por Mí y por ellos, bendito sea tu sufrimiento porque lo hago saludable a muchos.
Amado Mío, he aquí Mi Corazón. Míralo bien... He aquí Mi martirio por las almas... Mira, mira bien: a esto Me reduje por tu amor y el de todos.
3 de agosto de 1997 Jesús
CS 35: QUIERO COMPARTIR TU VIDA, VIVIR ENTRE USTEDES
Hija Mía, tú prisionera de Mi Amor; Yo, prisionero por Amor a cada uno de ustedes... No te preocupes, no temas, así debía ser. PN no ha hecho otra cosa que aquello que Yo He venido inspirándole. Aquí pasaremos muchas horas juntos, ustedes serán la fuerza reparadora que Me ayudará a romper cadenas.
Es Mi Voluntad que esta sea una casa de oración y reparación. Y puesto que tú eres Misionera de Mi Corazón Eucarístico, es necesario que Yo te premie, que te aliente con Mi presencia real. Quiero compartir tu vida, vivir entre ustedes, ¿Ves cuánto te amo?
Bien, trabajen con los Mensajes, un día a la semana con la traducción de la Tesis de PN es suficiente, puesto que ahora él integrará otra comisión mucho más importante y podrá asistir a una que otra exposición. Si le hubiesen dedicado más tiempo al trabajo, la Tesis estaría lista, ahora no hay tiempo puesto que tendría que corregirla, revisar y de allí elaborar una conferencia... por favor, obedezcan Mis instrucciones.
Ustedes dos, ocúpense de separar todos los temas que hablen de la Eucaristía y de la Misericordia Divina, otros que se encarguen de los demás temas. Elijan esto, imprímanlo, tienen suficiente material como para presentar unas fotocopias o pequeño libro en el Congreso. Luego, las autoridades que lleguen querrán hablar contigo y siempre será con tu DE...
Este Congreso es sumamente importante para Mí y por ende para ustedes, por eso, es Mi Voluntad que hagan mucha oración, que ayunes los viernes, que Me ofrezcan pequeños y grandes sacrificios, teniendo como única meta el éxito del Congreso.
Ustedes ignoran cómo las fuerzas del mal trabajan para desbaratar Mis proyectos... revístanse de confianza en Mí.
(Tuve un disgusto con una persona amiga) Mi pequeña,¿ves por qué debes mantener cierta distancia? ¡El eterno personalismo! ¡El siempre egoísmo! No pretendas que todos piensen como tú, no esperes que todos sean generosos... Son tus libros, lo sé, eso es lo que no se perdona en el fondo: que sean tuyos.