Parte 3 - LA GRAN CRUZADA DEL AMOR
13-1-96 Jesús
CA 65: Había una vez un Hombre...
¿Quieren Mis amadas almas escuchar las palabras de Su Maestro? Abran bien los oídos y al mismo tiempo hagan como María a Mis pies. Tengo muchas Marías a Mis pies y si comenzaran a moverse, Me causaría disgusto su movimiento, su afanarse por poco alimento, por cosas que no son de verdadero valor. Empero, ustedes, estimen la elección y escuchen la historia que les relato:
Había una vez, un hombre alto y fuerte, que iba por los pueblos y ciudades enseñando cosas nunca oídas. Aquel hombre era atractivo y todo el que lo oía quedaba asombrado. Daba consejos, hablaba de su Padre, llamaba hermanos a todos los que lo escuchaban; parecía que el tiempo pasado con El había sido siempre corto. De manera que las gentes volvían a El, ávidas de escucharlo, extasiadas con su manera afable.
Pero un día algunos hombres malos tuvieron envidia de El y juraron darle muerte. Eran los mezquinos que temían perder su prestigio, eran los falsos que temían Su Palabra que no conocía respetos humanos. Por eso lo hicieron apresar y crucificado entre dos ladrones, expiró, perdonando a sus verdugos...
13-1-96 Jesús
CA 66: Las víctimas de Mi Amor tienen un lema: "Inmolación"
Las víctimas de Mi amor son escogidas en un restringido número de almas a quienes signo con Mi Querer. Ellas están crucificadas al mundo y del mundo reciben penas, no las que el amor propio causa a cada uno, sino las que son la contrapartida de los pecados del mundo. Al que Yo escojo, no debe preocuparse de sí, porque la verdadera víctima tiene por lema una sola palabra: inmolación. Elijo a las almas que Yo mismo predispongo para ese oficio, de lo contrario nadie sería idóneo, porque esta obra no es sólo difícil, sino imposible para la criatura.
En el horizonte ilimitado de la Redención, Yo no quiero estar solo. Mi Padre Me Ha enviado, Yo uno a Mí a otros que darán testimonio de Mi obra redentora, justamente por haber reproducido en ellos algunas de Mis características de Víctima universal, Víctima de todos.
Mis víctimas no tienen en sí la fuerza porque están, como todos los demás, privados de fuerza; Mis víctimas no tienen virtud sino participada, no tienen amor sino recibido de Mí. Sin embargo, pueden hacer todo lo que Yo quiero al punto que alguna de esas víctimas, puede incluso colocarse entre Satanás y el pobre pecador, derrotando al primero y consolando al segundo.
Quiero dar un desahogo al corazón de una víctima, quiero abrir Mi Espíritu y consolarla.
¿Y tú, me amas? ¿Quieres apoyarte un poquito en Mi brazo, oh alma fatigada? Ven, ven a Mí para reposar un poco, debes refugiarte en Mis brazos porque todavía hay para tí. ¡Mira estas manos Mías, apoya tu cabeza en Mi costado! Debes creer que Yo te amo, pero no cuanto tú piensas, porque Yo te amo mucho, mucho más. Y, joya de Mi Corazón, ábreme el camino que te dará la unión felicísima Conmigo, abre ese tu corazón, porque debo en realidad colocar en él una espina de Mi corona. Y, no hablo en metáfora, tú lo sentirás, tú verás que el haberte hecho Mi víctima de amor, será para tí la gloria más grande porque todos verán cómo Me deleito en tí.
¿Y Me amas tú? Repítemelo de nuevo, dime siempre que Me amas. Cada vez que Me lo dices das alivio a esta sed que Me devora, que Me abrasa tanto. Tú lo sabes, tengo pocas almas y esas pocas, quiero que sean todas Mías, sólo Mías. Yo te proporcionaré todo, no debes pensar nada más que en Mi amor. Este es el único problema de tu vida y, amar es tu tarea, amar cuando otros no aman, amar cuando otros pecan, amar cuando otros duermen, se inquietan, se alejan, se pierden... Debes amar como Yo quiero: apasionadamente, perdidamente.
Si haces esto, te haré alzar el velo del misterio y verás lo que ahora no ves y querrías ver; no te ocultaré nada si tú te entregas toda a Mí... Busca, busca en tu alma si hay algo que no Me has dado. Yo quiero todo y te daré todo....¿Y Me amas tú?
13-1-96 Jesús
CA 67: Yo Soy el buen Pastor
La oración que acepto y escucho puede hacerse a toda hora, en todo lugar sin condiciones de cosas externas con tal que se vea verdaderamente sentida y plenamente conforme con Mi Querer.
No consideren si, con los hechos, les respondo que no ha llegado Mi hora, como dije en Caná, porque acostumbro hacer así para que quien Me implora, esté muy deseoso de lo que pide y al mismo tiempo Me rinda el culto que es condición necesaria para la obtención del Paraíso. Sí, condición necesaria porque al escucharla también tengo en vista principalmente la vida futura en la cual encontrarán cumplidos todos sus deseos.
No quiero que a cada paso busquen una gracia, porque deben estimar y mucho más de lo que lo hacen las Gracias que les dispenso sin que Me las pidan. No quiero que piensen que están solos cuando ya les He manifestado, abierta o veladamente, que los asisto siempre, en todo momento. Pero apruebo que ustedes, apremiados por graves necesidades, vengan a exponerme su impotencia para remediarlas y con eso a pedirme socorro y protección.
¡Qué grande es atender a los que se ama! Cuán gustoso es dar a una criatura algo que le sirva de ayuda o de consuelo, aún tratándose de dar a una persona amada, el gusto de mover el aire que la rodea con un abanico. Es bello socorrer a quien se ama, Yo les aseguro que experimento mayor alegría en dar que ustedes en recibir.
Así deben creer y no deducir que si les hago conocer que no ha llegado Mi tiempo, sea porque no quiero escucharlos. ¿Entienden ahora?
Por lo demás quede bien fijo en su mente, que Yo Me desvelo por ustedes infinitamente más de lo que piensan y que no se Me escapa nada, absolutamente nada de lo que ustedes dicen que les sucede. ¿No Soy acaso el Buen Pastor que ha sabido dar la vida por sus ovejas? Y dar la vida es inmensamente más que dar aquellos consuelos que Me piden, las mínimas Gracias que necesitan. Al que no alcanza el significado de esas palabras, es decir que oyendo y tal vez creyendo olvida que Yo, más que todo He dado Mi vida por ustedes, se le puede decir que es un muchachito que no entiende nada más que su comodidad.
Soy un Padre que alimenta a pequeños lactantes y quiero que alguno crezca un poco y llegue a ser un hijo que alegremente dé vueltas por Mi casa, para hacerme fiestas a Mi alrededor. Por eso les hablo de la oración, del gusto que experimento al escucharlos y del mayor gusto que tengo al negarles ciertas cosas, con el fin de destetarlos y hacerlos crecer bellos y fuertes delante de Mí. El que sea padre o madre entre ustedes, recapacite y diga qué diferencia hay entre oír el lamento de un bebé que ávido busca su alimento y el franco pedido de un niño que, cansado de saltar por la casa viene a decirles: papá, mamá, tengo hambre. Les digo que al bebé le darán un poco de leche dulce y lo pondrán a reposar, mientras que al niño le darán un buen platillo, mucho más substancioso que la leche y quedarán mucho más alegres de ver comer a este niño que al chiquitín.
¡Hijos! Yo gozo en darles todo lo que tengo, pero no doy sin prever el bien que debo darles. Digan, busquen, deseen siempre Mi Voluntad, porque Ella es justa, es santa, es llena de amor y providentísima. Mientras más hagan Mi Querer, vendrán a ser más amados por Mí y, en consecuencia, encontrarán más acogida en sus plegarias.
14-1-96 Jesús
CA 68: Mi Vicario: víctima agradable a Mis ojos
Mi Corazón se entristece porque Mi Vicario está rodeado y asediado de enemigos que, como fieras hambrientas, desearían despedazar su corazón, formado según el Mío... En ese corazón desearían volver a clavar la lanza que abrió Mi costado, para asegurarse que Yo en Mi Iglesia, He muerto para siempre.
Si la lanza traspasó Mi costado, adentrándose en el Corazón, el mundo fue así redimido; también el suyo, por la herida abierta en su pecho, el amor se va vertiendo a borbotones para ayudarme en la redención del mundo.
Muchas víctimas necesita la humanidad, víctimas expiatorias que aplaquen el Divino enojo; su corazón sacrificado es de un valor inmenso. Aquellos que más lo aborrecen, labrarán el pedestal de su gloria.
Verá esfumarse cual humo a los que ahora triunfan, mientras él, abatido y soportando toda clase de penas, resistirá los embates de la tempestad.
Esta víctima, tan grata a Mis ojos, uniéndose a Mi Corazón, se inmola y sufre por las iniquidades, ha merecido que, fijando Mis ojos en el mundo y, sólo por ello, no permita que perezca.
Todos cuantos han escapado a la corrupción, únanse y ofrezcan con él sus sufrimientos y sus corazones al Mío.
El pecado que sale de la moderna Babilonia, más malvada y abominable que la de Baltasar, todo lo tiene corrompido y pocos son los que no han tenido contaminación.
¡Babilonia, te verás rodeada de llamas; el fuego divino caerá sobre tí! Aquellos que te adoraron, encienden el fuego hasta las entrañas de tu suelo! ¡Tus adoradores perecerán contigo, guarida de bestias inmundas! Tú que te has alzado en tu soberbia, proclamándote reina del mundo y la civilización, arrebatándome la soberanía de salvar almas; el huracán de Mi ira aventará tus cenizas y las de tus adoradores, hijos de Satanás. Tu memoria será maldita.. Verás levantarse a Roma, llena de poder y hermosura, como esposa del Cordero.
Preferiste la dominación de Satanás a la de Mi Corazón amoroso: por eso, convirtiéndote en gran demonio que cual, meretriz seduce al mundo, has merecido la maldición divina y serás borrada de la faz de la tierra. Sin tí la humanidad será purificada.
Parecería que Me oculto y abandono a Mi Iglesia y es que con ello pruebo y engrandezco su fe encendiendo su amor. Doy prueba de que estoy y velo por la integridad de Mi Esposa. Mi Corazón le da el aliento que la hace y la hará fuerte... hasta la eternidad.
Los últimos coletazos de la fiera son de triunfo, llenando de consternación el corazón del Pontífice, quien ve ya, a la tierra dividida; mas la fuerza del mal no durará mucho, ella misma se destruirá. Yo confundiré a los soberbios y pondré en el pecho de la esposa Mi Divino Corazón. Esta señal será el escudo donde se estrellen todos los intentos de los espíritus infernales de hacerla enmudecer.
Volverá a la Esposa el aliento del Esposo y se dará en el cielo la señal del combate.
14-1-96 Jesús
CA 69: Amor y Justicia
Mi Reinado está mucho más cerca de lo que se pueden imaginar. Pero antes, los hombres van a destrozarse entre sí, por esa desmedida ambición de poderío, riquezas y dominio. El hombre ha olvidado Mi Ley y marcha en carrera desenfrenada a su inminente ruina.
Mi Reino se va a implantar en aquellos que manteniendo limpio el corazón y espíritu, supieron hacer de cuanto les rodea un altar en donde impera Mi imagen.
El Papa verá la destrucción de Roma y del Vaticano, hollado y saqueado y sufrirá como Padre de la Cristiandad. De sus labios brotará un anatema contra los que, olvidando su fe, se unirán a la Bestia. Las experiencias que va a sufrir, lo que va a ver, lo harán levantar los brazos para suplicar y arrodillarse, demandando el perdón.
Para Mi Reinado en el mundo, hace falta que Mi justicia camine al lado de Mi amor. Para ello, hay almas que siguen ansiosas la divina ruta de las renuncias. ¡Cómo desconocen los hombres el significado de esa renuncia. Sus ofensas se van acumulando para su perdición! ¡Corren por el camino del placer y libertinaje como bestias desenfrenadas!
Quiero liberar a los hombres de infinidad de males; quiero que las juventudes se encaminen hacia Mi Corazón; que se instruyan en la Verdad, para que la mentira de la Bestia no penetre en sus corazones.
Quiero que todos los sufrimientos de la humanidad se unan voluntariamente a los que sufrió Mi Corazón, para que esta inmolación sea el mejor sacrificio por el cual el hombre encuentre a Dios.
Las almas que elijo, las someto en este mundo a una progresión constante de purificación, a una noche oscura donde el amor Divino sea su único consuelo y anhelo. Esta purificación es contraria a la naturaleza humana, pero fuente de bien para el alma...
Mientras otros destruyen, ustedes trabajen incansablemente; quiero que hagan una visita a aquellos que sufren: enfermos, encarcelados, menesterosos: pídanles que ofrezcan sus sufrimientos al sufrimiento de Mi Divino Corazón. La penitencia de estas almas será el triunfo de Mi Iglesia... No se desalienten si alguno parece no escucharlos. Sembrada la semilla, Yo hago lo demás. Edifiquen los cimientos de Mi imperio de amor.
Consigan estampas de los Sagrados Corazones, saquen copias, difundan esta devoción porque en el mar de amor de estos corazones encallará el barco de Mi Iglesia. En el reverso dirá: Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los Ejércitos, llenos están los cielos y tierra de la majestad de Tu Gloria. Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Jesús, María os amo, salvad almas.
Todas las almas consagradas a nuestros corazones forman parte de este ejército y sus oraciones y penitencias son las armas con las que será aplastado el enemigo. ¡Oren todos para que sea pronto!
14-1-96 Jesús
CA 70: Cuando tomé tu corazón, te di el Mío
Cuando tomé tu corazón y te dí el Mío, fue sólo un cambio místico. Puse en tu corazón Mi amor, Mis sentimientos, Mis penas y congojas, Mis alegrías y Mis dolores. Tú debías sentir en tí parte de lo que sufrí por los hombres; debías sentir Conmigo la redención de los pecadores; por eso tu corazón debía hacerse, por participación, semejante al Mío. Ese es el fuego que a veces sientes que te consume, esa congoja que te ahoga, es el dolor que traspasa tu corazón. Expías así las culpas de tanto pecador que causó esos dolores al Mío.
Si Yo tomé tu corazón fue para guardarlo del mal, para vivificarlo y mantenerlo unido al Mío, en continua unión de amor en el padecer. Cuanto sientas ese aleteo, es Mi Corazón el que late así por amor a alguna criatura ingrata. Ruega, entonces por ella; para que vuelva al buen camino, al amor, a Mi Corazón. Trasládate al Huerto de los Olivos y piensa que estás compartiendo conmigo aquellos sufrimientos...
14-1-96 Jesús
CA 71: Dime cuál es tu amor por Mí
No todos los Cristianos Me siguen, pues alguno es cristiano sólo por el derecho que Yo tengo sobre él, no porque realmente Me siga. Por eso no es exagerado decir que pocos son los verdaderos cristianos. Esto puede decirles cuánto sufro en aquellos cristianos que son dignos de Mí... No fuerzo el sentido de las palabras humanas.
Me valgo de tí para hacer saber que sigo otorgando Misericordia a estos hombres que Me pertenecen y no quieren pertenecerme; haré uso de la piedad del samaritano con esta humanidad herida que yace sin esperanza. He dicho Misericordia y piedad, porque son necesarias hoy más que nunca, a fin de que continúe Mi obra y se acreciente.
Alma Mía, Mi incendio de amor, del cual recibes tantas centellas, es incomprensible y, aunque creído, no es conocido. Pero bien lo conoce el que, apagando en sí su propio ardor, se dispone a recibir Mis centellas.
Tengo pocos corazones que reciben todo lo que Yo quiero, casi tengo que contener Mi amor porque Me rechazan.
¿Quieres en verdad darme abrigo en tí? ¿Quieres que haga morada eficazmente en tí? Dime sí y Me compensarás por tantos no; dime que quieres y Me compensarás por tantas repulsas. Mi amada, dime que Me vas a querer, porque es dulce saber que Me amas.
En la petición que te hago está encerrada Mi benevolencia contigo.
Te He dicho Mi amor. Tú dime cuál es tu amor por Mí.
15-1-96 Dios Padre
CA 72: Junto a Jesús... ustedes son predilectos
Ha sido obra de Mi amor el hacerte avanzar por el camino peligroso hasta alcanzar una cota y se puede evaluar como un tercio de todo lo recorrido.
Tú sabes que en el camino muchas veces He debido entretenerte porque querías volverte al torbellino del pecado... Tú, viejo pecador, querías hacerte Mi enemigo declarado y, te digo, lo habrías sido con mucha fuerza y con alguna posibilidad de colocarte muy a la vista entre los que Me odian... Te lo digo para convencerte de que cada instante es para tí una alternativa de mal o de bien. ¿Y sabes por qué te dejo oscilar entre el no y el sí? Para robustecer mucho tu sí. Te molesta el juego, pero es necesario, es petulante y rabioso el enemigo, pero debes acostumbrarte a esto. ¡Cuántas almas están en espera de una señal Mía para festejarte en el Cielo! Pero esto se hará a su tiempo y Mi obra aparecerá en la luz de Mi amor, entre el canto de todos Mis hijos y entre los halagos de tu amantísima Madre. El que Me honra será honrado por Mí y el que Me adora, será amado por todos los que Me honran.
¡Oh, hija Mía, qué hermoso es oír que se pide con los labios y corazón ardiente, que sea santificado Mi nombre! Nada vale más que la oración dirigida a Mí, con el único fin de hacer crecer en el mundo el conocimiento Mío, de modo que otros labios Me invoquen y Me alaben.
En efecto, así es santificado Mi nombre y, cuando suspirando Me pides que venga Mi Reino, te aseguro que te hago participar directamente de todas las fatigas de Mis elegidos, dondequiera que se encuentren. Y apóstol eres tú cada vez que, luchando Me dices con íntimo convencimiento: FIAT voluntas tua. Apóstol digo, porque te conjuntas con todos los "FIAT" de todas las almas que luchando también ellos, se regulan por Mi Querer. Y como el bien tuyo es el bien de todo el que Me ama, así el bien de todos los propagadores de Mi Reino, se hace bien tuyo, intercambiándose así los tesoros encerrados en el FIAT.
Pero cuando te muestre lo que son estas oraciones que Me diriges entre sufrimientos, te asombrarás y conocerás todavía más Mi bondad. Es justo: entre todos Mis hijos a quienes amo, tengo a Mi predilecto Jesús, tan predilecto que Me bastaría sólo El. Pero también He amado a otros y amo con predilección y no te oculto que tú y tus hermanos están entre estos.
Hija Mía, muchos hermanos están en la muerte del pecado. Implórame por ellos y Yo te bendigo, a tí y a ellos y los entrego en las manos purísimas de La que estrechó, estremecida de amor, a Mi predilecto Jesús.
15-1-96 Jesús
CA 73: Progresen hacia la justificación del amor
Al acercarse el alba la noche clarea, cediendo su propia oscuridad a los rayos nacientes; por eso cuando se alza el sol, toda traza nocturna se dispersa dando lugar al día. En verano es más fácil ver el natural avance del paso entre la noche y el día. En invierno es más probable que se asista a la salida del sol por detrás de un banco de nubes. Pero la potencia de los rayos se expande y penetra a través de las mismas nubes. y donde no lo impiden otras causas, se hace de día más lentamente que en verano.
Si estos espectáculos naturales se toman como símbolos de los sobrenaturales, son fáciles las deducciones.
El alma que se encuentra en el frío invierno del amor, es decir el que Me ama poco, tiene iluminaciones correspondientes a las invernales. Por eso, largas noches, albas inciertas (poco luminosas) temperatura baja. Ve el sol de la verdad con incomodidad por las diversas nubes que le impiden la perfecta visión; tiene días límpidos, pero fríos y cuando Me ve, no se calienta lo suficiente: es invierno en su alma que no se ajusta mucho a Mí y que, por tanto, recibe rayos oblicuos en esos días límpidos. Por lo demás, pasa de un nublado a otro, del hielo a la pobreza de sus flores y sus frutos.
La cosa es diferente para quien se encuentra en el verano de Mi amor. Sereno, luz, calor, flores, frutos en cantidad y, sólo breves -si bien borrascosos temporales- se dan para el alma que mucho Me ama. La alegría del sol es más intensa en el verano del alma, porque recibe mayor calor y luz más intensa que en su invierno de frialdades y oscuridad. Y esa alma no experimenta el bochorno sofocante porque Yo la pongo sobre su monte de aire purísimo, tanto que se Me acerca de modo admirable y de modo admirable se enamora de Mí.
Mis amados, ¿se acercan sus almas al verano que He descrito? ¿Qué les parece: invierno o verano? Me contentaría con que para ustedes fuese primavera, pero debo decirles que, muchos no pasan delante y se quedan estables en su estación fría, como tiritando y rara vez caldeados.
¿Quién les dará calor, oh fríos amados Míos? Sin Mí no tendrán calor, pero sin ustedes no quiero darles el calor que les falta. Si no se esfuerzan por darme sus voluntades, permanecerán así como están, no experimentarán nunca variaciones y bien por ustedes si no vuelven atrás.
Yo les ofrezco el medio de entrar, al menos en la primavera, medio sencillo y eficaz, pero ustedes denme una prueba de aceptación, pues de lo contrario de nada valdría Mi amor sin límites
¿Quieren de verdad calentarse con Mis rayos encendidos? ¿Quieren dejar el invierno? Pues bien, hagan todo lo que deben como antes, sin ninguna añadidura, pero comiencen a reflexionar en el motivo por el que trabajan, oran, comen, duermen, etc. Encontrarán que el objeto de sus acciones son ustedes mismos. Este es el punto: verificar su estado de amor y progresar, poco a poco hacia la purificación del amor. Lo que significa obrar por un motivo mejor, el cual será más bello a medida que se identifique con el motivo que Yo asigno a cada acción suya.
Reflexionen: ¿Cuál puede ser el motivo por el cual Dios quiere esto de Mí? Esta es la parte de ustedes, el resto es Mío, porque es natural que Yo debo guiar a cada uno de manera diferente, ya sea en consideración a la naturaleza que le He dado, ya a la Gracia que recibe y al propósito que Me He propuesto en cada uno de ustedes.
No les pido nada extraordinario sino reflexión y que por ahora, deben subir los peldaños uno a uno. Cuando sean grandes acelerarán el paso...
15-1-96 Jesús
CA 74: Les ofrezco Mi afligido Corazón
Les ofrezco Mi doliente Corazón a cambio de sus frialdades, de sus dudas y de su renuencia. Se los ofrezco afligido para que les diga cuánta tristeza Me han procurado justamente con su modo de seguirme.
He experimentado las amarguras del abandono que Me provenían de almas llamadas con tanto afecto y que habrían de responder con tan poca decisión.
Todo está escrito en este Mi Corazón, todo ha sido esculpido por toscas manos de hombres fríos, insensibles a Mi amor. Pero no crean que Yo no olvido... Al contrario, quiero ofrecerles Mi Corazón afligido, vuelto triste por ustedes.
Sepan comprenderme, quieran comprenderme y acepten Mi donación y Mi doloroso lamento.
Almas Mías, al amor los llamo. Al amor....
15-1-96 Jesús
CA 75: Ayer fui traicionado ... hoy me olvidan
Cansado del camino, Me senté junto al pozo donde Jacob sacaba agua para sí y para su ganado y, mientras esperaba el regreso de los Míos, vino la mujer samaritana a sacar agua.
"Dame de beber", le dije y realmente tenía sed. El resto les es conocido... Quise descender a tanto, es decir hasta dar muestra de Mi necesidad, porque a través de la misma necesidad humana, conquistaría aquella alma y muchas otras, porque Mi acción fue también para el futuro.
Ahora consideren, ¿quién viene al encuentro de Mis deseos, el que tergiversa con razones humanas (como al principio la samaritana) o el que vuela apenas oye Mis requerimientos? ¡Cuántas veces pido, directamente o a través de otras criaturas, sin que puedan darme oídos! No pueden escucharme por la dureza de su corazón. Quisiera que me preguntaran continuamente: ¿qué quieres, Jesús?
Pero Mi amor los hará dulces, los hará flexibles, atentos Conmigo y con sus hermanos, para saber qué deben hacer por Mí. Hagan caso de estas finezas porque para Mí son dulzuras queridísimas. El amor afina y el amor sabe gobernar los propios instintos.
Por eso les repito: denme de beber, porque tengo sed después de tanto camino recorrido. Si no entienden qué es tener sed de la persona amada, al menos entenderán que muchos, muchísimos Me niegan sus almas y que, por eso, Mi sed está insatisfecha por tantos rechazos.
Estoy solo, sin reticencia les digo que también los que hacen profesión de fe, Me aman muy poco. ¡También ellos!.... Con excepciones, por todas partes Me encuentro desamor e infidelidad.
Se admiran tanto de que sus cosas no vayan por donde desean ¿qué debería decir Yo después de haber sufrido tanto viendo el cúmulo de la incomprensión humana. ¿qué debería decir viendo que no obstante todo Mi desprendimiento reina entre los Míos tanto interés particular? ¿Qué debo decir Yo que estoy esperando a que tengan tiempo para trabajar en Mis cosas que al final servirán para salvar a tantos hermanos suyos?
Fui traicionado un día por un apóstol, hoy, en la mejor de las hipótesis, ¡Soy el gran olvido! ¡El postergado!
Almas Mías, es el amor el que Me mueve a buscarlos. Mi amor quiere su felicidad y quiere dársela porque Mi sed es esta, deberían saberlo. Ustedes son Mis predilectos, pueden saciar Mi sed; no resistan, no hagan como la samaritana, no Me tengan por extranjero, como lo hizo ella.
Yo Soy su vida, su salvación, su alegría, su felicidad, su fuego, su camino, su dicha, su honor, su bien, su todo. ¡Almas Mías, tan amadas, Yo Soy el agua que les quita la sed, el agua que los lava, el agua que los purifica, el agua que refresca el ardor de sus llagas (¡Oh, cuántas tienen!), el agua que sana, el agua que los lleva al mar infinito de Mi mismo amor.
No sean samaritanos también ustedes, deben hacerse otras tantas Marías nunca saciados de Mí.
Mi acento particular de hoy los haga pensar. Deseo que se examinen, cada uno por propia cuenta y quiten, con Mi afanosa ayuda, todas las causas que les sirven de obstáculo para unirse a Mí. Los llamo a la práctica, es decir a hablar a la contradicción. Ámenme siempre y no hagan que esta palabra "contradicción" quede cerrada en el vocabulario, porque entonces podrían correr el peligro de ver cerrado para ustedes mismos Mi Corazón. Cerrado, se entiende en cuanto a los efectos benéficos en ustedes, porque aun cuando se rehusaran contradecirse por Mí, nunca podría dejar de amarlos infinitamente.
Por eso dénme sus almas y Yo calmaré la sed de Mi amor socorriéndolos inmensamente.
Denme su voluntad y, sobre todo, su juicio; quiero decir, hagan el sacrificio de la una y del otro porque, en fin, darme su alma significa justamente esto. Y a la medida que Me sacrifiquen a ustedes mismos, Yo les participaré Mi Divinidad.
Ustedes Me dan una criatura miserable. Yo les doy a Mí mismo. ¿No es este un cambio aceptable? ¿No se sienten atraídos por quien por poco más que nada sabe darles infinito?
¡Oh, si supieran cuánto desean consumirse las almas del purgatorio, para recibirme en la felicidad del Paraíso! Ven muy bien el valor de la contradicción y, si Yo lo permitiera, volverían a ustedes, para dedicarse a este único ejercicio: entregarse a Mí a través de las contrariedades. Y así permanecen en aquel fuego purificador que anula toda partícula de propia voluntad y que destruye todo vínculo que les impide volar a Mí. Aprendan de ellas, aprendan experimentarán gran calma, gran paz y alivio... ¡Recuerden que tengo sed!
15-1-96 Jesús
CA 76: Ustedes aprecian más la ayuda del hombre que la Mía
La confianza para ser íntegra, no debe apoyarse en ningún elemento humano ni de hoy ni de mañana. A los tibios les hace falta buscar apoyos humanos porque no tienen estabilidad en Mí; pero Mis predilectos deben esperarlo todo. He dirigido a muchos por el camino de la perfecta confianza, pero pocos han llegado a donde los había llamado porque, en la ceguera de su inteligencia, aprecian más bien la ayuda del hombre que la Mía; han creído más en la palabra de una criatura que en la del Creador. Por eso hay una turba de descontentos que están estancados en la casa de Mi Padre. Están fijos e indecisos, descontentos y contrariados y Me imploran con deseos y palabras que les de lo que ansían. ¿Acaso no oigo sus suspiros, no comprendo lo que anhelan?
Bien los oigo pero finjo no oír. A estos fijos e indecisos He dispuesto darles mucho, mucho más y Mi amor Me prohibe escucharlos. ¡Cuántos vuelven atrás porque no quieren entenderme! ¡Cuántos descontentos piden un trozo de pan, mientras Yo quiero darles un magnífico banquete! ¡Animo, criaturas Mías! Similares juegos vivieron los más excelsos Santos y ahora gozan por haber dejado aquel bocado con el que habrían saciado momentáneamente su hambre porque aun antes de llamarlos a la Gloria, los hice sentar a una mesa en la cual comieron, no migajas humanas, sino la sustancia y la vida de Mi Divinidad, quiero decirte, Mi amor.
Criaturas Mías, sáciense de Mí, porque Yo Soy alimento eterno y sustancial; consuman los cálices que les presento, porque en ellos encontrarán la dulzura que no acaba.
¿Qué le importa al cazador arrojarse entre las malezas y espinas, con tal de poder alcanzar su presa? Yo Soy tu presa y Me dejaré asir enteramente por tí cuando enteramente te hayas arrojado en Mi Querer. No bocados para tí, no quiero darte trozos de pan porque te amo con predilección. Quiero darte la victoria sobre tí mismo, la conquista no pasajera, sino eterna de un Bien que encierra todo bien...
15-1-96 Jesús
CA 77: Estos cuadernos, junto a Mi Amor, deben ser tu alimento diario
Hija Mía, tan amada. Ustedes se preguntan, ¿por qué esta avalancha de mensajes? No quiero entristecerte, si bien dije que Mis mensajes habían terminado para el grupo, tuve Mi razón para ello.
Los mensajes terminaron para el segundo libro en el mes de Septiembre, han pasado tres meses y aun siguen pensando en imprimir el libro. ¿Cómo pretenden que arregle sus problemas si ustedes no se ocupan de lo Mío? No estoy enojado, los amo demasiado, no piensen así, tan sólo Me siento defraudado. No fue imposible trabajar en él, simplemente no han pensado que el origen de las cosas siempre está estrechamente unido al principio vital que procede de Mí y sin este principio, ninguna cosa existe. Si ustedes hubieran puesto lo primero en el primer lugar, tendrían muchas cosas resueltas.
Esto en lo que hemos ido trabajando, no quieras volver a leerlo a nadie, hasta que no salta el último libro. Hay papel y hay la maquinaria necesaria, ¿a qué esperan? Cuando apremian sus cosas, corren a solucionarlas, lo Mío, ¿puede esperar, puede postergarse?
No te entristezcas, te aseguro que no es culpa tuya, pero, al concluir estos mensajes, cesaré este tipo de comunicación contigo... Es parte necesaria de tu crecimiento, cree en Mí, Yo quiero formarte y contigo a quienes deseen ser formados. Mis designios, Mi voluntad es que aprendas a encontrarme y a dialogar Conmigo en otra forma...
Confía en Mí, dame tu mano, así como hasta ahora, a ciegas de la mano de tu Salvador...¿Y tú, Me amas?
Estos cuadernos, deben ser, junto a Mi amor tu alimento diario y alimento de aquellos a quienes está destinada su lectura. Yo te guiaré, no temas Mi pequeña.
15-1-96 Jesús
CA 78: Yo hago las cosas que agradan al Padre y que muchas veces no agradan a los hombres
La vida de unión Conmigo es una continua donación de sí mismos y el único modo para no desistir de la donación, es recibir de Mis manos todo lo que se refiere al alma y al cuerpo.
Sería bueno que cada cual hiciese todo sin esperar que Yo le de a conocer el resultado de sus acciones; en efecto, de las decepciones que sufren, creen que pueden sacar la consecuencia de haber errado. Esto no siempre es verdad. También las tareas del estudiante de colegio están muchas veces privadas de dictamen porque el docente lo da de vez en cuando y no para cada trabajo. Por consiguiente, es claro que Yo no trato a todos del mismo modo y hago manifiesto sólo lo que ayuda a Mis amados.
Déjenme hacer, cada uno de ustedes está asistido por Mí en particular y a cada uno ofrezco el alimento que necesita. ¿Sabes qué sucede? Que a fuerza de buscar, la criatura descubre que esto o aquello no resulta y que tal cosa es incierta y tal otra es sospechosa. Así, entre sospechas, pierden un tiempo muy precioso.
Quien encamina su alma hacia Mí, no tropieza en estas cosas porque le basta haber conocido desde el punto de partida que lo que debía hacerse era de Mi gusto. Si luego ha errado o no, es asunto Mío hacerlo conocer y es claro que lo conocen sólo si Yo quiero.
Alumnos Míos, aprendan de su Maestro porque sólo El tiene palabras y vida eterna. Aprendan de Mí que dije: Yo siempre hago las cosas que agradan a Mi Padre y que muchas veces no agradan a los hombres.
Quien Me imita quiere esto y esto busca siempre: el Querer del Padre en la complacencia del Hijo y por el amor del Espíritu Santo.
15-1-96 Jesús
CA 79: ¿Cuánto ama una Madre a Su Hijo!
De los besos y caricias maternas puede argüirse cuánto ama una madre a su hijo. Esto es más claro todavía si se conocen los sacrificios que la madre hace ocultamente por sus hijos. Multiplica este afecto por cinco, diez hijos y verás cuánto puede sacrificarse una madre y cuánto puede amar a sus hijos.
Nuestra Madre, la "sin mancha" que Me dio la vida humana, Ha amado a esta generación de hijos sin amor, los Ha abrazado estrechamente, Ha conocido todas sus culpas y, no obstante, les Ha perdonado el gran dolor que le Han causado.
Toda madre debe procrear a sus hijos, mucho más con el espíritu que con el cuerpo, debe transfundir en ellos tesoros mucho más grandes que los de la vida humana; debe dar a sus hijos todo lo que posee de bello y de grande en su alma. Se dice: "la sangre puede unir tanto, ¿cuánto más unirá el amor que la madre tiene por sus hijos? ¡Ah! no es la sangre la que une sino el amor, porque el amor está antes que la sangre, porque el amor perdura después de la muerte.
¿Qué pasó en Mi Madre cuando le transfundí el afecto materno también por ustedes? Ella se convirtió en la pequeña, gran mujer que aceptaba una progenie innumerable, por amor Mío, Su Hijo amadísimo. Y mientras de Mí recibió tanto bien que se puede decir que vino a ser la fuente del amor, de ustedes, de la generación actual recibió espinas y dolores sin número.
Así pues, Ella los ama ante todo a causa de Mi amor y luego, porque la han hecho sufrir tanto. Por eso Yo le reconozco el derecho de hacer de ustedes un trono de misericordia, sobre el cual Ella será festejada en gran manera. Ella debe salvarlos, Yo lo quiero, debe custodiar a Su familia y conducirla a Mí.
¡Cuántos blasfeman contra Ella, cuántos la han olvidado! ¡Cuántos se tapan los oídos y han huido de Ella! Pero Yo la amo, la He hecho poderosísima. ¡No permitiré que la insulten más, Me es demasiado querida!
Ella, por eso, hará pronto la limpieza de la casa y, no obstante está entre ustedes y está señalando a Sus hijos buenos. ¡Escúchenla! Es tan buena, sabe comprenderlos a todos, sabe olvidar toda ofensa, ¡Escúchenla!
15-1-96 Dios Padre
CA 80: Yo inspiro las obras perfectas, pero eres libre para cumplirlas o no
Principio y vida de las acciones humanas, es el movimiento que Yo imprimo en todas las criaturas. Al hombre a quien He hecho libre y autónomo, no le parece que su obrar, ver, pensar y hasta el sufrir, sean acciones dependientes de una causa primera que tiene el dominio sobre todas aquellas cosas; pero es un dominio suavísimo que produce sin el menor menoscabo el gran don que les He hecho: la libertad. Por eso el hombre se mueve libremente, en el espíritu y en el cuerpo. Pero mientras hace pleno uso de su libertad, está movido por Mí, tiene inclinación pero no está obligado, porque actúa libremente.
Hay movimientos involuntarios ante los cuales la criatura no puede reaccionar pero ellos son o todos Míos o todos humanos. Te explico. En Mi amor infinito a la criatura, Yo deseo que algunas veces cumpla acciones sin los habituales defectos, las acostumbradas renuncias, de modo que tenga en sus activos, acciones, pensamientos que sean perfectamente semejantes a Mi Querer. Entonces Me difundo de tal manera que su obrar y querer, es verdaderamente Mi obrar y Mi querer.
El ejemplo de estas cosas lo dan ciertas manifestaciones que Yo opero en Mis Santos. Pero no debe objetarse que en esto falta su voluntad: todo lo contrario. La voluntad en estos casos, está llena de adhesión a Mí y si actúa diría obligadamente, no por esto deja de actuar libremente. En el Cielo es así cuando se realiza también en la tierra es el Cielo anticipado... Estas son las que He llamado cosas involuntarias Mías, por tanto así son.
Pero hay otras cosas y son las humanas. El discurso que cambia. Si en las llamadas cosas involuntarias buenas, la mayor parte de la obra es Mía. En las malas o humanas, la mayor parte es de ustedes. De modo que el alma, habiéndose vuelto toda inclinada al mal, no puede menos de actuar según la mala costumbre que voluntaria y gradualmente ha adquirido.
He aquí como se encuentra el alma cuando está toda ella Conmigo y cuando está consigo misma.
Pero tú sabes que, al crear y mantener y mover a Mis amados, tengo como mira principalmente la Gloria de Mi Hijo amado. Más aún, previendo que cada uno de ustedes haría poco por el cumplimiento de este Mi Querer, hice una Criatura tan bella y santa que por sí sola supera a todas las criaturas y sola da más Gloria a Mi Hijo que todas las otras reunidas juntas. Esta Criatura es el espejo terso en que se refleja el Verbo y, como todo espejo, refleja tales rayos de luz y fuego que parece no propiamente espejo sino luz y fuego. El, Mi Hijo, debía tener muchas imágenes de sí, pero una debía ser tal que se confundiera con el original. ¡Oh, cómo Me complace reproducir el Verbo!
¿Ves entonces, a qué apunta Mi Voluntad y cuán mezquinas son las razones del hombre? ¿Pero qué es una razón humana en comparación de un Querer Divino? ¿No es como la noche el amor propio y sus razones en comparación del día radiante que es Mi razón, Mi Querer?... ¡Cuánto se debate el hombre sobre este punto! Pero mientras no se deje a sí mismo, no tendrá paz. Renuncie a sí, piérdase en Mí, disuélvase en Mí y la criatura vivirá de Mí...
15-1-96 Jesús
CA 81: Mi reinado no está lejos
El reinado de Mi Corazón está escrito en el gran libro de los tiempos. El Mío es un Corazón-Amor, resucitado y eterno. Le Ha llegado su tiempo.
Hay que procurar que las almas, además de amarme, hagan que Mi Palabra sea la semilla que fructifique en la tierra preparada. Los pecadores que vuelvan arrepentidos, no encontrarán Mi rostro airado, ni reproches en Mis labios.
Mi reinado no está lejos. Antes, empero, sucederán grandes cosas, el mundo se maravillará pues todos los pueblos se humillarán ante Mi soberanía, alabando a Mi Corazón.
Este Corazón Mío sufre, porque cada día es más grande la cantidad de pecados que se cometen; cada vez mayores los sufrimientos que lo afligen llenándolo de amargura. No sabes tú, ni podrías imaginarte la cantidad de pecados, blasfemias y sacrilegios; de la tibieza e indiferencia de tantas almas que se dicen piadosas y su piedad es sólo una capa de hipocresía...
Mi Corazón es un horno en llamas, apasionado de amor por la salvación de las almas, sangra y padece. Un día tras otro los hombres van acumulando iniquidades para su propia condenación. ¡Este es Mi tormento!
Concluyó en la tierra Mi misión exterior de dolor, pero continuaré sufriendo y dando valor con Mis infinitos méritos a los sufrimientos de Mis almas escogidas y víctimas. ¡Son Mi corona!
Mi Corazón es el centro de todo amor. Mi Reinado es el del amor salvador. El amor es el pulso del sacrificio y, el sacrificio es el pulso del amor... Mi Corazón abierto en la Cruz es el santuario del auténtico amor. El trono de Mi reinado de amor es la Cruz.
Este reino de amor será implantado en los que, manteniendo limpio corazón y espíritu, supieren hacer de cuanto los rodea, un altar donde impere la imagen del Mío.
15-1-96 Jesús
CA 82: Yo hice que tengan redención y nobleza
La primera vez que lloré de dolor, éste fue provocado por una gota de Sangre que Me debía asignar la pertenencia del mundo Judío, en el cual las ceremonias habían surgido para justificación del espíritu. Lloré porque debía lavar con aquellas lágrimas a toda la generación pasada que se encallaba en la ribera de las exterioridades del espíritu. Y con aquellas lágrimas después fueron justificados todos los Judíos que harían la misma ceremonia.
¿Quién piensa que en la vida que llevé, puse en cada acción, además de un simbolismo sobresaliente, la redención de otras tantas faltas del hombre? En conjunto liberé a todos, pero en particular, He dado a cada uno la posibilidad de tener el equivalente en contraste entre la materialidad y el espíritu. Nada hice sin que Mi Sabiduría no tomase ocasión para transformar en Mí las acciones Divinas. he ofrecido todo a la criatura, todo un conjunto de riquezas todavía inexplorado y no hay acción, pensamiento, deseo, cosa que les atañe, sin que Yo haya ofrecido un perfecto trueque de perfección y Redención.
La circuncisión fue el inicio de Mis obras entendidas en ese sentido y queridas para dar a los hombres la posibilidad de cubrirse con Mis acciones.
Pero las Mías quieren ir más lejos al considerar la Redención bajo el perfil de la liberación de la esclavitud del pecado y más bien Soy Yo quien los inclino a estas consideraciones. Pero Me place decirles también esto: quiero que sepan que Yo He hecho que tengan Redención de todo y nobleza absoluta hasta en las obras cotidianas, porque sobreponiéndome a ustedes, como He hecho, serán dignos aún para las cosas transitorias, de la naturaleza que He tomado para ustedes.
¡Hija Mía, tan amada! ¡Mi pequeña flor escondida! Estoy junto a tí... Ofréceme tus sufrimientos, para ayudarme en la bella obra de la salvación. Entra en Mi pecho y reposa ahí... Súfrelo todo por amor y durante el tiempo necesario, para la salvación de otras almas. La expiación por amor es mucho más meritoria. Yo eché sobre Mis espaldas las culpas de todos los hombres para redimirlos. Sufrí toda clase de penas. Pero fue el amor a Mi Padre el que Me movió a morir por el amor a Mis hermanos.
Sé instrumento de nuevas redenciones. Quiero que seas ignorada por el mundo e ignorada por tí misma, por ahora. Debes ser como un candelabro siempre ardiendo en la presencia de tu Dios. Eres el descanso de Mi Corazón, en El encontrarás centuplicado el amor que Me das, aceptando tus sufrimientos. Cuenta, cuántas líneas tienes escritas en este libro, multiplícalas cuanto quieras. Ello equivale a las veces que te digo cuánto te amo. Si ustedes supieran apreciar este amor que les tiene Mi Corazón, todo sería mejor en sus vidas.
15-1-96 Jesús
CA 83: Bolivia está en Mi Mente y en Mi Corazón ... Búsquenme en la Eucaristia
Escucha, hija Mía. Así como Bolivia está en Mi mente y en Mi Corazón, quiero estar Yo en el pensamiento y corazón de los bolivianos, de cada boliviano... Deseo que el fuego de Mi amor, presente en la Eucaristía, sea el que consuma sus corazones y los traiga a Mí.
Este amor eucarístico en Bolivia, será su salvación y la de parte del mundo. Por eso quiero que llegue un día en el cual, en todas las parroquias de Bolivia, se exponga diariamente la Eucaristía. Empezando por una Misa diaria. Es la tarea y misión apostólica de ustedes, incrementar la devoción y culto a Mi Corazón Eucarístico: fuente de amor, paz y verdad...
Todo aquel que siente inflamada su alma hacia la Eucaristía y no pudiendo guardar para sí solo ese encendido amor, lo transmite a los demás, tiene como una morada junto a Mi Corazón Eucarístico el brillante y encendido diamante del amor infinito. El primero que sintió en sí ese fuego devorador fue el Discípulo Amado: es suyo el nombre del amor, así como luego Pío X y San Juan Bosco. Son tres diamantes que posan sobre Mi Corazón y adornan Mi pecho junto a muchos otros santos. Ellos, tan unidos a Mí en el amor, han sabido inculcar en las almas el fuego en que estaban consumidos. Apóstoles eucarísticos que han sabido extender por el mundo la Divina semilla de Mi Corazón.
Si esta siembra hallara hoy terreno abonado en las almas, debidamente preparadas, daría la cosecha que precisa la humanidad para su salvación. Yo vendría entre los hombres y reinaría con ellos inmediatamente.
Hacen falta estas almas encendidas para que viviendo sólo del amor a Mi Corazón Eucarístico, sepan darse, derramarse embriagarse, embriagando las almas de los hombres, haciéndoles conocer y amar lo único que puede darles esa felicidad y paz que buscan ansiosamente que nunca podrán encontrar en el materialismo de la vida atea a impía de los tiempos actuales.
Esta felicidad está en a fuente inagotable de Mi Corazón, presente vivo y resucitado en la Eucaristía, faro luminoso para el alma que navega sin rumbo ni puerto seguro. Allí nunca podrá zozobrar si está dispuesto a dejarse amarrar por las ligaduras de Mi amor y Caridad sin límites, en aras de este inmenso amor por la salvación de las almas. Necesito almas abrasadas en la hoguera de ese amor que ha de iluminar a los demás.
15-1-96 Jesús
CA 84: La salvación está en la Eucaristía
Mi Corazón desea ardientemente la salvación del mundo. Y esta salvación está en la Eucaristía y en el amor a Mi Corazón unido al Corazón Inmaculado de Mi Madre. Ella fue quien a Mí Me lo dio. Lo tuve por Ella, como por Ella y en Ella Me hice hombre, por Ella amé, amé a esta humanidad que no quiere comprender nuestro sacrificio ni nuestro amor.
Por este sacrificio incomparable, por este amor infinito, deseo salvar a esta humanidad que se empeña en buscar su ruina y condenación eterna. Por eso quiero que todas las almas se sientan inflamadas en el amor y conocimiento Eucarístico y se apresten a llevar a otras lo que en ella rebosa y obren sólo guiadas por -Mi Caridad infinita, que es luz, verdad y justicia en el amor de Dios Padre, Hijo y Espíritu...
15-1-96 (Estaba rezando por la paz del mundo) Jesús
CA 85: La paz sólo se encuentra en el cumplimiento de los Mandamientos
Esta paz, hijita, no se conseguirá hasta que los hombres quieran comprender que sólo se encuentra en el cumplimiento de Mis mandamientos.
Mientras los corazones de los que se reúnen para encontrarla estén llenos de odio, maldad y orgullo, apetencias de poder y soberanía, de intereses egoístas, de pensamientos de muerte y destrucción, todos esos fingidos intentos de paz no darán fruto alguno. ¿Cómo lo van a conseguir si se reúnen para engañarse mútuamente? Sólo los guía el provecho personal. ¿Es que acaso piensan en el que sufre, en el que cae y muere, mientras ellos deliberan?
Hablarán y hablarán dolorosamente.
Esta humanidad se aleja cada vez más de Mí, acabando por desconocerme y odiarme. Esta humanidad Me persigue y ofende, olvidando que di la vida por ella. ¡Qué pocas almas hay que quieran estar clavadas en la Cruz Conmigo! ¡Que quieran compartir Mi Gloria!
Para que Yo haga en ellas Mi morada, han de ayudarme a beber el cáliz apurándolo ellas, como lo hice Yo aceptando el dolor y el sufrimiento como el regalo mejor que pueden recibir de Mí en la tierra, sin esperar ni desear recompensa alguna. Yo, de una manera u otra,. siempre consuelo y aliento al alma que se entrega por completo en Mis manos.
En el amor a Mi Corazón y al de Mi Madre Inmaculada, hallarán la fuerza que los hará invencibles contra los ataques de las Bestias.
La devoción a Mi Corazón es fuente de gracias inigualables para los tiempos que se avecinan: porque solamente en este Corazón formado en el de Mi Madre pueden impetrar el perdón y la Misericordia para la humanidad en peligro de desaparecer por sus muchos y horribles crímenes.
Este corazón que derramó hasta su última gota de sangre, pide amor, el amor de los hombres. La expiación y penitencia de todas las almas para esta nueva Redención.
15-1-96
(Cierro los ojos tratando de dormir y veo un cielo lleno de nubes grises y unas palabras ene el cielo, como escritas en blanco brillante: TIBI - DABO - ZOGO -ERA 888 - URSS. Lo anoto todo, aunque ignoro lo que significa, puede que no sea nada, pero siento la necesidad de escribirlo.)
17-1-96 Jesús
CA 86: Difundan entre los sacerdotes la Cruzada de la expiación
Hijos Míos, difundan entre los Sacerdotes la Cruzada de Expiación. Quiero reinar por Mi Corazón, ya que esta devoción, reservada por Mi amor para la salvación del mundo, tiene su momento de extensión e incremento en todos los pueblos.
Así como se prepara el espíritu del mal para trastornar el universo, así quiero Yo que la devoción a Mi Corazón y al de Mi Madre Inmaculada, sea el freno que por amor, traducido en expiación y penitencia por los horribles pecados de los hombres, lleguen a aquellos que están identificados por el amor, a conseguir que la Bestia sea vencida pronto.
Intensificando esta devoción, todo amor, nacerá de la cruzada que pido porque poco puede hacer una criatura que no esté unida por amor a su Dios.
De esta devoción todo amor, nacerá la cruzada que pido porque poco puede hacer una criatura que no esté unida por amor a su Dios.
Si para este órgano de Mi Cuerpo pido esta especial devoción, es porque de él parten todos los latidos que dan vida no sólo a Mi cuerpo eternamente, sino que como órgano principal de la vida mística de Mi Iglesia, en él está la savia que vivifica a todos sus miembros. Y esta savia, que es el Amor Divino, no es solamente Mía, es de todas las criaturas que Me fueron dadas por el Padre para su santificación.
La devoción a Mi Corazón, no quiere decir que éste va a ser aislado de Mí. Va a ser honrado en Mí sin separación alguna, pues el amor de Mi Corazón va a obrar en Mis obras, va a obrar en Mis pasos, acciones y vida: la bondad de la Misericordia, la justicia, el perdón, la dulzura hacia todas las criaturas que Me han sido dadas, estén cerca o lejos. Este Corazón no puede separarse de Mí, porque Yo Soy Amor, como hombre y como Dios. La devoción Mi Corazón y al de Mi Madre, ha de ser eso: Amor.
Las almas unidas y atraídas por el amor, se sienten identificadas, ligadas las unas a las otras; se sienten dispuestas a compartir penas y alegrías, a sacrificarse, a inmolarse por el ser amado: eso es lo que Mi Corazón pide a las criaturas, porque si ellas sintieran hacia Mí un amor así, Yo establecería Mi reinado en el mundo.
Por eso deseo que hayan más almas abnegadas en el mundo, que sepan con su entrega consolar Mi Corazón de la ingratitud de tantas almas consagradas a Mi servicio que, sin embargo, sus afectos los reservan para las cosas terrenales.
Amor y reparar son las dos cosas completamente unidas. ¡Yo amé al hombre y reparé por él!
Así, amando a Mi Corazón, el hombre reparará por las ofensas que se Le hacen, se sacrifica y con sus sacrificios e inmolación obtiene para las almas que ofendieron a Mi Corazón, la Misericordia y el perdón. Esa alma reparadora, salva con su amor a otras almas.
Inflamadas también ellas a su vez en Mi amor, pronto sabrán inflamar, inmolarse y seguir reparando hasta conseguir el reinado de Mi Corazón en el corazón de los hombres. Esa es la cruzada que pido por medio de la expiación y penitencia : una cruzada de amor divino que pueda, con sus sacrificios e inmolaciones, contener la Divina Justicia.
Esta devoción que, deseo prenda en todas las almas, quiero que sea extendida por todos los Sacerdotes, por todos los misioneros; porque está llamada a ser la salvación del mundo.
La Devoción Misionera, por su extensión, ha de llegar al corazón de todos los hombres y pueblos...
18-1-96 Jesús
CA 87: He luchado mucho para hacerles comprender Mí Amor
Tengo derecho a preguntarles si les hace falta todavía un estímulo para revestirse de Mí. Tengo derecho porque He luchado mucho para hacerles comprender el amor, Mi amor. Pero Yo no ejerzo este derecho ya que Soy capaz de hacerles consentir en Mi llamado sin recurrir al mandato; pero Me place esperar que Me den espontáneamente sus almas porque es más recibir con espontaneidad que por mandato o por cualquier otra consideración.
Estoy por eso llamando a sus almas sin imposición y ustedes, si Me imitan en anhelar por Mí, tendrán un fruto cada vez más copioso porque quien Me imita atrae Mi fuerza a sí y al ser que debe ser atraído.
No busco mejor asilo que el estar en el corazón del hombre como amado, nunca como temido sino en casos de necesidad o bien de dureza. Yo Soy libre, ustedes son libres en Mí y la libertad significa tanto, que supera el concepto común. Sean perfectos como Mi Padre, Yo He pedido y pido siempre más; y Mi Padre tiene una perfección incomparable, es cierto, pero que puede alcanzarse imitando Su bondad que plácida y libremente quiere beneficiar.
Ninguna obligación sino la libertad...
18-1-96 Jesús
CA 88: Mi mejor asilo es el corazón del hombre
Junto a la cueva de Satanás hay un montón de almas que tienen dificultad en dar el paso definitivo para entrar por siempre en el reino del odio. La dificultad que tienen, no es propiamente porque sea estrecha la puerta de entrada que, más bien es anchísima. Soy Yo el que obstaculizo el ingreso para impedir la condenación eterna de tantas criaturas Mías a quienes amo como a Mí mismo. Si ellas tienen libertad de proceder en la carrera hacia el ingreso de la condenación, Yo tengo el poder de desviar su inclinación al mal y hacerlas menos dañosas a sí mismas. ¡Qué mar de almas se apiña delante de aquella puerta maldita en la que está escrito: muerte eterna! El demonio llama, seduce, arrastra. Yo brillo y atraigo a los descarriados, candidatos a la condenación.
Recuérdalo, ninguna cruz es gloriosa y todas hieren de manera que el ánimo queda particularmente ofendido. Lo quiero. Yo lo quiero, tú no te perturbes porque la paz es el único testimonio Mío y perdida ella, podrías ofenderme más que antes.
Implórame siempre, no te canses. Yo estoy viendo si estás pronta a Mi Querer.
18-1-96 María
CA 89: El comunismo no ha muerto
Hija Mía, muy amada, quiero tus oraciones de hoy por la conversión de la ex-URSS.... Sí, escuchaste bien, por la ex-URSS
No es cierta la conversión de ese territorio, ni es cierto que haya muerto el Comunismo. Es un dragón espantoso que se hace el dormido. Pero pronto actuará y pondrá de manifiesto la obra diabólica del amigo de lo oculto.
Por favor, ofrezcan un Rosario semanal por la ex-Unión Soviética.
18-1-96 Jesús
CA 90: Ustedes llegan a ser gloriosos si se sumergen en Mí
La Gloria Celestial He prometido a quienes negándose a sí mismos por Mi amor, llegan a la puerta por la cual se pasa a la salvación.
¿Qué es la Gloria? La Gloria verdadera es la vida de Mi Ser y participar de aquella Vida es tener la Gloria del Cielo. Yo Soy glorioso en Mí, ustedes llegan a ser gloriosos si se sumergen en Mí.
Nadie en el Cielo puede estar en un rincón, como para verme a la distancia, porque todos los que He salvado forman una magnífica corona con la cual Me ciño, de modo que mientras hago de corona a los bienaventurados, ellos hacen corona para Mi Paraíso. Paraíso, dicen con regocijo, pero ni siquiera la sombra del Paraíso llega a la tierra, ¡tan distante está de ustedes!
Muchas sorpresas esperan al alma al llegar a Mi Reino donde cae todo el andamiaje del tiempo, porque se entra a la eterna y beatífica unión entre Mí y la misma alma.
Yo les hablo de banquetes, de tronos, de espléndidas vestiduras: lo hago para adaptarme a ustedes porque si tuviese que hablarles con verdad, debería decirles que el Paraíso Soy Yo y sólo Yo. Pero, ustedes, ¿qué entenderían? ¿Cuando comprenderían? Bastante poco y muy deformemente.
El que Me ama, pero mucho, comienza a ver como entre nieblas qué es el Paraíso, porque encuentra que la clave de todas mis comparaciones con las cuales explico la eterna Gloria es sólo una y que ya la posee porque Yo se la doy. Quien conoce el amor Divino entiende veladamente lo que digo ahora.
Así resulta que se habla de Paraíso conforme crece en ustedes el amor y habla mejor el que tiene más amor. Cuando lleguen acá encontrarán todo y lo encontrarán precisamente en Mí, porque Yo Soy su Paraíso y no las cosas que imaginan. ¡Oh, lengua humana, cuán impropia eres para hablar de Mí! ¡Oh, pensamiento humano, cuán pequeño eres para poder contener el infinito! ¡Hombre enceguecido, cuán grande es tu presunción si pretendes solucionar en tí mismo el problema de tu futura gloria! ¡Ama, ama, te digo y entonces sabrás. Si tú no amas, no podrás saber lo que Yo te preparo.
18-1-96 Jesús
CA 91: Unanse a Mí como Yo estoy unido a ustedes
Estimo más en tí la unión a Mis sufrimientos que toda otra obra tuya, porque aparte de toda la belleza que adquieres al unirte a Mis méritos, debes considerar que la unión producida por el amor es prueba muy eficaz de que los mismos méritos con los que te adornas, han producido el fruto principal que Me esperaba; el amor Mío en tí.
Será bueno que te enseñe cómo debes comportarte cuando te uno sensiblemente a Mis pensas y ante todo, explicarte cuales son tus penas que te unen a Mis penas.
Tú intentas hacer distinción entre penas normales y penas sobre lo normal: haces dos categorías: penas tuyas y penas Mías, cosas comunes y cosas extraordinarias. No estás en la verdad al pensar así.
Yo Me hice hombre justamente porque tú y todos, debían ver que también Yo, como ustedes, quise experimentar las penas comunes además de las Mías personales. Recuerda Mi estremecimiento al paso del acompañamiento fúnebre de Naim; recuerda a Lázaro ya enterrado, reflexiona en la muchedumbre que Me siguió al monte y que no tenía qué comer, reflexiona en la condescendencia con los apóstoles en sus necesidades materiales y, sobre todo, cómo Me esmeré por dar a Mi Madre un Hijo que Me sustituyese aún materialmente puesto que la dejaba sola en el mundo. Es verdad que en cada una de estas acciones Me basé para afirmar conceptos altos, verdades divinas, poderes sobrenaturales y Mi misma misión, pero sigue siendo cierto que Me comporté como Hombre antes que como Dios, como Redentor.
A Mi Madre le dije en Caná que no había llegado mi hora, sin embargo, compadecido por la necesidad de que aquel banquete tuviera el fin deseado, condescendí también en algo que no era muy necesario y lo hice por el sentimiento de piedad que experimentaba al ver el apremio de la familia de los esposo.
Así pues, en Mi comportamiento nutría aquellos sentimientos y por tanto aquellas penas que experimenta todo hombre de bien, frente al dolor y las necesidades y lo hice de propósito para ponerles en plena evidencia Mi ser real de hombre como ustedes.
En consecuencia, también ustedes deben actuar así y unirlos a Mí como Yo estuve unido a ustedes. No se piensa demasiado en esto, se cree más en cosas extraordinarias y se olvidan las ordinarias. En cambio, quien no deja que pasen inadvertidas las ordinarias se hará digno de las extraordinarias y no viceversa.
Y heme aquí, con Mis penas en tí, las cuales son participaciones efectivas de dolores sufridos por Mí y consiguientes angustias de espíritu por la Redención humana. Lo que ustedes llaman recuerdo, no es cosa humana sino como un grabado que He puesto Yo con anterioridad en su ánimo, pues no es cosa natural el reflexionar y actuar en el plano de Mis penas, porque es sólo consecuencia de Mi Querer que se adapta a su humanidad. Pero además del recuerdo, experimentarás las penas súbitas, debidas a hechos ocasionales y tampoco estas son cosas humanas, sino cosas todas Mías, verdaderamente divinas. Y si luego, sin servirme de algo, Yo obro directamente en tí, no alimentes ninguna duda porque es clara Mi Voluntad de unión a las penas Mías.
Queda así aclarado cuanto concierne al sufrir por Mí, ya sea en el campo natural, ya en el sobrenatural. Por eso, no pierdas nada de lo que te ofrezco, porque todo es querido por Mí. No te afirmes en las criaturas, porque el Creador mueve a las criaturas. No te detengas en cosas humanas tuyas o ajenas, porque todas te llegan para darte mayor unión.
Esta es la escuela del sufrimiento y en eta escuela se progresa. Aprende de Mí, de tu Maestro que te hace experimentar cada vez mejor cuánto te ama...
Por favor, hijos Míos, apresuren el segundo libro, no están poniendo el interés necesario para difundirlo prontamente. ¿Tendré Yo que olvidarme de sus preocupaciones urgentes?
18-1-96 Jesús
CA 92: Deben imitar a Pedro
Pedro cayó miserablemente en los lazos del respeto humano y sufrió las consecuencias de su pecado por toda la vida, pero cuando se arrepintió, su alma estaba mucho más resplandeciente que antes y nadie puede decir que Mi amado Pedro sea inferior a otros en la fuerza del dolor por el pecado cometido. Quiero hablarte de por qué permití Yo su caída.
Pedro representa en vivo lo que es y lo que puede ser la criatura. De sí, cada uno de ustedes puede lo que pudo hacer él cuando Me negó tres veces perjurando y echándose encima maldiciones para demostrar que sus palabras eran ciertas, las cuales en cambio, eran falsas.
Por Mi virtud, la criatura puede llegar a ser mucho más grande que un ángel, porque puedo hacer de ella otro Yo. y así lo hice con Mi buen Pedro. Más aún, el que Me negó de aquella manera tuvo tal virtud de Mí que, a continuación, obró los prodigios de la caridad y de Mi poder.
Efectivamente, él habló lenguas que no conocía y que de pronto, interpretaba con la fluidez de su lengua materna, como todos Mis apóstoles, liberó a los posesos, sanó a una multitud de enfermos aun sin tocarlos. ¿Ven lo que puede la criatura por Mi virtud? Puede todo. En cambio, por su propia debilidad puede mirar el sol y jurar que es negro, como justamente lo hizo Pedro la noche en que fui apresado.
Por eso, reflexionen bien en su condición y recaben el fruto de Mi Sabiduría reconociendo su fragilidad, más aún su impotencia... No quiero que pequen de fanfarrones como Pedro, cuando Pedro cortó la oreja de Malco, sino que su fe sea leal y ardiente como la del primer apóstol cuando Me dijo: "¿a quién iremos, tú sólo tienes palabra de vida; Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo". Deben imitar a Pedro porque Mi elección ha caído sobre él, no por casualidad: todo lo que Yo hago tiene siempre su gran importancia.
Desde el Cielo, Pedro bendice a todos los que meditan sobre su caída y declara, junto Conmigo, que es más útil meditar sobre su debilidad que sobre su misión de Vicario Mío; en efecto, si comprenden bien su dolor, será muy fácil admitir todas las prerrogativas de Mi representante.
18-1-96 Jesús
CA 93: Esperen Mi paso y síganme
Si la criatura supiese el designio que tengo para ella, se orientaría toda al cumplimiento de Mi Querer y nada podría distraerla. Pero no se puede conocer lo que hago, si el tiempo que les concedo no transcurre en la situación de aquel a quien llamé de lo alto de una higuera para que Me siguiese.
Deben proceder como Zaqueo, es decir, elevarse sobre las cosas humanas en cuanto les sea posible y esperar Mi paso para seguirme a donde vaya. Yo paso y ustedes, síganme; no sean impacientes porque ciertamente Yo pasaré y ciertamente ustedes Me verán si observan de lo alto Mi paso. Puede ser que entonces Yo les diga que quiero detenerme en su casa, o bien que sin decirles nada, los lleve a caminar. En los dos casos la conveniencia es suya y en cuanto a Mí, estoy interesado en que la acepten únicamente porque de esto depende el bien que quiero hacerles.
En Mi Evangelio está todo, ustedes lo comprueban continuamente, pero ¿por qué no se explica el ejemplo de Zaqueo también en el sentido que acabo de decir? El que no aprecia el Evangelio que He dado a los hombres, ¿por qué piensa llamarse Mi discípulo, si en cambio, Me sigue tan poco que no se interesa ni siquiera en poner la mirada en los hechos sencillos y sublimes que tienen relación Conmigo y que fueron vividos por los que Me rodeaban? No puede pretender el nombre de cristiano el que no se preocupa de conocer a Cristo. Es algo sencillo, sin embargo, algunos se dejan llevar a lecturas, sin saber elegir la gran lectura, la más importante, la lectura de que Yo les hablo.
Y ahora les digo que si Me escucha, tendrán los siguientes beneficios: seguridad para solucionar todos los problemas que les dan fastidio, antes de la llamada al Cielo y por eso disminución de las penas del Purgatorio, fuerza para negarse como Yo deseo, al pecado; luz para ustedes y para los demás y, finalmente, se harán partícipes de la dignidad particular que dí a Mateo, Juan y Marcos... Prometo darles cosas grandes, pero ahora no las menciono; lo advertirán a medida que permanezcan cautivos de Mi Palabra.
18-1-96 Jesús
CA 94: Sin Mí no podrán hacer nada
Rosas, espinas, alegrías, dolores. Es Mi testimonio el que vale, ¿por qué exacerbarse en la búsqueda de Mi Voluntad? Tu momento interior sea pacífico, no descompuesto y mucho menos violento.
Juzguen sin consideración de las consecuencias, sino únicamente para encontrar al presente, armonía con Mi Querer.
En efecto, ¿quién querría ordenar las cosas de una valija semivacía si luego, cerrada la valija se pusiese a revolverla por todas partes? Así, en realidad hace el que predispone todo con previsión del futuro pero sin tener en cuenta el presente y más bien haciendo tantas cosas que son y serán la causa por la cual el futuro deseado no llegará.
Tú, hombre, ordena en tí para el viaje que estás haciendo hacia la eternidad. Sí, acomoda tu valija, pero no pretendas hacer un buen viaje sin llevar tu equipaje con otras cosas que te faltan, de lo contrario durante el viaje lo que habías dispuesto bien irá al suelo y se desarreglará dentro de tu espíritu, haciendo un feo desorden de las cosas antes ordenadas. ¿Y sabes qué debes poner en tu valija para que no suceda esto? Pon un granito de confianza y de esperanza en Mí; añade dos granitos de desconfianza en tí y, si quieres propiamente agradarme del todo, mira, Yo te doy lo que llenará tu pequeño equipaje, sin Mí no podrás hacer nada.
Y ahora, si has hecho así, parte sin más, lejos. Yo te aseguro que no te faltará nada y con audacia llegarás a tu destino.
Mis amados, esta es la verdad y Yo se las muestro cada vez más clara. No quiero que permanezcan pasivos. Deben ser muy activos, pero con mucha confianza en Mí y sin esperar en ustedes...
En todo, siempre recuerden que no podrán hacer nada sin Mí... Su alegría, la que ahora experimentan al oír decir por Mí, que en todas las cosas tienen necesidad de Mí mismo, es el testimonio que doy como prenda de sus ascensiones. El hombre, si es soberbio, se envilece, dándose cuenta de su impotencia y con esto cae siempre más bajo, en cambio, si es humilde, si es según Mi Corazón, goza en no ser bueno para nada. Y Yo lo haré capaz de todo y todos verán que un ser tan pequeño que no es bueno para nada, puede decir cosas prodigiosas.
Adelante, siempre unidos a Mi Querer que es fuente de infinito bien.
18-1-96 Jesús
CA 95: Cuán poco se estima el estar unidos a Mí
Más que triste, deben verme afligido por la gran abundancia de pecados que pesan todos sobre el único Hombre que podía sostenerlos.
Sus miserias fueron aliviadas por Mi lastimosa angustia y lo que a tí te produjo consuelo fue para Mí un peso indescriptible. ¿Por qué te lamentas, entonces, si experimentas los pesos que Yo soporté y aun sigo soportando? ¿no quieres ser semejante a Mí como justamente has creído necesario por Mi honor? Y heme aquí que, por esto, Yo te ofrezco los medios para realizar tu deseo, pero son medios despreciables que tú debes transformar en perlas de mucho mérito para adornarte en Mi honor. Considera que ésta es la realidad, no la que hace gala de sí en los hombres y tal vez en tí mismo. Si no fuese así, ¿cómo estaría insistiendo en este punto? Toma, toma tu Cruz, debes ser también un "nazareno" y no importa que Yo te quiera hacer pequeño o grande, lo que importa es agradarme.
Actúa con esta persuasión y renueva tu adhesión a Mí, porque fuera de esto no hay tranquilidad, así como fuerza de Mi Querer no hay paz, la cual consiste precisamente en el acuerdo entre la voluntad tuya y Mía.
Si, bienaventurados los pacíficos, que tienen buena voluntad, ellos tienen la posesión plena de sí mismos y serán verdaderamente custodios de sus almas, en cuanto que tienen en su mano la llave que abre y cierra su querer.
¡Cuán poco se estima el estar unidos a Mí en la plena aceptación de las adversidades! Se estima más conveniente dar remedio a las cosas adversas valiéndose de la experiencia humana u otras razones dictadas todas por el amor propio, en vez de valerse de Mis preceptos que He dictado, justamente para aquellas cosas que les atañen y no para adversidades imaginarias o hipotéticas, que no están presentes.
He hablado para el futuro, pero en sentido presente y Mi invitación esté presente para ustedes, en toda ocasión. Por lo demás, Yo no pido ni lo imposible, ni su perdición, sino sólo que abracen lo más fuerte posible la cruz que les doy.
En cuanto a Mí, les repito que el ejemplo que les He dejado fue tan grande, no para que piensen que deben hacer otro tanto, sino para despertar con la evidencia, su atención e inducirlos a seguir Mis huellas. Sí, deben estar crucificados, pero sin hacerlo ver, mientras es posible. En seguida, después Yo Me encargo de mostrar su cruz.
18-1-96 Jesús
CA 96: Casi todos mis sacerdotes son doctos...
Para poner las bases de Mi Iglesia, tomé pescadores que podían entender lo que un moderno campesino, no más. A continuación, quise escoger de entre los doctos que se habían hecho más sabios de lo que ya eran, no con amplios estudios, sino con Mi doctrina. El amado Pablo era sabio en la doctrina judaica, pero llegó a ser faro luminoso con la que Yo había predicado.
En el transcurso de los siglos, se siguieron doctos e iletrados, hasta hoy que, casi todos Mis Sacerdotes son doctos; pero no encuentran tan gustosa Mi sabiduría como para dejar en segundo plano la sabiduría humana.
Más bien algunos dedican su vida sólo a la explicación de una enseñanza que falla a la luz de siempre nuevas conquistas. De Mi doctrina toman un poco de harina para enlucir sólo las manos y la cara...
Si Francisco era tan sencillo que aborrecía todo estudio no eclesiástico, Mis actuales seguidores piensan en cosas, muchas veces humanas y se confunden diciendo que la ciencia humana es útil, más aún, necesaria al Sacerdote. Pero, ¿dónde han enterrado la preciosa perla del sacerdocio, de Mi doctrina? Tal vez es una doctrina que debe limitarse a ciertas exterioridades, sin entrar en lo profundo de las conciencias y de los actos humanos?
Por eso estoy aquí, para advertirles. O se Me da por entero la propia mente, o no se puede pretender convertir al mundo con los ríos de ciencia humana. Dénse cuenta de ello los que han alzado cátedras humanas vestidos de sola ciencia humana y, traten de quitarse aquel obstáculo que les impide tocar el sentido de Mis palabras sencillas, pero profundas. ¡Estúdienlas!.. Al mundo trastornado, presenten los frutos que Yo sé dar a quien estudia Mi Sabiduría y tendrán el poder de mover a los demás en busca Mía.
¡Cuántos doctorados en la tierra, pero cuántas reprobaciones en el Cielo! recapaciten y no se engañen: el que tiene sed, venga a Mí y beba...
18-1-96 Jesús
CA 97: Estoy próximo a retomar: patente y glorioso
De lejos y de cerca llega el eco de las próximas manifestaciones. Procedo de tal manera que la concordancia de las voces, incite a mayor reflexión a los obstinados, los duros, los que no quisieran ser vencidos por Mí. Es Mi plan que He trazado y que pondré por obra infaliblemente.
¿Soy débil cuando permito que Me ofendan? ¿Soy impotente para reaccionar contra la insolencia del hombre? ¿Y, quién jamás respiraría sin que Yo mueva sus pulmones? No Me agrada usar la fuerza contra Mi criatura predilecta: el hombre, porque Mi fuerza la destruiría y no tendría Yo la correspondencia del amor que, en cambio, Me mueve a esperar la hora propicia, más aún a preparar la hora propicia de la conversión.
Por eso los buenos sufren ahora, mientras los malos continúan aturdiéndose en sus placeres. No, no tardaré en dar a los primeros la prueba de Mi afecto no Me esperarán más porque estoy próximo a retornar a ustedes que Me aman y volveré, no ya oculto, sino patente y glorioso. La Virgen, Mi Madre estará Conmigo, la verdadera Reina del Universo, que He creado con la visión de Su próximo triunfo. Sí, vendré, espérenme pero no se devanen los sesos pensando de qué modo Me manifestaré, no se los hago entrever para que, cuando sea, su alegría sea plena. Y cuando Me vean, reconocerán en seguida que Soy Yo.
Sean todos dóciles a la amonestación de Mi Vicario, a quien He vinculado desde hace tiempo a Mi Cruz. El les dirá lo que quisieran saber ahora y sin su confirmación no consideren por verdadero y por bueno, nada de aparentemente santo.
Estén en los brazos de su Madre, en Mi Corazón, en la mente de nuestro Padre Divino, permanezcan así...
18-1-96 Jesús
CA 98: Permanece conmigo
¿Qué busco en un alma cuando Me manifiesto a ella? Para Mí, nada; pero para la criatura, busco su bien. Aceptar primero y luego rechazar es la actitud propia de la inconstancia humana... Si Yo no Me afanase en encender siempre nuevas luces, removiendo de grado en grado, la renuencia del hombre, prevalecería esta sinrazón.
Oh, dígase lo que se quiera, pero quien desea verdaderamente Mi Querer, permanezca siempre soberano, no vuelve atrás, sino avanza intrépido y confiado hacia las nuevas metas. Arriba, arriba, siempre más cerca de Mí, conquistando cada peldaño con la meta siempre clara: amar. ¿Lo quieres? ¿Quieres lo que Yo quiero justamente porque lo quiero? Pues bien, esto nos basta a tí y a Mí. Yo te abrazo y recibo tu abrazo que es dulce con Mi dulzura que He puesto en tí... Permanece Conmigo...